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Una muestra sobre « El Principito » conecta el libro de Saint-Exupéry con la ciudad de Nueva York

Una muestra sobre « El Principito » conecta el libro de Saint-Exupéry con la ciudad de Nueva York

« Nunca les he contado a los adultos que no soy de este mundo. He escondido el hecho de que en el fondo siempre he tenido cinco o seis años y, por tanto, les he ocultado mis dibujos. Pero me encanta enseñárselos a mis amigos. Estos dibujos son mis recuerdos ». Escrito por Antoine de Saint-Exupéry (1900-1944), el pasaje es un descarte de El Principito, la novela corta con la que el aristócrata, autor literario y piloto de aviones sigue cautivando a generaciones de lectores. La confesión otorga una importancia decisiva a las ilustraciones que realizó para la obra y las revela como una parte íntima de la personalidad del autor. No es casualidad que las palabras sean del aviador narrador de la historia a propósito de cómo los adultos lo desanimaron a seguir una carrera artística y le aconsejaron centrarse en materias como las matemáticas y la geografía. Con motivo del 70º aniversario de la publicación de la novela corta que hizo inmortal a Saint-Exupéry, la biblioteca-museo Morgan de Nueva York anuncia la inauguración el 24 de enero de The Little Prince : A New York Story (El Principito : una historia de Nueva York), una sorprendente exposición que descubre la decisiva importancia que la Gran Manzana tuvo en la creación de la obra. Se había exiliado de Francia cuando el país fue invadido por la Alemania nazi. En Nueva York, él y su mujer Consuelo Suncín de Sandoval (artista y escritora franco-salvadoreña) vivieron dos años. Saint-Exupéry desarrolló la historia en varios lugares de la ciudad, incluyendo el apartamento de Park Avenue de su amiga la periodista neoyorquina Silvia Hamilton : el caniche negro que merodeaba por el piso le sirvió de modelo para dibujar ovejas y un muñeco de trapo para diseñar al inolvidable protagonista.

Noticia completa (20 Minutos).

Ilustración : The Morgan Library.

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