De Trajano a Krazy Kat : 1800 años de precursores del cómic

De Trajano a Krazy Kat : 1800 años de precursores del cómic

Rodolphe Töpffer – Histoire de M. Cryptogamme (1861)

El cómic es un noveno arte que creemos que apareció a lo largo del siglo XX. Pero si es cierto que conoció su mayor desarrollo en la segunda mitad del siglo pasado y que su popularidad no ha parado de crecer desde entonces, no lo es que su nacimiento sea tan reciente. Ya en el siglo XVIII existían formas narrativas ilustradas que se aparentan al concepto moderno del cómic y, si extrapolamos la definición, podemos encontrar precursores del noveno arte desde épocas muy remotas. El propósito de esta decimotercera entrega de Tesoros Digitales, De Trajano a Krazy Kat : 1800 años de precursores del cómic, es proponerles un recorrido histórico por los principales autores y estilos occidentales que precedieron el auge del cómic del siglo XX, a través, como siempre, del acceso en línea a la mayor parte de las obras evocadas.

Ilustración : Gallica.




Definición

Winsor McCay – Little Nemo in Slumberland (1908)

Ilustración : Wikimedia Commons.

Antes de iniciar nuestro recorrido, conviene conocer a qué nos referimos cuando hablamos de cómic. La Real Academia Española propone la siguiente definición : « Serie o secuencia de viñetas con desarrollo narrativo ». Según Rodolphe Töppfer (1799-1846), uno de los precursores imprescindibles del que volveremos a hablar más adelante, « los dibujos, sin el texto, tendrían un significado oscuro ; el texto sin los dibujos no significaría nada. El conjunto forma una suerte de novela, tan original que no se parece más a una novela que a cualquier otra cosa. » El dibujante Will Eisner (1917-2005) concibe el cómic como un arte gráfico narrativo secuencial.
La definición de Eisner da pie a incluir en el concepto de cómic todo tipo de representación artística secuencial, como la columna de Trajano o el Tapiz de Bayeux por ejemplo, que tienen en común la voluntad de contar una historia de manera gráfica, idea que no aceptan los puristas.
Sin embargo, es interesante evocar estas representaciones secuenciales antiguas para ver cómo han ido evolucionando estas formas artísticas, en función de las técnicas pictóricas y de las tecnologías de cada época, y entender como llegaron a confluir para llegar al cómic que conocemos hoy en día…
Este trabajo está esencialmente dedicado a los precursores occidentales del noveno arte, aunque haremos alguna referencia a los maestros más importantes de Oriente. En efecto, pocas obras de estos artistas están digitalizadas y de acceso libre y gratuito en línea.

Los Antiguos

Bisonte, Sello cilíndrico, Barco funerario egipcio, Vasija ática, Códice mixteco

Ilustración : Wikimedia Commons : Bisonte Magdaleniense polícromo (Altamira), Sello cilíndrico mesopotamios en jaspe (4100–3000 a.C.), Barco funerario representado en la tumba del escriba Menna, Egipto (1422-1411 a.C), Vasija ática (450-440 a.C), Códice mixteco Zouche-Nuttall (S. XIV).

Numerosos son los ejemplos de narración gráfica secuencial en la Antigüedad : los soportes cambian pero la voluntad de contar una historia es siempre la misma. Los hombres prehistóricos pintaban sus hazañas cazadoras en las paredes de sus cuevas ; en Mesopotamia, representaban escenas de la vida cotidiana o temas religiosos en sellos cilíndricos ; los egipcios contaban su vida cotidiana, la vida de los dioses y de los personajes ilustres en forma de jeroglíficos pintados en los muros de los templos y en los papiros ; los griegos decoraban sus vasijas con escenas de la mitología (observemos de paso que las griegas constan como las primeras obras pictóricas firmadas de la historia) o esculpían frisos épicos en sus monumentos ; se conservan códices manuscritos precolombinos esencialmente ilustrados que nos dan un testimonio de los ritos y la historia de estos pueblos …

Trajano da la señal de partida a sus hombres (Columna de Trajano)

Una narración gráfica secuencial de las más representativas del mundo antiguo es sin duda la Columna de Trajano. Esta obra monumental se compone de una columna de mármol de Paros, de 29,78 metros de alto, recorrida por un bajorrelieve helicoidal, de 200 m de largo. Erigida en 113, fue encargada por el emperador Trajano (53-117) para conmemorar su victoria sobre los dacios y representa diferentes episodios de la guerra del emperador contra este pueblo de la actual Rumanía : batallas por supuesto, pero también movimientos de tropas, construcciones de fortificaciones, sacrificios, negociaciones… Trajano es representado 59 veces, en diversas situaciones. Se le reconoce porque la escena converge hacia él y todas las miradas confluyen en su persona. El conjunto del relato tiene un ritmo trepidante con la alternancia de episodios dramáticos, alegres, solemnes… Algunas escenas revisten una intensidad particular, como por ejemplo las torturas que las mujeres dacias infligen a los prisioneros romanos o las fastuosas ceremonias de recepción de los embajadores…

Ilustración : Wikimedia Commons.

El paso del cometa Halley en 1066, Tapiz de Bayeux

Cerca de mil años después de la Columna de Trajano, se tejió entre 1066 y 1082 el Tapiz de Bayeux. Este tapiz de lino de 68,30 m bordado con lanas de nueve colores distintos fue encomendado por Odon de Bayeux, hermanastro de Guillermo el Conquistador para conmemorar la conquista de Inglaterra por los normandos de Guillermo. Este documento histórico, a pesar de ser un instrumento propagandístico, constituye un valioso testimonio sobre las costumbres de esta época gracias a las representaciones de los hombres, los caballos, la indumentaria, los castillos… : 626 hombres y mujeres, 202 caballos y mulas, 505 animales de todo tipo…, en total 1515 sujetos están representados, con una explicación en latín para cada escena. El principal acontecimiento histórico representado es la batalla de Hastings, que fue decisiva en la victoria final de Guillermo. Otra curiosidad, una escena describe el paso del cometa Halley, que fue visto en Inglaterra en 1066… No se conocen los autores de este tapiz del cual se perdió el último tramo (que probablemente representaba la coronación de Guillermo), pero la leyenda cuenta que fue la propia reina Matilde, esposa de Guillermo, con la ayuda de sus damas de compañía…

Ilustración : Wikimedia Commons.

