Era una distracción inocua, « algo rápido de dibujar para tener enganchados a los seguidores del blog », pero en algún momento cambiaron las tornas y Óscar Martín se vio acorralado por su propia criatura, un perro impertinente que responde (si quiere) al nombre de « Él ». « Quería investigar en una forma ágil de trabajar, que cada página no me llevara más de una tarde. Así nació este impresentable, con la voluntad de colgar una historieta semanal en el blog », explica Martín. Las primeras tiras del can se publicaron en marzo de 2010, todavía sin pretensión de continuidad: « Conectó rápido con la gente y gustó mucho la cuestión gráfica. Fue entonces cuando me planteé la posibilidad de hacer un tebeo largo », recuerda el dibujante sobre los orígenes de su última obra, Él, ¿quién si no? (Ominiky). Borde y desagradecido, el chucho no cesa de increpar a su progenitor: « Es un recurso muy divertido para que no deje de hablar. Puede meterse conmigo o decir cosas muy concretas de mi trabajo, como las dudas que me asaltan cuando dibujo, mis defectos como autor… », señala Martín. La trama, una parodia del cómic de serie negra, se presta a diálogos estrambóticos y situaciones hilarantes. « Hay que meter tópicos, elementos reconocibles por el gran público. Es lo que hace falta para llegar a la gente que no lee tebeos de forma habitual », asegura el ilustrador.





















