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Giuseppe Verdi

Giuseppe Verdi

Aunque haya pasado ya la fecha de su bicentenario (el 10 de octubre se cumplieron doscientos años de su nacimiento), las celebraciones Verdi continúan. Un ejemplo de ello es la presentación hace unos días, primero en Bilbao y después en Madrid, de la publicación, por primera vez en español, de una selección de cartas escritas por el compositor italiano. El bello volumen ha nacido de la colaboración « a tres bandas » entre la Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera (ABAO), dentro del marco de actividades organizadas en su proyecto Tutto Verdi, iniciado en 2006 ; el Instituto Italiano de Cultura, con sede en Madrid, y el trabajo de investigación realizado por el Instituto de Estudios Verdianos de Parma, a cargo de su director, el ya fallecido profesor Pierlugi Petrobelli, y Giuseppe Martini. « Nosotros nos hemos encargado de realizar la traducción, y luego de revisarla, pues compartimos unos criterios muy claros con el Instituto de Estudios Verdianos, que consisten en guardar al pie de la letra lo que escribió Verdi, incluyendo las tachaduras y, en algunos casos, errores de gramática italiana, explica Carmelo di Gennaro, director del Instituto Italiano de Cultura. No tanto para que se aprecie la falta de educación académica por parte de Verdi, sino especialmente para reflejar la rapidez de su pensamiento, que cuando escribía y le surgía otra idea cambiaba de repente de sujeto. Es una buena forma de conocer más a fondo una de las grandes personalidades de la música », subraya. El libro, Verdi, de puño y letra, reúne una selección de ochenta cartas (el compositor escribió alrededor de 16.000 misivas), que abarcan distintos periodos de su vida, « desde su juventud al final de sus días », y distintos aspectos de su vida, como su relación con su suegro, al que le pide dinero para viajar a Milán cuando todavía no ha cumplido los 24 años ; cuestiones cotidianas, con cartas dirigidas a sus amigos, entre ellos el conde Opprandino Arrivabene ; a sus editores (pide a Tito Ricordi que recaude con celo los derechos de autor correspondientes a la ópera Don Carlo) y sus libretistas (Salvatore Cammarano y Franceso Maria Piave), a quien le da instrucciones, en 1856, sobre el montaje de Simon Boccanegra.

Noticia completa (ABC).

Ilustración : Wikimedia Commons.