Papiro en el que se ve a Abner dialogando con David (1455)

A finales de la Edad Media, empezaron a florecer por Alemania, Países-Bajos y Francia las llamadas Biblia pauperum (literalmente, Biblia de los pobres, entiéndase de los pobres de espíritu, ya que estas Biblias solían ser bastante caras). Se trataba de Biblias ilustradas, cuyo objetivo era dar ejemplos de vida a imitar y destinadas a ayudar a los curas a preparar sus sermones y a instruir a las personas analfabetas. Cada página tenía en su centro una imagen principal, ilustrando alguna escena del Nuevo Testamento (en general de la vida de Jesucristo), y, alrededor, varias imágenes más pequeñas, de escenas del Antiguo Testamento que tienen alguna relación espiritual con la escena central. Unos textos breves, generalmente, en lenguaje oral, dan vida a las imágenes. Nos han llegado 80 manuscritos del siglo XIV y ediciones impresas (S. XV) de estas Biblia pauperum, conservadas en distintos museos y bibliotecas. Podemos hojear distintos ejemplares en bibliotecas alemanas, por ejemplo en Stuttgart, Darmstadt o Munich

Ilustración : Wikimedia Commons.

Bernhard Strigel – El Anuncio a Santa Ana (1505-1510)

El bocadillo tiene a la filacteria como antepasado ilustre. Esta palabra griega (pihlakterion) significa « amuleto » y se utilizaba al principio para definir unas cintas que utilizaban los hebreos y que contenían textos de las Sagradas Escrituras. A partir de la Edad Media, empezaron a aparecer en la pintura cristiana unas bandas que contenían textos y se les aplicó el mismo término de filacteria. Desde el siglo XIII, las filacterias salen de la boca de los protagonistas, convirtiéndoles en propietarios y responsables de sus palabras. En particular, esta técnica se usó mucho en los cuadros que representan la Anunciación a la Virgen.

Ilustración : Museo Thyssen.









Los Ilustrados

Anónimo - Fábulas de Esopo (184?)

Anónimo – Fábulas de Esopo (184?)

Ilustración : Red Digital de Colecciones de Museos de España.

En esta sección evocaremos los artistas y estilos de una época muy fértil, artística y técnicamente, la Ilustración.

William Hogarth – Le Mariage à-la-mode, escena 2 : Le Tête à tête (1743)

Uno de los padres del arte secuencial occidental de la época moderna es sin duda el pintor y grabador William Hogarth (1697-1764). Contemporáneo de autores como Jonathan Swift, Tobias Smollett y Henry Fielding, severos críticos de la sociedad inglesa de la época, Hogarth se especializó en la descripción de las clases bajas y de los pequeños burgueses y decidió ser pionero en un género artístico nunca visto : la pintura y el grabado de temas morales modernos. Así ven sucesivamente la luz series de cuadros o de grabados ilustrando la vida de una prostituta, la de un libertino, los episodios de un matrimonio en la alta sociedad o la evocación de los efectos benéficos de la cerveza comparados con los, desastrosos, de la ginebra :

  • A Harlot’s progress (La Carrera de una prostituta, 1731-1732), seis cuadros (hoy perdidos) y, posteriormente seis grabados : una joven llega del campo para vivir en Londres y se convierte en prostituta.
  • A Rake’s progress (La Carrera de un libertino, 1732-1733), ocho cuadros que representan como un joven, hijo de un rico comerciante, llega a Londres y lleva una vida de lujuria y despilfarro para acabar en la cárcel.

Ilustración : Wikimedia Commons.

  • Marriage à-la-mode (1743-1745), seis cuadros que muestran las fases de un matrimonio concertado por dinero.
  • Industry and idleness (Celo y ocio, 1747), doce grabados destinados a los niños en los que se pretende demostrar los inconvenientes de ser ociosos y las ventajas de trabajar duro.
  • Beer Street and Gin Lane (La Calle de la cerveza y el callejón de la ginebra, 1751), dos grabados comparativos de los beneficios de la cerveza y los daños provocados por la ginebra.
  • The Four Stages of cruelty (Las Cuatro Étapas de la crueldad, 1751), cuatro grabados en los que Hogarth imagina la escalada en la violencia de su protagonista que empieza torturando un perro para acabar robando y asesinando… y ahorcado y posteriormente disecado públicamente por un cirujano !

William Hogarth – The Four Stages of cruelty (1751)

Ilustración : Wikipedia.

Jean-Honoré Fragonard - Les Progrès de l'amour : la rencontre (1771-1772)

Jean-Honoré Fragonard – Les Progrès de l’amour : la rencontre (1771-1772)

Jean-Honoré Fragonard (1732-1806) fue uno de los pintores más importantes de Francia en el siglo XVIII. Sus aptitudes para el dibujo fue detectadas muy temprano y, con catorce años entró a trabajar en el taller del pintor François Boucher, después de haber sido alumno de Jean Siméon Chardin, ambos figuras estelares de la pintura de la época. Clasificado a menudo como un pintor del Rococó, Fragonard se ensayó no obstante con diversos estilos. En 1771, Madame du Barry, favorita del rey Luís XV, le encarga, para decorar unos de sus salones, una serie de cuatro cuadros titulada Les Progrès de l’amour dans le cœur d’une jeune fille (Los Avances del amor en el corazón de una doncella), que representa cuatro momentos une una historia de amor : El Encuentro, La Persecución, La Carta de amor y El Amante coronado. Poco tiempo después de la instalación de los cuadros en su pabellón, Madame du Barry decidió que no encajaban con el estilo de la habitación y los hizó retirar. Fragonard los instaló entonces en la casa de un primo suyo, añadiendo nuevos cuadros para decorar las paredes vacias. Al final, entregará una serie de catorce cuadros : seis escenas de amor, cuatro alegorías y cuadro pinturas de decorados…

Ilustración : Wikimedia Commons.

Además de esta serie de cuadros, se conoce de Fragonard un conjunto de seis dibujos, más bien esbozos, en los que el pintor cuenta como, presa de una necesidad urgente, sufre una caída y se hace un esguince… Unos dibujos tiernos, llenos de auto-ironía (el personaje de su historieta se llama Monsieur Frago), que probablemente fueron destinados a un ambiente familiar y se realizaron en 1787-1788…

Jean-Honoré Fragonard - L'Entorse de M. Frago (1787-1788)

Jean-Honoré Fragonard – L’Entorse de M. Frago (1787-1788) : Panteón familiar – La caída – La llegada de las mujeres – Reposo forzado – El pequeño samaritano – El consuelo del herido

Ilustración : Topfferiana.

