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VV.AA. - Pioneros de la ciencia ficción rusa

VV.AA. – Pioneros de la ciencia ficción rusa

Que el futuro ya estuvo aquí, por así decir, es la paradoja que resume algo más de un siglo de ciencia y de la literatura a ella asociada. Los más que variados e influyentes (algunos de ellos aterradoramente influyentes) avances científicos logrados a inicios del siglo XX dieron lugar a un optimismo que permitió a muchos concebir a la ciencia como la impulsora principal del progreso humano. Otros no pensaron lo mismo. Los autores de los descubrimientos científicos, pese a su apariencia de chiflados, podían confiar entonces en que sus hallazgos tuvieran eco en la prensa ; los pioneros que se atrevían a hacer uso de ellos, a veces con riesgo de sus vidas, se convertían en héroes populares ; y el público podía ver cómo algunos de aquellos avances terminaban por tener una aplicación práctica que transformaba su vida cotidiana. El campo de la experimentación no tenía límites y se situaba en el universo conocido de las necesidades y los caprichos materiales, en lo que solíamos llamar « realidad », un ámbito no virtual en el que espacio y tiempo eran susceptibles de ser modificados por la voluntad humana. Junto a los descubrimientos que llegaban a tener una presencia palpable en las sociedades desarrolladas, había otros, en su inicio igual de magníficos, que no pasaron de engrosar las atracciones de una caseta de feria. Y ambos sirvieron de argumento primero a la literatura, y después al cine, de ciencia ficción. No es mucho lo que se conoce de los logros de este género en los últimos años de la Rusia imperial y en los inicios de la Unión Soviética. De aquéllos ha publicado la editorial Alba el volumen Pioneros de la ciencia ficción rusa, que contiene una selección de relatos efectuada por quien es también su traductor, Alberto Pérez Vivas, y que incluye obras de autores, algunos ignotos, como Alekséi Apujtin, Porfiri Infántiev, Valeri Briúsov y Serguéi Mintslov. Son relatos de desbordante imaginación, como cabe suponer, algunos de los cuales (lo que no era tan previsible) tienen derecho a figurar entre lo mejor que nos ha dado el género, y que, en mayor o menor medida, pueden adscribirse a las tres grandes corrientes de la ciencia ficción : la literatura de artefactos con propiedades maravillosas ; la que tiene por tema el desarrollo de las facultades de la mente y los viajes espaciales. En uno de los relatos contenidos en este volumen se lee una frase que es elocuente acerca del sentido de los mismos y a la vez de ese optimista estado de ánimo, predispuesto al cambio y a la experimentación, que era propio de la época : « Mis convicciones, que yo consideraba inamovibles, se vieron pulverizadas o fuertemente sacudidas en sus cimientos ». Unas convicciones que afectaban a todos los aspectos de la vida, y cuya desaparición anunciaba un mundo nuevo e inimaginable, tan cargado de bellas promesas como de amenazas.

Noticia completa (La República cultural).

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