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Diferentes aspectos del impacto de la lectura sobre la memoria y el cerebro

Diferentes aspectos del impacto de la lectura sobre la memoria y el cerebro

Hagan el siguiente experimento : evoquen un recuerdo de su pasado, pero de algo que ya no existe o de un lugar que no hayan visitado en mucho tiempo, por ejemplo, el salón de la escuela de tercer grado o la casa de los abuelos que visitaban durante la infancia. ¿ Listo ? Ahora piensen en el mundo de un gran libro que haya leído. Las calles, las habitaciones, la luz de ese mundo. ¿ Ok ? Finalmente, comparen esos dos recuerdos. ¿ No son parecidos ? O, para decirlo con más precisión, ¿ no son los dos recuerdos igual de reales en su imaginación, aunque uno es del mundo verdadero y otro de un mundo de ficción ? Algo nos pasa cuando leemos grandes libros. Algo nos pasa que es físico y real. Un lector verdadero no tiene duda de esto. Pero, ¿ cómo comprobarlo ? Parece que la ciencia lo acaba de hacer. Un estudio editado en la publicación Brain Connectivity afirmó que leer novelas provoca cambios en el cerebro que se pueden percibir con un escaneo IRMf (la imagen por resonancia magnética funcional). Los investigadores de la Universidad de Emory estudiaron los cerebros de 21 alumnos después de leer durante nueve días 30 páginas por día de la misma novela. Tras terminar el libro, sus cerebros fueron escaneados cinco veces más en días consecutivos. Los resultados demostraron una conectividad elevada en el lóbulo temporal. Gregory Berns, el director del experimento, explicó que lo que observaban en el escaneo era casi como una memoria muscular. Agregó, « los cambios neuronales que encontramos están asociados con la sensación física y sistemas de movimiento, lo cual sugiere que leer una novela te puede transportar adentro del cuerpo del protagonista. Ya sabemos que las novelas te pueden colocar en los zapatos de otra persona, hablando de una manera figurativa. Ahora estamos viendo que algo biológico también puede estar sucediendo ». Una ácida y rigurosa crítica de las conclusiones de este estudio se puede leer en el blog Brain Watch de la revista Wired. Entre otras cosas, el periodista nota que no hubo un grupo de control y que no hay mención de cuán grande o duraderos fueron los cambios. Esperamos, entusiasmados, más estudios en esta dirección, sabiendo que por más que se logre una perfecta explicación neurológica del proceso de leer, el misterio fundamental de la lectura, de cómo nos hace sentir y pensar, no podrá ser disminuido.

Noticia completa (Revista Ñ).

Foto : Wikimedia Commons.

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