En 1783, el ilustrador y retratista alemán Joseph Franz von Goez (1754-1815) publica una edición ilustrada del poema de Gottfried August Bürger (1747-1794), Lenardo und Blandine (Lenardo y Blandine), inspirado en un cuento del Decamerón de Bocaccio, Ghismonda y Guiscardo. Compuesto de 160 grabados sobre cobre con sus leyendas, este volumen, antepasado de la novela gráfica, casi un cuaderno animado, cuenta la trágica historia de la joven Blandine destinada a un matrimonio de conveniencia. Cuando se descubre que tiene un amante, el padre de Blandine mata al amante y Blandine se vuelve loca y muere…

Joseph Franz von Goez - Leonardo und Blandine (1783)

Joseph Franz von Goez – Leonardo und Blandine (1783)

Ilustración : Konkykru.

Aloys Senefelder, retrato de 1818

Aloys Senefelder (1771-1834) fue un actor y dramaturgo austríaco. No obstante, no se le recuerda por sus obras dramáticas (a pesar de haber tenido cierto éxito público en su tiempo) sino por un invento que hizo en 1796 que iba a revolucionar las técnicas de impresión de ilustraciones : la litografía. En efecto, este autor, en conflicto con los editores de Praga, donde nació y vivía, se vio obligado a imprimir él mismo sus propias obras. Pero, sin fondos para comprar la maquinaria necesaria, se puso a experimentar con los medios de a bordo y de sus pruebas nació la litografía, que consiste en la creación y reproducción en múltiples ejemplares de un modelo trazado con tinta o lápiz en una piedra calcárea. Hasta entonces, los artistas grafistas no eran sólo dibujantes, sino también grabadores (Albrecht Dürer es sin duda el más conocido). Tenían que esculpir una placa de madera (es la xilografía) o grabar una hoja de cobre (este procedimiento se llama la talla dulce), para reproducir sus obras. Este trabajo costoso le quitaba mucha espontaneidad al trazo. Mientras que la litografía, al dejar el artista dibujar directamente con tinta o lápiz, hizo aparecer una mayor expresividad en las ilustraciones y permitió la propagación de las estampas, en detrimento de los grabados.

Ilustración : Wikimedia Commons.

Lorenzo Spirito – Libro del juego de las suertes

Nacidas en el siglo XVI, las aleluyas constituyen un género gráfico-literario propio de España. Este género fue muy usado, y lo sigue siendo, en Cataluña y Valencia, bajo el nombre de auca. Una aleluya es una hoja dividida en viñetas (suele haber 48, 6 por 8), acompañadas de dos versos octosílabos en su pie que conforman una historia completa. Existe cierta controversia sobre el origen de las aleluyas : unos dicen que vienen de unas estampas en las que la palabra Allelluia venía impresa y que se distribuían en Semana Santa (de ahí el nombre español) ; otros que se inspiran de la estructura del juego de la oca (de ahí el nombre catalán !) ; también se baraja la posibilidad de que fueran herramientas adivinatorias, con representaciones del horóscopo, de las estrellas… Quizás la aleluya fuera una confluencia de las tres cosas… Nos han llegado aleluyas muy antiguas, como por ejemplo el libro de adivinación Libro del juego de las suertes, de Lorenzo Spirito, publicado en Valencia en 1528, o el Auca del sol i de la Lluna, de Pere Abadal (1676), que tiene la característica de ostentar viñetas redondas y mudas. En el siglo XVII, los temas evocados se diversifican, sin dejar de lado sus temáticas de predilección, la religión y la astronomía y adivinación. Empiezan a aparecer aleluyas de oficios, de juegos infantiles. El siglo XIX verá el auge de las aleluyas : « gracias a » las guerras napoleónicas aparecerán aleluyas de crítica política, pero también florecerán aleluyas de animales, calendarios, moralidad, historia… Varios ilustradores famosos diseñaron aleluyas : Jaume Pahissa i Laporta (1846-1928), Joan García Junceda i Supervia (1881-1948) o Valentí Castanys i Borràs (1898-1965), entre otros.

Ilustración : Biblioteca Digital Hispánica.

Anónimo – El Tío Camandulas (19?)

Ilustración : Biblioteca Digital de Castilla y León.

Anónimo – Historia del nuevo enano D. Crispín (1910)

Ilustración : Universitat de Barcelona.

Anónimo – Vida de un gallego, o La Rueda de la fortuna (186?)

Ilustración : Biblioteca Digital de Castilla y León.

Anónimo – Cenicienta, imagen de Épinal (S. XIX)

En 1796 (el año en el que se inventó la litografía), el dibujante, ilustrador e impresor francés Jean-Charles Pellerin (1756-1836) compone las primeras Images d’Épinal (Imágenes de Épinal, por el nombre del pueblo de Pellerin). La historia de las Images d’Épinal es la de un éxito público y comercial fulgurante, que todavía perdura hoy en día. Cuando Pellerin crea sus primeras imágenes, se trata de estampas representando temas populares (religión, historia, animales, ilustraciones de cuentos o novelas…) con colores muy vivos. Las primeras técnicas usadas (grabado en tabla de madera, estarcido) cedieron el paso a la litografía hacia 1820 y a la cromolitografía diez años más tarde, lo cual permitió, además de una producción más importante, ofrecer dibujos más finos y detallados. Con el tiempo, las Images d’Épinal han ido evolucionando, pasando de estampas únicas a hojas con varias viñetas que cuentan una historia, una canción o, lo que fue la gran especialidad de la casa Pellerin, las adivinanzas. Dibujantes famosos trabajaron y siguen trabajando diseñando imágenes de Épinal, como por ejemplo Caran d’Ache (1858-1909) o Benjamin Rabier (1864-1939). La pequeña imprenta familiar vendió entre 1870 y 1914 cerca de 500 millones de hojas y se convirtió muy pronto en una empresa fuerte, adoptando como nombre el de Imagerie d’Épinal, que todavía goza de buena salud. Alberga desde 2003 el Museo de la Imagen, su imprenta y diversas máquinas han sido inscritas como monumentos históricos en el catálogo del patrimonio nacional de Francia.

Ilustración : Wikimedia Commons.

Se puede visualizar numerosas Images d’Épinal en Joconde, New York Public Library Digital Gallery y Gallica.

