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Jean-Luc Seigle - Al envejecer, los hombres lloran

Jean-Luc Seigle – Al envejecer, los hombres lloran

Delicada epopeya de la derrota y la renuncia, de la rebeldía y el sacrificio en aras del progreso, Al envejecer, los hombres lloran, del dramaturgo y guionista francés Jean-Luc Seigle, es una novela sorprendente e inusual. Tras la apariencia de ser tan solo una modesta y minimalista tragedia de lo cotidiano, se eleva continuamente del tópico para alcanzar altas cuotas de « poesía e imaginación », como se dice en esta particular e incruenta « guerra de tiempos ». Una guerra que se pelea en un pequeño e insignificante pueblo galo de apenas setenta habitantes, en el interior de sus gentes, mientras los fantasmas de dos guerras mundiales se pasean aún por todos los rincones, tanto físicos como mentales. De forma desgarradora y dolorosa, Al envejecer, los hombres lloran da cuenta del inicio de una época de mutaciones que lo cambiará todo. Durante el único día, el 9 de julio de 1961, en que transcurre esta subyugante novela, el pueblo de Assys se dispone a recibir su primer televisor. Será en casa de los Chassaing, que han sido avisados de que su hijo mayor, destinado en Argelia, va a ser entrevistado para un reportaje. Con ese motivo, todos los vecinos se han reunido en el salón e incluso alguno se ha arreglado y emperifollado como si fueran al teatro. Albert Chassaing, el padre y héroe discreto y aparentemente sencillo de esta callada epopeya, un nostálgico y romántico resistente de los viejos tiempos, lleva el peso de la narración. Todo gira alrededor de él, que acabará sellando el paso de un mundo a otro. Hace tiempo que dejó el campo y las costumbres de sus mayores para entrar a trabajar de obrero en la cercana Ciudad Michelin. Su mujer, Suzanne, deslumbrada por las heroínas de telenovela, es una abanderada de la palabra « moderno », « que todo el mundo tiene en la boca y que es el diapasón de los nuevos tiempos ». Su único sueño es vender la vieja casa donde viven y comprarse un chalé o un piso en la ciudad. De momento, va vendiendo poco a poco a un chamarilero las antiguallas de los padres de Albert.

Noticia completa (ABC).

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