Un halo de atracción recubre a los otrora libros prohibidos. Su contenido y sus autores, condenados al ostracismo tiempo atrás, se convierten en tesoros anhelantes que, tras terminarse la prohibición, son traducidos a diferentes idiomas. Eso acaba de suceder con Amour, colère et folie, una trilogía de novelas de la escritora haitiana Marie Vieux-Chauvet, publicadas por primera vez en 1968 y que acaba de poner a la venta en español Acantilado, con el título Amor, ira y locura. La historia de la obra es la siguiente : Chauvet, con 52 años y tras haber publicado varias novelas donde defendía la igualdad, la solidaridad y la justicia, decide ir más allá y escribe una obra que denuncia con descaro las atrocidades cometidas en Haití por las dictaduras. Su amiga Simone de Beauvoir se encarga de su publicación en París, en la editorial Gallimard. A Haití, antigua colonia francesa, llega la obra en un contexto político peligroso ya que en 1968 la dictadura de François Duvalier está en pleno apogeo. Por esa razón, para evitar que su sanguinario ejército de los Tonton Macoutes ataque a la familia de Chauvet, a la que ya ha arrebatado a tres de sus miembros, su marido compra todos los ejemplares que encuentra en Haití, al tiempo que ella pide a Gallimard que pare la distribución. Después de esto, Chauvet se exilia a Nueva York, donde morirá en 1973. La trilogía está compuesta por tres novelas independientes en cuanto a sus tramas argumentales pero que tienen en común, además de la denuncia política, una atmósfera descolorida, un estilo pulcro y unos personajes desencajados. En la primera novela, Amor, llegamos hasta una pequeña ciudad haitiana, donde los odios raciales y clasistas marcan la cotidianidad de sus gentes, sometidas a los caprichos de un tirano. Chauvet dirige su foco hacia Claire, una mujer madura enclaustrada en sus miedos, anhelos y recuerdos que solo consigue amar a quien no debe y odiarse a sí misma por haber echado su vida a perder. A través de su mirada, la escritora retrata una sociedad absolutamente hipócrita, temerosa y decrépita, en una tierra castigada hasta tal punto que algunos creen que en ella vive Satán.





















