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Mar Benegas - A lo bestia

Mar Benegas – A lo bestia

« El hecho de que un libro sea hermoso, lo hace más atractivo tanto a los ojos de los adultos como a los de los niños. » Aunque obvia, no deja de ser significativa la frase de Mar Benegas, autora de A lo bestia (Litera Libros), más aún cuando nos referimos a poesía, la « hermana menor », o la « hermana grande desterrada » de la literatura en cuanto a su difusión. En una época de auge del álbum ilustrado, con propuestas de indudable valor gráfico, aunque no solo, y en un mundo en el que « los niños son cada vez más visuales », como señalan desde la editorial Edebé, la poesía infantil busca aumentar su difusión, ya sea con poemarios originales o con las ediciones ilustradas de antologías de poetas. Estamos ante un género, si es que existe, hay quien lo duda, cuya repercusión comercial es escasa. « Si la poesía es la Cenicienta de la literatura, la poesía infantil ya… », ríe Benegas. Sin embargo, está muy presente en la vida de los niños. Como señala Xosé Ballesteros, director de la editorial Kalandraka, « cuando hablamos de literatura infantil, lo primero es la poesía : canciones, rimas, trabalenguas… Los niños aprenden a hablar con poesías, se les cantan nanas. Eso es poesía ». Antonio Rubio, director de la colección de poesía de Kalandraka (Faktoría K de Libros), relata también cómo la poesía se cuela luego en el primer aprendizaje, el de las partes del cuerpo o el entorno inmediato, y en los juegos (saltos, combas, sorteos…). Inciden las fuentes consultadas en la dimensión memorística de la poesía, en su capacidad para introducir en el niño conceptos como el ritmo, la musicalidad, en su capacidad de evocación, de « familiarizar al niño con la dimensión artística del lenguaje », como dice Jesús Munárriz, de Hiperión. En fin, cree Ballesteros que « no hay familia a la que no guste que un niño recite de memoria una poesía ». Sin embargo, lamenta que esta presencia en el día a día del niño « no tenga traslación con lo que ofrece el mundo editorial ». Coincide con él Marta Muntada, de Edebé, que señala que « aunque siempre gusta a los niños, la poesía infantil no es lo que tiene más auge ». De la misma opinión es Ignacio Chao, de Edelvives : « La venta de poesía sigue siendo minoritaria ; pese a que hay una oferta más diversa que nunca y que la edición ilustrada vive el mejor momento que ha tenido nunca, se sigue pensando que la poesía es un género de lectura complicada ». Los calificativos se acumulan : patito feo, minoritaria, cenicienta, hermana menor… Benegas habla de su « mala salud de hierro », de la escasa atención que las editoriales dedican a la poesía en sus catálogos : « Pocas editoriales la cuidan, aunque las que lo hacen, lo hacen muy bien ». Siempre ha sido minusvalorada, opina, en fin, Jesús Munárriz.

Noticia completa (El País).

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