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Howard Buten - Cuando yo tenía cinco años, me maté

Howard Buten – Cuando yo tenía cinco años, me maté

La ficción que narra en primera persona la infancia (la de uno mismo, en clave autobiográfica, o la ajena, mediante un personaje de cosecha propia) es todo un género literario que cuenta ya con cierta tradición libresca : desde Infancia, de Nathalie Sarraute, publicado en 1983, hasta ejemplos más recientes como Metafísica de los tubos de Amélie Nothomb, del 2000, o más famoso todavía, El niño con el pijama de rayas, la novela de John Boine, publicado en 2006. Si bien estrictamente, como explica Richard N. Coe en su libro de 1984 When the Grass Was Taller. Autobiography and the Experience of Childhood, el récit d’enfance es un subgénero de la autobiografía ; se trata de una tarea que combina la recuperación de fragmentos de un pasado remoto en el que la memoria todavía estaba en construcción con una mínima inventiva, una ficción especial (a medio camino de la fabulación y el registro de las vivencias) que permitiría gestionar de forma mágica las inevitables lagunas autobiográficas. De modo que, autobiográfico o no, la recreación en primera persona de la infancia trabaja desde la ficción y sus técnicas narrativas. De ahí que podamos pensar en los mismos términos libros como los de Sarraute o Nothomb (ambas autoras hablan de su propia infancia) o los casos de Boine y Howard Buten, este último autor de Cuando yo tenía cinco años, me maté, publicado en 1981. Tanto la exitosa obra del irlandés como el libro de Howard Buten (Detroit, 1951), que acaba de ser publicado por Blackie Books, novelan la vida de un chaval de ocho años, supuestamente contada por sí mismo. Una de las características del género consiste en la posibilidad de ofrecer una perspectiva desenfocada (poética, incluso) del mundo. La infancia es ese territorio en el que no se han fijado todavía algunas cuestiones básicas como la pérdida, el amor o el descubrimiento del lenguaje.

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