Etiquetas

Nagai Kafū - Una extraña historia al este del río

Nagai Kafū – Una extraña historia al este del río

De Nagai Kafū, uno de los mejores escritores japoneses de la primera mitad del siglo pasado, no es mucho lo que está a disposición del lector en castellano, lo que muy bien puede extenderse al resto de las lenguas occidentales. Sucede que Kafū es un autor singular dentro de las letras niponas, a medio camino entre tradición y modernidad, entre Oriente y Occidente, y además un autor cuyo escaso conocimiento fuera de su país natal se vio limitado durante décadas por un ensayo de Edward Seidensticker, gran divulgador en otras ocasiones de la literatura japonesa que entre muchos títulos vertió al inglés el clásico Genji Monogatari, pero que al prestar atención a nuestro autor en un ensayo de 1976 cometió el desliz de titularlo Kafū the Scribbler (Kafū el escritorzuelo). Por suerte para nosotros, la influencia de dicho ensayo ha ido menguando con los años, y en la actualidad se experimenta una revalorización general de la obra de este autor fecundo cuyos libros son ilustración de su amor hacia Tokio y, sobre todo, a las mujeres. Si hablábamos aquí no hace mucho de Lafcadio Hearn, quien descubrió Japón en 1890, lo mismo, aunque en sentido inverso, podría decirse de Kafū, cuyo descubrimiento de Occidente se inicia poco después del de Hearn : en 1903. Por entonces Kafū era un veinteañero con estudios de inglés, francés y poesía china que, aunque había suspendido una vez el examen de acceso a la universidad, parecía destinado a la carrera de comercio. En los años previos había escrito algunos cuentos y ejercido brevemente de periodista. La variopinta educación de Kafū era la típica de los hijos de las familias acomodadas de la era Meiji, período en el que Japón se incorporó a la modernidad y a las ideas y la cultura occidentales. Nuestro autor recorre Estados Unidos entre 1903 y 1905, visitando la Exposición Universal de Saint Louis y trabajando durante un tiempo en un banco de Nueva York. En Estados Unidos vivió Kafū una aventura que tendría consecuencias y que habría podido servir de argumento a alguno de sus posteriores relatos. Pues en Washington, donde trabajaba como chico de los recados, conoció a Edyth, una prostituta con la que planeó casarse y fundar un burdel, según sabemos por uno de sus diarios. Forzado a marcharse a Nueva York para incorporarse a su nuevo empleo, ella prometió seguirle. Sin embargo, enterado el padre de los planes que albergaba su hijo, le envió una carta no muy amigable, tras lo cual se mostró dispuesto a facilitarle la partida a Francia. Roto el compromiso con Edyth, Kafū conservó hasta su muerte el recuerdo de su aventura y en general el de la libertad de las mujeres americanas, acerca de lo que escribió en su obra autobiográfica Historias de América.

Noticia completa (La República cultural).

Anuncios