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Imprimiendo en el siglo XVI, grabado de 1908

Imprimiendo en el siglo XVI, grabado de 1908

Gutenberg era impresor, pero no fue un empresario muy bueno y fue con la Bíblia de San Jerónimo que intentó rentabilizar la inversión del banquero Johan Fust para cubrir los gastos ocasionados por la creación de la máquina que iba a fabricar las primeras impresiones de libros, bajo la forma que se le conoce todavía hoy en día : el códice. En el ambiente numérico, el libro es un concepto extraño. Las páginas han desaparecido, la paginación ha cambiado, los carácteres y su fuente se pueden modificar… ya nada es inamovible. Pero desde 1454 y las primeras impresiones hasta los últimos modelos de ficheros numéricos ePub 3 que podríamos ver el día de mañana, existe un concepto que parece propio del libro como objeto : el Open Source. En lenguaje informático, « Open Source » significa la posibilidad de acceder al código que ha servido para la programación de un software, y por lo tanto, la posibilidad de modificarlo en función de sus propias necesidades. En contrapartida, los programas Open Source, según las licencias adoptadas, exigen que se revierta a la comunidad las modificaciones y mejoras del programa. La puesta en común de los programas y del conocimiento en general es la base de la filosofía Open Source, además de una voluntad de proponer a la sociedad inventos informáticos sin el bloqueo ocasionado por la propiedad industrial y las patentes, y por lo tanto, de evitar tener que pagar royalties a los propietarios de los hechos. Esta filosofía favorece el desarrollo de nuevos programas, apoyándose sobre el ya existente, accesible libremente.

¡ El estándar ePub generalmente utilizado en los ebooks hoy en día es… Open Source ! Desarrollado por el International Digital Publishing Forum (IDPF), un organismo internacional que agrupa muchos editores, actores técnicos y universidades alrededor del libro electrónico. « El formato ePub es un formato Open Source sin licencia de explotación, y de hecho, su difusión es gratuita, lo cual permite que cualquiera invente herramientas de creación y difusión utilizando este formato », subraya Samuel Petit, cofundador de la sociedad Actialuna. « Este formato puede ser utilizado tanto para la creación artesanal como para la industrial : el hecho de disponer de un formato abierto es una ventaja fantástica de la que el mundo de la edición puede disfrutar, lo cual no es muy usual… » Efectivamente, en regla general, los formatos numéricos no son abiertos (aunque se han ido desarrollando equivalente libres) : el formato JPEG de imágenes es propiedad de IBM, por lo que se refiere al código aritmético ; el formato de vídeo MP4, el MPEG… El uso de esos formatos está sometido al pago de un canón. Más ejemplos : el formato VHS pertenecía al fabricante japonés JVC ; el casset audio, desarrollado por Philips en 1963, pertenece a una empresa privada ; la batalla entre Microsoft y Sony alrededor del HD-DVD y el Blu-ray… Hasta el disco de vinilo está sometido a una patente, depositada en 1946 por la Columbia Records.

No se trata de creer en un mundo maravilloso con el ePub : muchos industriales intentan influir en las decisiones del IDPF y este organismo está sometido a muchas situaciones de crisis. No obstante el poder disfrutar de un formato abierto es incontestable.
Y, en cierto sentido, podemos decir que existe una continuación entre el libro y el ePub. El libro parece escapar desde siempre a la propiedad industrial. « Cuidado : no faltan ejemplos en el mundo del libro. Existen impresores que disponen de patentes sobre encuadernaciones específicas y la manera de abrir el libro. La composición química de la tinta, las máquinas que imprimen pueden estar protegidas », añade Samuel Petit. « Pero es cierto que, en lo absoluto, se puede decir que un libro es un objeto Open Source, tanto en papel como en electrónico. Si me apetece coger papel y realizar un códice, ninguna patente proteje la forma física del objeto. Lo cual puede ser una fuente de creatividad a la hora de diseñar libros infantiles son formas especiales. »
En 1502, el impresor y librero veneciano Aldo Manuzio patentó un tipo especial de carácteres : las cursivas.
Pero no existe ninguna patente sobre la creación de un libro (aunque el mismo Manuzio inventó también la técnica de doblar el papel en cuadernos para fabricar libros más pequeños). Es en este sentido que el formato ePub, como formato Open Source, continúa la tradición del libro en papel. El libro, como concepto, es el único objeto de difusión de una obra cultural, la cual, en el sentido conceptual, no pertenece a ninguna empresa en particular. « No medimos el impacto, en la vida cotidiana, de lo que representa el ePub, pero es cierto que esta solución técnica abre una fantástica vía al desarrollo de obras y de herramientas. Y todavía no hemos visto nada : es un formato joven e inmaduro que seguirá mejorando… »

Esta entrada es una traducción resumida del artículo publicado en (Actualitté).

Ilustración : Wikimedia Commons.

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