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John Harris Dunning y Paul Gravett - Comics unmasked

John Harris Dunning y Paul Gravett – Comics unmasked : art and anarchy in the UK

La sede de exposiciones de la British Library de Londres se ha llenado de maniquíes encapuchados que acechan desde diferentes ángulos de la exposición Comics Unmasked : Art and anarchy in the UK, inaugurada el pasado viernes. Bajo las capuchas se esconde un rostro que en los últimos años hemos visto de forma habitual en protestas ciudadanas a escala internacional, desde Ocupa Wall Street en Nueva York al 15-M en la Puerta del Sol de Madrid pasando por la primavera árabe en países del norte de África. En todas ellas se ha clonado y compartido el rostro de Guy Fawkes, ese inquietante anti-héroe británico que trató de dinamitar sin éxito el parlamento británico en el siglo XVII para devolverle el trono a un monarca católico y al que el cómic de Alan Moore y David Lloyd V de Vendetta dio fama universal al convertirlo en la máscara tras la que se escondía el protagonista de aquella historieta, quien por cierto sí hacía explotar Westminster en sus primeras páginas, donde la metáfora de V luchando contra un gobierno fascista dejaba pocas dudas sobre las posiciones políticas de sus autores en plena era Thatcher. Algunas páginas del guión original de este cómic puede verse en esta exposición en la que los comisarios no han escogido el rostro de Guy Fawkes aleatoriamente. Hoy popularizado como Anonymous, su presencia contribuye a ambientar una exposición que permanecerá abierta hasta el próximo 19 de agosto y en la que la dirección artística, a cargo del célebre dibujante Dave McKean (ha dejado su huella en Sandman y Batman entre otros), parece tan importante como el contenido. Porque cuando se habla de cómics, y en especial de los británicos, se habla de política, de contrapoder, de subversión. « Esa ha sido la idea clave que nos ha guiado para el comisariado. Nos hemos querido saltar la cronología para concentrarnos en temáticas que siempre han interesado a nuestros autores », explica a El Confidencial Adrian Edwards, comisario de Fuentes Históricas Impresas de la British Library, quien ha trabajado junto al guionista de cómics John Harris Dunning y el crítico Paul Gravett. La política parece haber estado presente en las viñetas británicas desde el primer cómic conocido oficialmente como tal, publicado en 1825 en el diario Glasgow Looking Glass, donde se satirizaba a Francia. « Pero a los autores británicos siempre les ha interesado la política concebida desde la subversión, desde el desafío a la autoridad e incluso cuando se habla de superhéroes, la tendencia siempre ha sido la de crear personajes contradictorios, a menudo con pasado criminal, como Dick Turpin. Por no hablar de Jack el destripador, que ha alimentado ampliamente el mundo del cómic. Es parte de la idiosincrasia de los creadores británicos y también ha traspasado fronteras. Cuando dan el salto a Estados Unidos para trabajar por ejemplo para DC Comics, en manos de los británicos el superhéroe americano también se transforma. Hemos matado a Batman, convertido a Batgirl en lisiada… no nos gusta el superhéroe plano », explica Edwards.

Noticia completa (El confidencial).

Ilustración : British Library.

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