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Thomas Stearns Eliot

Thomas Stearns Eliot

Hay libros que te pueden cambiar la vida, libros cuya lectura resulta de una intensidad tal que tu manera de ver y de experimentar las cosas, el entorno, el mundo, deja de ser la misma que antes ; libros, en definitiva, que te tocan en lo más hondo del alma y logran, silenciosamente, cambiar tu percepción en cuanto a todo lo que te rodea. Uno termina de leerlos y queda sumido entre la plenitud y la felicidad más placenteras, con el único deseo de poder cobijarse y reposar de nuevo entre sus líneas, de vivir de sus palabras y beber de su lenguaje una vez más, y cuando se vuelven a leer, esta es la prueba de fuego definitiva, es como si nunca se hubiesen leído : ante el lector se extiende un horizonte completamente nuevo, augurando un redescubrimiento que sugiere y promete aún más que el anterior. Cuatro cuartetos, de T. S. Eliot, es uno de esos libros. No tendría yo más de diecisiete años cuando un profesor del colegio, que ya antes me había prestado un ejemplar de 1942 de La tierra baldía en versión original y con las páginas amarillentas, me lo recomendó encarecidamente como si de una valiosísima joya se tratase. Claro que, por entonces, la poesía suponía para mí, al igual que, desgraciadamente, para la mayoría de los mortales, un mundo absolutamente extraño y desconocido ; mi empeño por comprenderla solía ser en vano por muy buenas que fueran mis intenciones. Poco recuerdo de esa torpe e inexperta primera lectura, aunque la sensación generalizada fue de una gran impresión, como si me encontrase ante un monumento, imponente y lleno de significado, al que me esforzaba por entender. Pero, si bien era imposible no sentirse perdido, como un ciego buscando el interruptor a tientas, en ocasiones se me antojaba que no hacía falta entenderlo todo ni mucho menos ; con simplemente leer las palabras impresas en la página, al margen de elucubraciones e interpretaciones, era suficiente para darme cuenta de su envergadura poética y humana. Provisto, esta vez sí, de cierta madurez, tanto vital como literaria, volví al libro por segunda vez hace no mucho, como quien se reencuentra con un viejo amigo al que nota cambiado ; y, sobre todo, con ojos distintos. Dicha relectura, claro está, supuso una experiencia nueva, tan rompedora como reveladora. Cuatro cuartetos es la obra cumbre de Eliot y una de las piedras angulares de la poesía moderna. Escritos por separado a lo largo de ocho años, los poemas se publicaron conjuntamente en 1943, en Nueva York (gracias a la editorial Harcourt, Brace & Co.), y un año después en Londres, en Faber & Faber.

Noticia completa (Jot Down).

Foto : Wikimedia Commons.

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