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Los audiolibros en España no acaban de sonar

Los audiolibros en España no acaban de sonar

En los países anglosajones y Latinoamérica, los audiolibros son muy apreciados. Un soporte en el que la literatura retorna a su origen oral y permite, por ejemplo, planchar camisas mientras se escucha Hamlet o relajarse en un atasco de tráfico con un libro de poesía en la radio del coche. En España, sin embargo, no encontrado nunca su lugar. A final de los 90, Santillana puso en marcha una gran operación para introducir el audiolibro con obras muy apetecibles (recuerdo excelentes audiolibros de novelas breves o relatos de Álvaro Mutis, Javier Marías, Carlos Fuentes o Muñoz Molina leídos por ellos mismos) y un esfuerzo de distribución importante. No funcionó pese a ser un material muy interesante. Parece haber ahora un nuevo intento de poner el audiolibro en el lugar que le corresponde, con inicativas como las de la editorial Alén da Lúa, fundada por Jesús Rois. Le planteamos a este audioeditor algunas cuestiones.
– ¿ Por qué cree que el audiolibro que es tan común en el resto de Europa y en América, en España no levanta el mismo interés ?
– Creo que el audiolibro sí despierta cierto interés en España. El problema con que se encuentran las personas que se interesan por los audiolibros es que generalmente preguntan en librerías y ahí es muy difícil encontrarlos. Por otro lado en España no son las editoriales más conocidas las que publican audiolibros. Ha habido algún intento como el caso de Alfagura, Círculo de lectores y recientemente Planeta, pero no es una apuesta firme. En otros países encontramos, por ejemplo, el caso de Ramdom House, que tiene un amplio catálogo de audiolibros. En España se están publicando muchos audiolibros que no están llegando a las librerías porque por lo general se conciben para la descarga del audio directamente desde las correspondientes páginas web. Y esto no aparece en ningún directorio donde ir a buscarlos. Por esta razón a las personas que demandan audiolibros les cuesta encontrarlos y a las editoriales que publican audiolibros les cuesta llegar a los usuarios finales. Falta esa comunicación que sí está muy establecida ya desde hace tiempo en otros países. A mí esta me parece la principal causa de que los audiolibros aún tengan poco éxito en España, aunque evidentemente hay varias causas más que contribuyen a ello.

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Ilustración : Librivox.

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