Etiquetas

Heimito von Doderer - Un asesinato que todos cometemos

Heimito von Doderer – Un asesinato que todos cometemos

Una detallada crónica vienesa hecha por un grupo de amigos y conocidos que se dan a sí mismos el nombre de « los nuestros » ; un folletín con huérfana incluida, dueña legítima de una disputada herencia ; y la descripción minuciosa, realizada por testigos directos, de unos acontecimientos históricos que culminaron con el incendio del Palacio de Justicia de la capital austríaca. Esto y mucho más es lo que relata en sus cerca de mil setecientas páginas la novela Los demonios, suficiente por sí sola para que el nombre de Heimito von Doderer ocupe un sitio no modesto en la memoria del lector. En 2009 la editorial Acantilado prometió traducir la obra completa de Doderer, promesa que lentamente se va haciendo realidad. Este tan sobresaliente como necesario empeño editorial, del que es protagonista un autor que hasta entonces era casi desconocido en España, coincidió con la publicación de la novela citada, obra de toda una vida alrededor de la cual gira el resto de su narrativa, una extensa producción de la que en 2011 apareció entre nosotros otra novela, Un asesinato que todos cometemos, y a la que este mismo año ha venido a añadirse el volumen Relatos breves y microrrelatos, título que nos ofrece un aspecto hasta ahora inédito en castellano de la producción de nuestro autor. Lo que describe Doderer en sus colosales, prolijas novelas es la manera en que los destinos de sus personajes terminan por revelarse, o lo que es lo mismo : el camino a cuyo término se completa su transformación en seres humanos (menschenwerdung). Y lo hace mediante estructuras narrativas complejas, ricas en historias y perspectivas, sobre las que a menudo acabará imponiéndose, como una fuerza superior capaz de doblegar la voluntad de los personajes, el azar. Así ocurre con la historia de Conrad Castiletz, dodereriano hombre sin atributos que protagoniza Un asesinato que todos cometemos, y con los protagonistas de los relatos que componen la antología ahora publicada. Heimito von Doderer paseó su peculiar nombre (Jaimito, convenientemente germanizado, fruto de un capricho de su madre durante un viaje a España cuando estaba embarazada de él) entre 1896 y 1966. O sea, nació en el apogeo del Imperio Austro-Húngaro y asistió a su caída, además de a dos guerras mundiales, así como a la transformación sufrida por esa Viena que protagoniza la mayor parte de su obra, centro en la época de su nacimiento de una monarquía y de un imperio y que al término de su vida no era más que la capital un poco provinciana de una pequeña y nostálgica república sin salida al mar. Por lo demás, Doderer fue todo un personaje…

Noticia completa (La República cultural).

Anuncios