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Peter James - Esquivar la muerte

Peter James – Esquivar la muerte

Roy Grace es un santón. Un superintendiente de Brighton, sur de Inglaterra, que adora su trabajo por encima de cualquier otra cosa y que adora hacerlo bien, en los límites de la ley, para que esta se cumpla sin romper sagradas prerrogativas morales. Es, también, un hombre atormentado por la desaparición de Sandy, su pareja, hace 10 años. Y un buen amante, y un buen compañero, y un gran amigo para su colega Glenn Branson. En una época de personajes oscuros y en un blog coordinado por quien esto escribe, un amante impenitente de los Charlie Parker, Bernie Gunther, John Rebus, Lew Archer… etc, para quienes la ley está por detrás siempre de la justicia o al menos del castigo de la injusticia, el personaje creado por Peter James (Brighton, 1954) es todo un hallazgo. No es el único del panorama, pero es de los que mejor funciona, o al menos así me lo parece después de haber leído Esquivar la muerte (Roca, traducción de Jorge Rizzo), octava entrega de la serie (hay una novena todavía no publicada en España). También quiero hablar de Traficantes de muerte (Roca, como todas las anteriores), que plantea un dilema moral muy interesante y que es en la que mejor lleva el thriller hasta sus últimas consecuencias. […] Hay algo en la siniestra normalidad de la presentación del argumento de Esquivar la muerte que inquieta. Brighton y Hove, tranquila ciudad de Sussex, sur de Inglaterra, nunca más conocida como la capital del crimen como lo fue en la década de los treinta del siglo XX, recibe a la superestrella mundial Gaia, reina del pop, proyecto de actriz, para que ruede una película en su ciudad. Hasta ahí todo bien, pero la galería de personajes desquiciados y desquiciantes que quieren acabar con la vida de Gaia, o que hoy la adoran y mañana la crucifican te hace revolverte en la silla. Menos mal que está Roy Grace para tranquilizarnos.

Noticia completa (El País).

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