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Robert W. Buss - El Sueño de Dickens (1875)

Robert W. Buss – El Sueño de Dickens (1875)

La prodigiosa imaginación de Charles Dickens lo llevó a escribir algunos de los libros más representativos de la época victoriana. Probablemente lo que más contribuyó a su creatividad fue su impresionante capacidad de observación alimentada en gran parte por su afición a realizar paseos largos a diario. Dickens no solo era un caminante. Era de los que aceleraban el paso cuando se veía frente a una cuesta. Podía llegar a caminar 30 kilómetros en un día por las calles estrechas de Londres con la misma obsesión que muestran hoy los corredores de fondo. Afectado por insomnio durante 1859, el escritor aprovechó sus noches en vela para realizar paseos kilométricos por la ciudad. En este entorno desprovisto de distracciones, el británico pudo observar la vida de los desfavorecidos más de cerca que tanto protagonismo adquirían en su obra. « Dickens no solo era un caminante. Era de los que aceleraban el paso cuando se veía de frente a una cuesta. » « Hace algunos años padecí de un insomnio pasajero, atribuible a una impresión dolorosa, y ese insomnio me obligó a salir a pasear por las calles durante toda la noche y por espacio de varias noches. Esa molestia habría tardado mucho tiempo en curarse si hubiese permanecido desmayadamente en cama; pero la dominé muy pronto, gracias al brioso tratamiento de volver a levantarme en cuanto me acostaba, saliendo a la calle para no regresar a casa hasta la salida del sol y completamente rendido de cansancio », escribió en su ensayo Paseos nocturnos, reeditado por la editorial Taurus como parte de la serie Great Ideas. Durante estos paseos antropológicos Dickens se colaba en hospitales, pedía acceso a manicomios, conversaba con niños de la calle y se dedicaba a observar la interacción entre los borrachos y la policía.

Noticia completa (Noticias de Hoy).

Ilustración : Wikimedia Commons.

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