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El zeppelin USS Los Angeles, sobrevolando Manhattan en 1930

El zeppellin USS Los Angeles, sobrevolando Manhattan en 1930

El cielo de décadas de la revista Litoral y sus nubes henchidas de prestigio han embarcado, para su número más reciente, en un vuelo que se deja llevar por la poética de los aviones, bajo el pilotaje de ese comandante de zepellines pintados que es su director, Lorenzo Saval. En sus páginas, la selección de textos literarios realizada por Antonio Lafarque arroja la certeza de que hasta el más nimio elemento del mundo de la aviación puede arrancarle un verso al poeta. De hecho, por este ejemplar titulado El arte de volar planean el hidroavión de Álvaro Mutis, los vuelos nocturnos de Ingeborg Bachmann y Jorge Guillén, los helicópteros a los que le cantaron Gonzalo Rojas y Mario Benedetti, la tripulante de cabina de José Antonio Mesa Toré, el aviador de Gerardo Diego o la sala de espera aeroportuaria de Juan Perucho. Tampoco se han quedado en tierra la visión de los paracaídas de Gloria Fuertes, las acrobacias de Rafael Alberti, el juego con aviones de Leopoldo María Panero, el levitador de Rafael Pérez Estrada, o el zeppellin que avistó en Manhattan Federico García Lorca : « Realmente el barrio de rascacielos de Wall Street es maravilloso. Hace días vi al Zeppellin anclado bajo ellos como un pez verde y tuve la impresión, un instante, de que estaba soñando », escribió el granadino en una carta para su familia fechada en el verano neoyorquino de 1932. Igualmente, se rescata un poema inédito en España de Jean Cocteau, titulado El cabo de Buena Esperanza, en el que se dirige al pionero de la aviación francesa Roland Garros en versos como los que siguen : « Agárrate bien Garros / agárrate bien a mis hombros ». De hecho, se recopilan las peripecias y la adicción al riesgo de los grandes aviadores de la historia, desde el también escritor Antoine de Saint-Exupéry a Jean Mermoz. En definitiva, esos « pájaros locos » a los que Glenn Curtiss definió con la certeza de un kamikaze : « Ha llegado el tiempo en el que el mundo va a necesitar un nuevo tipo de hombres, casi una nueva raza. Son los Hombres Voladores. Se ha materializado el sueño de siglos y el hombre tiene ahora la llave del cielo ».

Noticia completa (El Mundo).

Foto : Wikimedia Commons.

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