Augusta Coupey – Les petits chats, poésie, imagen de Épinal (1883)

Ilustración : Gallica.

Anónimo – Martha, the good negress, imagen de Épinal (S. XIX)

Ilustración : New York Public Library Digital Gallery.

Anónimo – Adivinanzas (1896)

Ilustración : Joconde.

Benjamin Rabier – Le chat et les canetons, imagen de Épinal (1913).

Ilustración : Gallica.

John Bull defendiendo Gran Bretaña del chólera (1832)

La efervescencia social y política provocada en toda Europa por la Revolución Francesa y sus consecuencias se manifiesta en la prensa por el auge de los dibujos satíricos y las caricaturas. En Inglaterra, en particular, la litografía permite la explosión de las estampas políticas y sociales. Varios ilustradores destacan en esta época revuelta en la que aparece por primera vez un personaje recurrente : John Bull. Creado en 1712 por el físico y satirista John Arbuthnot a raíz de una campaña llevada por el autor y Jonathan Swift para poner fin a la Guerra de sucesión española (The History of John Bull recopila los textos escritos por Arbuthnot alrededor de este personaje), John Bull es el arquetipo del Inglés burgués, regordete, con sombrero de copa y chaleco (a veces cortado en el Union Jack, la bandera de Reino Unido) y representa Inglaterra en una larga serie de dibujos políticos y satíricos. No se trata de un héroe patriótico, sino más de un hombre lleno de sentido común, un poco conservador, amante de su cervecita y de su tranquilidad doméstica. Su popularidad vendrá de la mano de ilustradores como James Gillray, Thomas Rowlandson, y George Cruikshank. En época de la Revolución Francesa, su figura será a menudo opuesta a los sans-culottes parisinos, y más tarde, a Napoleón…

Ilustración : Wellcome Images.

James Gillray - Fashionable Contrasts, or The Duchess's little Shoe yeilding [sic] to the Magnitude of the Duke's Foot (1792)

James Gillray – Fashionable Contrasts, or The Duchess’s little Shoe yeilding [sic] to the Magnitude of the Duke’s Foot (1792)

Caricaturista y grabador, James Gillray (1756-1815) tuvo dos principales líneas de acción : la sátira política y la sátira social en las cuales dos temas destacan : el rey Jorge III y Francia. Los dibujos que publicó contra Jorge III fueron particularmente duros y por otro lado no perdió una ocasión para ridiculizar a los franceses, primero con la Revolución Francesa, más tarde con Napoleón. Recuperó con este fin la figura de John Bull para dibujar numerosas caricaturas glorificando el héroe inglés amenazado por el contexto galo. También utilizará otro personaje recurrente, Britania, otro arquetipo de Gran Bretaña, defendiéndose contra las agresiones del exterior. El trabajo de Gillray tuvo una gran importancia en la vida política de su época : su humor, la fecundidad de su imaginación, la calidad excepcional de sus dibujos le valieron el reconocimiento como uno de los grandes caricaturistas de la historia al mismo tiempo que su franqueza directa es muy característica de cierta libertad de tono desarrollada por los ambientes intelectuales del siglo XVIII.

Ilustración : Wikimedia Commons.

Por ejemplo, el dibujo Fashionable Contrasts, or The Duchess’s little Shoe yeilding [sic] to the Magnitude of the Duke’s Foot (Contrastes de moda, o La Capitulación del pequeño zapato de la duquesa, 1792), que representa los pies y tobillos de los Duques de York, en una postura más que obvia, con los pies del Duque voluntariamente alargados y los de la Duquesa reducidos. Este dibujo puso fin a una campaña de adulación de los Duques por parte de la prensa, adulación que llegaba a extremos ridículos, extasiándose sobre le tamaño diminuto de los pies de la Duquesa… Las caricaturas sociales, menos conocidas que las políticas, pero llenas de un humor devastador, son no obstante más fáciles de entender al no contener contexto político. En 1806, Gillray, del que se puede hojear el ejemplar de Fashionable Contrasts, empezó a perder la vista. Las gafas no le daban resultados satisfactorios y la calidad de su trabajo empezó a resentirse. Poco a poco se hundió en la depresión y el alcohol ; después de un intento de suicidio en 1811, se dejó vencer por la locura de la que no logrará escapar hasta su muerte en 1815.

James Gillray – Anti-Saccharrites (1792), el rey Jorge III y la reina intentan convencer a sus hijas de beber su té sin azúcar. El dibujo ridiculiza una campaña de boicot del azúcar organizada por los anti-esclavistas

Ilustración : Wikimedia Commons.

James Gillray – The Tree of Liberty, with de Devil tempting John Bull (El Árbol de la libertad, con el Diablo tentando a John Bull, 1798)

Ilustración : New York Public Library Digital Gallery.

James Gillray – Britannia between Scylla & Charybdis, or The Vessel of the Constitution steered clear of the Rock of Democracy, and the Whirlpool of Arbitrary-Power (Britannia entre Escila y Caribdis, o El Buque de la Constitución se mantiene alejado de la Roca de la Democracia, y del Remolino del Poder Arbitrario, 1793)

Ilustración : Wikimedia Commons.

James Gillray – Harmony before Matrimony (Armonía antes del matrimonio), Matrimonial harmonics (Armónicas matrimoniales), 1805

Ilustración : Wikimedia Commons (Harmony before Matrimony, Matrimonial harmonics).

Thomas Rowlandson – Vauxhall garden (1784)

Thomas Rowlandson (1756-1827) era un joven pintor retratista de futuro prometedor cuando, después de una herencia consistente, abandona la creación artística para dedicarse al juego. Arruinado, se lanza en la caricatura para salir adelante. Su dibujo de Vauxhall gardens, un establecimiento de ocio y entretenimiento es todo un éxito. Destacan sus ilustraciones, acompañadas de los poemas de William Combe (1741-1823), alrededor del personaje del Dr. Syntax (1809-1811) : The Tour of Dr Syntax in search of the Picturesque (El Viaje del Dr. Syntax en busca de lo pintoresco, audiolibro en inglés), The Second Tour of Dr. Syntax in search of consolation (El Segundo Viaje del Dr. Syntax en busca de consuelo), The Third tour o Dr. Syntax in search of a wife (El Tercer Viaje del Dr. Syntax en busca de una mujer), relatos humorísticos y moralistas publicado por entregas en Political Magazine, que trae a los dos artistas el reconocimiento público y crítico. Repetirán la experiencia entre 1814 y 1817 con The English Dance of death (Tomo 1, Tomo 2, La Danza inglesa de la muerte) y The Dance of life (La Danza de la vida). La originalidad de esta colaboración es que no es la ilustración la que se crea a posteriori para acompañar el texto, sino al revés, que los poemas de Combe fueron escritos a partir de los grabados de Rowlandson. Rowlandson también ilustró autores famosos como Smollett, Goldsmith o Sterne, y produjo una abundante colección de grabados eróticos…

Ilustración : Victoria and Albert Museum.

