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Saadat Hasan Manto - Toba Tek Singh

Saadat Hasan Manto – Toba Tek Singh

Cuando en 2005 se estrenó el cortometraje Toba Tek Singh, que fue premiado al año siguiente en el VC FilmFest de Los Angeles, se completó un ciclo narrativo y a la vez histórico cuyo precedente cercano era la partición de la India en 1947, aunque sus antecedentes más remotos podrían buscarse en el siglo XIII, en torno a Delhi, momento y lugar del nacimiento de la literatura urdu. Afia Nathaniel, la joven directora de aquel cortometraje, ha escrito que « la gente común tiene historias extraordinarias que contar », lo que a esta pakistaní formada en Lahore y Nueva York que ha creado en su país la productora Zambeel Films le sirve de inspiración para sus películas de temática social, entre ellas el documental Shame, que cuenta la sobrecogedora historia de la violación de Mukhtaran Bibi en 2002, cuyo empeño en obtener justicia la convirtió en una reconocida activista internacional de los derechos de las mujeres. Su historia, la de una mujer enfrentada en solitario a una vieja y carcomida sociedad dominada por clanes ancestrales y oscuros códigos de honor, no es ajena a una poderosa corriente social de la literatura en lengua urdu, corriente que engrandeció a mediados del siglo pasado el punjabi Saadat Hasan Manto. Manto nació en 1912, miembro de una familia musulmana originaria de Cachemira. En contra de los deseos de su padre, abandonó los estudios de Derecho que cursaba en la Universidad de Amritsar, donde tuvo tiempo de introducirse en el movimiento estudiantil contra la ocupación británica. Allí conoció a Abdul Bari Alig, que por entonces era editor del diario Musawwat (Igualdad) y que le animó a familiarizarse con la literatura rusa y francesa. Entre 1933 y 1935, tras la muerte de su padre, Manto realiza diversas traducciones que se publican en Lahore, entre ellas la de El último día de un condenado a muerte, de Victor Hugo ; Vera, de Oscar Wilde; y una colección de cuentos rusos que se publicó con el título de Russi Afsane. Más adelante Manto escribiría que « todo lo que he llegado a ser hoy se lo debo en primer lugar a Bari Alig, sin el cual hoy estaría transitando una senda bastante diversa ». Ya en 1936 publica su primera colección de relatos y se traslada a Bombay, donde empieza a escribir guiones para la industria cinematográfica, y después a Delhi. Es éste su período más prolífico, en el que escribe para la radio y luego, de vuelta en Bombay, se hace un nombre en la industria cinematográfica. Iba a ser aquí donde Manto viviera el acontecimiento que varió el rumbo de la existencia de millones de sus compatriotas, y también de la suya.

Noticia completa (La República).

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