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Completamos este viernes nuestra entrega de Tesoros Digitales Héroes, femmes fatales y góticos : España imaginada con el relato Monsieur Petitfrère (1933) del escritor Eugène Dabit, relato muy poco conocido, publicado en la revista Europe, creada por el Premio Nobel Romain Rolland en 1923, en el que se rinde un vibrante homenaje a la belleza de los paisajes de los alrededores de Cadaqués a través del conmovedor retrato de un inolvidable protagonista.

Eliseo Meifrén - La Playa de Cadaqués

Eliseo Meifrén – La Playa de Cadaqués

Monsieur Petitfrère (El Señor Petitfrère, audiolibro en francés, 1933) es un ancianito entrañable retratado por el escritor Eugène Dabit (1898-1936), que pertenecía a la escuela proletaria, este movimiento aparecido en Francia durante los años 1930, y que agrupaba a autores hijos de padres obreros o campesinos, autodidactas, y que escribían sobre las condiciones de vida de su clase social. Dabit es sobre todo recordado por su novela Hôtel du Nord (Hotel del Norte, audiolibro en francés, 1929), en la que evoca el día a día de los inquilinos de un hotel llevado por sus padres y que inspiraría al director Marcel Carné la película homónima rodada en 1938, obra que se convertiría en una de las películas míticas del cine galo. En el relato Monsieur Petitfrère, Eugène Dabit evoca con nostalgia y ternura un viaje a Cadaqués a principios de los años 1930. Durante el trayecto entre Figueras y el pueblo al que todavía no estaba asociada la figura de Dalí, el escritor conoce a este ancianito, jubilado francés, casado con una española, modesto pintor aficionado, terriblemente hablador, que todos los años vuelve a Cadaqués a pasar los días de verano pintando sus parajes soleados. El narrador y el viejo pintor inician una amistad de vacaciones llena de conversaciones sobre la pintura y el amor a este país, su paisaje y sus tradiciones, entre ellas, la sardana, que cierra la historia con un toque de nostalgia…

« Estalló una sardana ; el círculo se formó, se extendió. De repente, tan ligeros y rápidos como las figuras de este baile, volvieron a mi mente los recuerdos del Sr. Petitfrère, de camino hacia un balneario gris en el que su cuerpo quizás recobraría algo de fuerza, pero donde su corazón echaría de menos, sufriría. »

Ilustración : Gallica.