Thomas Rowlandson – The Tour of Dr Syntax in search of the Picturesque

Ilustración : Victoria and Albert Museum.

M. Gandais - Le Don Quichotte romantique, ou Le Voyage du Docteur Syntaxe à la recherche du pittoresque et du romantique (1821)

M. Gandais – Le Don Quichotte romantique, ou Le Voyage du Docteur Syntaxe à la recherche du pittoresque et du romantique (1821)

En 1821, un tal M. Gandais se apoderó de las aventuras del Dr. Syntax, y publica en París el volumen titulado Le Don Quichotte romantique, ou Le Voyage du Docteur Syntaxe à la recherche du pittoresque et du romantique, poème en XX chants traduït librement de l’anglais, et orné de 26 gravures par M. Gandais (El Don Quijote romántico, o El Viaje del Doctor Syntaxe en busca de lo pintoresco y de lo romántico, poema en XX cantos traducido libremente del inglés, y adornado con 26 grabados por el Sr. Gandais). Sin demasiados escrúpulos, el francés retoma la misma aventura, los mismos dibujos, pero no se digna en nombrar a Rowlandson, ni siquiera a William Combe, el autor del poema, al que no obstante, considera, en su prólogo, como más importante que las ilustraciones !

Ilustración : Iconography of Don Quixot, Texas A&M University.

George Cruikshank – El Badminton corso, o un bonito juego para los Aliados (1814)

Hijo de un ilustrador y caricaturista, George Cruikshank (1792-1878) estaba predestinado a esta carrera a la que se dedicó durante más de sesenta años. Su primer dibujo se publicó en 1806 y su primera especialidad fue el grabado satírico de la familia real ; más tarde conocerá cierto renombre internacional con sus caricaturas de la vida cotidiana en Inglaterra que le llevará a ilustrar las novelas de Charles Dickens. Llevó con sus viñetas un combate social contra el alcoholismo y la intolerancia racial y religiosa : en 1847 y 1848, dos series de ocho grabados The Bottle (La Botella) y The Drunkard’s Children (Los Hijos del borracho) son ejemplos de su compromiso. También ilustrará las obras de los escritores más famosos, como Walter Scott o William Makepeace Thackeray, o, curiosidad de la historia del cómic y la ilustración, una biografía novelada del personaje histórico que inspirará V de Vendetta, de David Lloyd y Alan Moore, unos de los cómics más emblemáticos de finales del siglo XX : Guy Fawkes. La novela fue escrita por William Harrison Ainsworth y se titula Guy Fawkes, or The Gunpowder Treason (Guy Fawkes, o La Traición de la pólvora, 1841). Para descubrir otras facetas del estilo de George Cruikshank, no se pierdan este fabuloso libro de bocetos publicado en 1834 : My sketchbook.

Ilustración : Wikimedia Commons.

William Harrison Ainsworth – Guy Fawkes, or The Gunpowder Treason, ilustración de George Cruikshank (1841)

Ilustración : Internet Archive.

George Cruikshank – The Bottle (1847)

Ilustración : Universidad de Virginia.

Katsushika Hokusai – Densin Kaisyu Ippitsu Gwafu (1823)

Japón, en esta época, vio nacer uno de sus dibujantes y grabadores más importantes. Su talento fue tal que influyó no sólo en los artistas japoneses, sino también en pintores occidentales de la talla de Gauguin, Van Gogh o Monet. Katsushika Hokusai (1760-1849), pintor, dibujante especialista del ukiyo-e (término usado para definir las estampas japonesas grabadas en madera), firmó algunas de sus obras bajo el seudónimo de « El Loco del dibujo » y se le atribuye la paternidad del « manga », por haber inventado la palabra para definir una forma de trazo espontáneo. Aunque desde muy joven se le despertó el interés por el dibujo, tuvo que esperar a los años 1790 para conocer el éxito y el reconocimiento. Su obra más famosa es sin duda la serie titulada Treinta y seis vistas del Monte Fuji (1831-1833), conjunto de 46 xilografías retratando al emblemático monte japonés bajo diferentes perspectivas, en distintas estaciones del año y en condiciones climáticas más variadas. No obstante, sus quince cuadernos de manga, comúnmente titulados Hokusai Manga (Cuaderno 1, Cuaderno 2, Cuaderno 3, Cuaderno 4), constituyen un documento de primera mano sobre la vida cotidiana y las tradiciones de los japoneses en el siglo XIX. Cerca de 3000 grabados en tres colores representan escenas de la vida cotidiana, paisajes, animales, flores, monumentos o temas sobrenaturales, algunos de manera secuencial. El primer cuaderno se publicó en 1814 cuando Hokusai tenía 55 años, los últimos se editaron de forma póstuma. Varios álbumes de técnica artística de Hokusai se pueden hojear desde Gallica, entre ellos, este fascinante volumen que propone muestras de dibujos hechos de una sola pincelada.

Ilustración : Gallica.

Katsushika Hokusai – Treinta y seis vistas del Monte Fuji (1831-1833)

Ilustración : Wikimedia Commons.

Katsushika Hokusai – Hokusai Manga, vol. 8 : técnicas de autodefensa

Ilustración : Wikimedia Commons.

Katsushika Hokusai – Densin Kaisyu Ippitsu Gwafu (1823)

Ilustración : Gallica.

Los Clásicos

Carl Maria Seyppel – Roi-Reine-Prince (1883)

Ilustración : Universidad de Düsseldorf.

Rodolphe Töpffer – Voyage autour du Mont-Blanc (1843)

Rodolphe Töpffer – Voyage autour du Mont-Blanc (1843)

1827 es sin duda el año del nacimiento del cómic tal y como lo conocemos hoy en día. Su padre es un escritor, pedagogo y político suizo llamado Rodolphe Töpffer (1799-1846). Hijo de un pintor y caricaturista famoso (Wolfgang Adam Toepffer), Rodolphe Töppfer era director de un internado para jóvenes extranjeros en Ginebra. En 1827 elabora el borrador de una historia en imágenes, titulada Les Amours de Monsieur Vieux Bois (Los Amores del Sr. Vieja Leña) y en 1831 dibuja Histoire de M. Jabot (Historia del Sr. Jabot). Deja circular sus historias entre los niños del internado y en los círculos literarios europeos. No tardaron en llegar los elogios. El mismísimo Goethe, que tuvo la oportunidad de hojear los borradores antes de su publicación, diría : « ¡ Es demasiado divertido ! ¡ Es deslumbrante de brío y de espíritu ! Algunas de estas páginas son incomparables. Si eligiera en un futuro temas menos frívolos y fuera más conciso, haría cosas que sobrepasan la imaginación. » Animado por el éxito de esos primeros borradores, Töpffer creará otras seis historietas entre 1827 y 1845. La originalidad de las historias de Töpffer reside en varios aspectos : la disposición en filas de varias casillas separadas por una raya vertical, un texto recapitulativo debajo de cada dibujo, la presencia de un protagonista principal.

Ilustración : Gallica.

Rodolphe Töpffer - Essai de physiognomonie (1845)

Rodolphe Töpffer – Essai de physiognomonie (1845)

Alejándose de la caricatura política a la vez que del texto ilustrado, Töpffer propone, para definir su nuevo concepto, el término de « literatura en estampas » que desarrollará en varias publicaciones ensayísticas teóricas ; en particular, su Essai de physiognomonie (Ensayo de fisiognomía, 1845), considerado como el primer ensayo dedicado a la teoría del cómic, demuestra que Töpffer había entendido las características propias del género : interdependencia entre dibujo y texto, importancia del personaje, dibujo narrativo, necesidad de un trazo espontáneo y de saber dibujar caras expresivas… Las historietas de Rodolphe Töpffer (Histoire de monsieur Jabot (Historia del Sr. Jabot, 1831), Les Amours de monsieur Vieux Bois (Los Amores del Sr. Vieja Leña, 1827), Histoire de monsieur Crépin (Historia del Sr. Crépin, 1837), Docteur Festus (Doctor Festus, 1829), Monsieur Pencil (El Señor Pencil, 1831), Histoire d’Albert (Historia de Alberto, 1844), Histoire de Monsieur Cryptogame (Historia del Sr. Criptogama, 1830), Monsieur Trictrac (El Señor Trictrac, 1830), Histoire de monsieur Vertpré et de mademoiselle d’Espagnac (Historia del Señor Praderaverde y de la señorita de Espagnac, 1830-1840)) se publicaron a partir de 1833 y hasta los años 1920 conocieron un éxito internacional creciente. Editadas en numerosos países de Europa, estas obras llegaron incluso a ser plagiadas por algunas editoriales poco escrupulosas que no dudaron en publicar las aventuras de unos aproximados Señores Jabot o Vieux Bois… Gran viajero, Töpffer publicó también numerosos relatos de sus viajes, realizados solo o acompañado de los alumnos del internado, relatos abundantemente ilustrados con su estilo tan particular, como por ejemplo este viaje al Mont Blanc o este otro a Génova.

Ilustración : Gallica.

Rodolphe Töpffer – Histoire de M. Jabot (1833)

Ilustración : Gallica.

Rodolphe Töpffer – Les Amours de Mr Vieux Bois (1839-1845)

Ilustración : Gallica.

Rodolphe Töpffer – Histoire de M. Cryptogamme (1861)

Ilustración : Gallica.

Con el éxito de las historias de Rodolphe Töpffer, una forma primitiva de tebeo empieza a difundirse muy rápidamente por toda Europa y en América del Norte. Publicada inicialmente en álbumes, pronto adopta el modelo alemán y se publica en prensa, en particular en los periódicos satíricos. Hasta la última década del siglo XIX, la estructura de las historietas es calcada de las de Töpffer : siempre en blanco y negro, a veces mudas o bien acompañadas de textos cortos debajo de cada viñeta (lo que diferencia este género de los libros ilustrados en los que el texto ocupa una parte preponderante en la página).

Cham – Caricatura de la guerra franco-prusiana (1870) « El francés : - ¿Berlín es bonita? - El prusiano : - ¿Y París? - El francés : - ¿Y a tí qué más te da? No vas a ir »

Cham – Caricatura de la guerra franco-prusiana (1870) « El francés : – ¿Berlín es bonita? – El prusiano : – ¿Y París? – El francés : – ¿Y a tí qué más te da? No vas a ir »

En Francia, en la década de los años 1840, numerosos autores publicarán historietas en las que se nota la influencia de Töpffer. Se trata en general de álbumes de historias satíricas, que critican la pequeña burguesía. Amédée de Noé (1818-1879), conocido por su pseudónimo artístico Cham, fue un caricaturista y humorista conocido por su sentido de lo absurdo. Una de sus especialidades eran los álbumes en los que recreaba el ambiente del Salón de pintura y escultura, acontecimiento anual e institucional en el que se exponía las obras de los artistas seleccionados por la Academia de las Bellas Artes. En estos álbumes, Cham denuncia las modas en el arte, las ansias de los artistas por ser expuestos en el prestigioso Salón y no tiene reparo en reproducir las obras expuestas… a su manera. En el álbum sobre el Salón de 1863, podemos ver por ejemplo su irreverente visión de un cuadro de Gustave Courbet, el retrato de Laure Borreau, con el comentario siguiente : « Lo que el Sr Courbet sabe hacer con una mujer hermosa ; porque apostaríamos que la señora que posó para este retrato es muy guapa. » Además de esta faceta de caricaturista, Cham publicó a partir de 1839 varios álbumes en los ya no ofrece viñetas independientes, sino historias más largas contadas de manera gráfica : Histoire de Monsieur Lajaunisse (Historia del Sr. Laictericia, publicado anónimamente) y Monsieur Lamélasse (El Sr Lamelaza), ambos publicados en 1839 son sin duda los primeros álbumes de cómic franceses. Ponen en escena pequeños burgueses obsesionados por una idea fija que los lleva a vivir situaciones ridículas o embarazosas.

Ilustración : Gallica.

Gustave Courbet – Portrait de Laure Borreau (1863) ; y la caricatura de Cham del mismo cuadro

Gustave Courbet – Portrait de Laure Borreau (1863) ; y la caricatura de Cham del mismo cuadro

Impressions de voyage de Monsieur Boniface (Impresiones de viaje del Sr. Bonifacio, 1844) es otra de sus obras maestras y posiblemente uno de los cómics más ambiciosos después de las obras de Töpffer, en las que Cham innova en las técnicas narrativas : no hay separación entre las viñetas, lo cual permite una lectura no lineal de la página, en caso de que fuera necesario. Por ejemplo, en la lámina 13, las escenas se pueden leer indiferentemente de izquierda a derecha o de arriba a abajo : en todos casos, la sensación de mareo en el barco es presente. También Cham utiliza antes de hora la técnica del jump cut, técnica narrativa que el cine no utilizará antes de ser inventada por George Méliès, más de medio siglo más tarde : consiste en una ruptura abrupta en la continuidad de la narración. La lámina 8 ofrece un ejemplo : las cuatro primeras viñetas enseñan al Sr. Boniface y el coche en distintas situaciones mientras que la última nos enseña lo que él puede ver entre las botas del cochero ; esta visión del paisaje es obviamente limitada y Cham añade dramatismo irónico a la situación citando una frase de Rousseau : « Naturaleza, ¡ qué hermosa eres ! ». Otro álbum de viajes muy divertido de Cham es Nouveaux Voyages et nouvelles impressions lithographiques philosophiques & comiques de M.M. Trottman et Cham (Nuevos Viajes y nuevas impresiones litográficas filosóficas & cómicas, de los Sres Trottman y Cham, 1846) en el que su protagonista, el Sr. Trottman recorre sucesivamente España, Italia y Turquía, brindando la ocasión a su dibujante de evocar todos los tópicos de cada país : la Inquisición, los carlistas y los toros en España, por ejemplo…

Ilustración : Wikimedia Commons e Internet Archive.

Cham – Impressions de voyage de M. Boniface (1844)

Ilustración : Cité Internationale de la Bande Dessinée et de l’Image.

Cham – Impressions de voyage de M. Boniface (1844)

Ilustración : Cité Internationale de la Bande Dessinée et de l’Image.

Cham – Nouveaux Voyages et nouvelles impressions lithographiques philosophiques & comiques de M.M. Trottman et Cham (1846)

Ilustración : Internet Archive.

Estos años 1840-1850 vieron la publicación de numerosos álbumes francófonos, diseñados por artistas suizos (Charles DuBois-Melly : Robinson, 1842), belgas (Richard de Querelles : Le Déluge à Bruxelles (El Diluvio en Bruselas, 1843)) y como no, franceses. Entre ellos tenemos que nombrar a dos artistas de renombre internacional en otras disciplinas que se atrevieron con la narración gráfica.

Gustave Doré – Don Quijote (1863)

Gustave Doré – Don Quijote (1863)

El primero de ellos es el pintor, ilustrador, grabador Gustave Doré (1832-1883), muy conocido por sus ediciones abundantemente ilustradas de obras imprescindibles de la literatura : la Fábulas de La Fontaine, la Divina Comedia de Dante Alighieri , el Quijote (Volumen 1, Volumen 2) o la Biblia. Entre 1852 y 1883 llegó a publicar más de 120 libros ilustrados, en Francia, Inglaterra, Alemania y Rusia. Niño superdotado, con 12 años dibuja su primer álbum de litografías sobre los Trabajos de Hércules. Un impresor de su pueblo, y posteriormente un editor parisino, se interesan por su talento y le ofrecen la posibilidad de estudiar y perfeccionarse en París. Pronto reclaman sus dibujos en periódicos humorísticos y en 1848 se estrena en el famoso Salón nombrado anteriormente y su fama no parará de crecer… En los años 1850, siendo ya un ilustrador reconocido, publica, además de historietas en diversas revistas, varios álbumes de narración gráfica. Podemos citar por ejemplo Dés-agréments d’un voyage d’agrément (Inconveniencias de un viaje de conveniencia, 1851), Histoire pittoresque, dramatique et caricaturale de la Sainte Russie (Historia pintoresca, dramática y caricaturesca de la Santa Rusia, 1854) o Trois Artistes incompris, méconnus et mécontens, leur voyage en province et ailleurs, leur faim dévorante et leur déplorable fin (Tres Artistas incomprendidos, desconocidos y descontentos, su viaje en provincias y a otros sitios, su hambre devorador y su deplorable final, 1851). El primero relata el atropellado y divertido viaje a los Alpes de una pareja de pequeños tenderos, y el segundo, como indica su título, recrea la historia de Rusia en 500 viñetas, desde la época más remota en la que la poblaban osos polares hasta 1812, año de la campaña de Rusia de las tropas de Napoleón. La gran particularidad de este álbum es que ostenta una de las muy raras utilizaciones por Doré del color : en las páginas dedicadas a Iván el Terrible, una gran mancha de color rojo tapa el mapa de Rusia ! En cuanto a

Ilustración : Project Gutenberg.

Gustave Doré – Die Taten des Hercules (edición alemana de « Los Trabajos de Hércules », 1922)

Ilustración : Hathitrust.

Gustave Doré – Dés-agréments d’un voyage d’agrément (1851)

Ilustración : Gallica.

Gustave Doré – Histoire pittoresque, dramatique et caricaturale de la Sainte Russie (1854)

Ilustración : Biblioteca Digital de Bourg en Bresse.

Gustave Doré – Histoire pittoresque, dramatique et caricaturale de la Sainte Russie (1854)

Ilustración : Biblioteca Digital de Bourg en Bresse.

Gustave Doré - Trois Artistes incompris et mécontens (1851)

Gustave Doré – Trois Artistes incompris et mécontens (1851)

Ilustración : Konkykru.

Nadar – Autoretrato giratorio (1865)

Nadar – Autoretrato giratorio (1865)

Antes de ser el fotógrafo genial que conocemos, Nadar (de verdadero nombre Gaspard-Félix Tournachon, 1820-1910) fue un célebre caricaturista. No obstante, después de una juventud aventurera (se alistó en el ejército polaco, fue agente secreto del gobierno francés, entre otras hazañas…) la fama no le llegó hasta mediados de la década de 1850. Ese año, Nadar crea el Museo de las Glorias contemporáneas, más conocido como el Panteón Nadar, ambicioso proyecto que consistió en retratar en forma de caricatura a los grandes hombres de su tiempo : en total 250 protagonistas de la inteligentsia francesa representadas en una única litografía. A pesar del éxito público, el Panteón no logró recaudar tanto como esperaba Nadar y decidió orientarse hacia una nueva disciplina : la fotografía. Entre 1848 y 1849, Nadar publica en la Revue comique à l’usage des gens sérieux (Revista cómica para el uso de la gente seria), unas tiras semanales tituladas La Vie publique et privée de Mossieu Réac (La Vida pública y privada del Sr. Reac ; hojeen todo el volumen porque las tiras de viñetas están distribuidas en páginas separadas) : precursora del cómic político, esta historieta pone en escena al Sr. Réac, entiéndase « reaccionario ». Después de un capítulo de introducción en el que descubrimos que los señores « Réac » siempre han existido (fue él el quien incendió la Biblioteca de Alejandría, o quien encarceló a Galileo, o quien quemaba a los herejes en nombre de la Inquisición), seguimos las hazañas del Sr. Reac moderno (o sea de mediados del siglo XIX, pero tampoco ha cambiado tanto…), oportunista, arribista, opuesto a las innovaciones y sin escrúpulos … Por ejemplo, en el capítulo 3, Nadar explica cómo el Sr. Réac se enriquece, además de aparecer como benefactor humanitario, fabricando pan a base de harina de boñiga para alimentar a los enfermos en los hospitales…

Ilustración : Wikimedia Commons.

Nadar – Panthéon Nadar (1854)

Ilustración : Musée Eugène Delacroix.

Nadar – La Vie publique et privée de Mossieu Réac (1848)

Ilustración : Internet Archive.

Nadar – La Vie publique et privée de Mossieu Réac (1848)

Ilustración : Internet Archive.

James A. y Donald F. Read – Journey to the Gold Diggins by Jeremiah Saddlebags (1849)

El primer cómic secuencial estadounidense se publicó en 1849. Journey to the Gold Diggins by Jeremiah Saddlebags (Viaje a las minas de oro por Jeremiah Saddlebags) de los hermanos James A. y Donald F. Read, historieta muy en el estilo de Töpffer, cuenta las desventuras de un dandy que, habiendo heredado, decide invertir su herencia en un viaje a California, en plena fiebre del oro, para buscar fortuna. Obviamente, la fortuna se hace esperar, pero los incidentes se multiplican : ataques de piratas o de indios, todos los tópicos de la novela de aventura alimentan esta historia trepidante, que además de ser divertida, es una sátira de este fenómeno social estadounidense que fue la fiebre del oro de 1849, fenómeno que llevó a numerosos hombres de clase media, como Jeremiah Saddlebags, a trasladarse a California, mal equipados, sin experiencia, con sus costumbres urbanas en medio de una naturaleza hóstil y de hombres rudos…

Ilustración : Internet Archive.

James A. y Donald F. Read – Journey to the Gold Diggins by Jeremiah Saddlebags (1849)

Ilustración : Internet Archive.

Félicien Rops – Pornokratès (1879)

Félicien Rops (1833-1898) fue un pintor, dibujante, ilustrador y grabador belga. Después de estudiar filosofía del derecho, y de trabajar como caricaturista en el periódico Le Crocodile (El Cocodrilo), su primer gran trabajo como ilustrador, después de dibujar varios frontispicios para ediciones de obras clásicas, consiste en ilustrar el gran clásico de la literatura belga La Légende et les Aventures héroïques, joyeuses et glorieuses d’Ulenspiegel et de Lamme Goedzak au pays de Flandres et ailleurs (La leyenda de Thyl Ulenspiegel y Lamme Goedzak, edición en flamenco, 1866), de su amigo Charles de Coster. Su fama le permite instalarse en Paris en 1874. A pesar de ser entonces el artista mejor pagado de la capital francesa y de ilustrar las obras de los más grandes escritores : Théophile Gautier, Alfred de Vigny, Jules Barbey d’Aurevilly o Stéphane Mallarmé, su talento tarda en lograr el reconocimiento del público, por el carácter claramente erótico (algunos dirán pornográfico) de sus ilustraciones y dibujos. Su dibujo Pronokratès, glorificación de una mujer contemporánea, arrogante y sin piedad reivindicada por Rops, provocó cierto revuelo en los círculos moralistas…

Ilustración : Musée provincial Félicien Rops, Namur.

Durante su colaboración de los primeros años en periódicos belgas, Rops publicó varias historietas secuenciales de inspiración topfferiana por su forma, pero su gran obra de narración gráfica, obra única de hecho, es sin duda M. Coremans au tir national (El Sr. Coremans en el tiro nacional) que se publicó en el almanaque de la revista belga Uylenspiegel en 1861. Como muchos de sus contemporáneos, Rops cuenta el viaje humorístico del Sr. Coremans, ex-cuchillero y concejal de Jodoigne-Souveraine, un pueblecito de la frontera franco-belga, a Bruselas, por razones de trabajo. Llenas de humor, las tribulaciones del Sr. Coremans, expedición de un provinciano un poco torpe decidido a pasárselo bien, parecen un pretexto para Rops para guiarnos a través de la Bruselas de la época, sus cafés, sus monumentos, o sus teatros y de presentarnos personajes ilustres (hoy probablemente olvidados). Pero sobre todo, nos desvelan la verdadera naturaleza de sátiro del buen Sr. Coremans. En efecto, la historia, llena de alusiones y guiños eróticos, puede leerse como una búsqueda de prostitutas a través de la ciudad, aunque todo quedará al final en un casto beso… ¡ en las botas de la estatua de su rey ! Este cómic ¿ precursor cripto-pornográfico ? de un joven Félicien Rops, adelanta las temáticas futuras de su obra, que desarrollará de manera mucho más explícita…

Félicien Rops – Promenade au jardin zoologique (1856)

Ilustración : Comicalities.

Félicien Rops – M. Coremans au tir national (1861)

Ilustración : Belgica (Bibliothèque Numérique de la Bibliothèque Royale de Bruxelles).

Wilhelm Busch – Max und Moritz (1865)

La aparición de dos gamberros alemanes en 1865 aporta un nuevo aire en el mundo de la historieta. Creados por el dibujante y poeta Wilhelm Busch (1832-1908), Max und Moritz (Max y Moritz, texto en inglés, audiolibro en alemán, audiolibro en inglés) son dos chavales que se dedican a jugar malas pasadas a los adultos de su pueblo, hasta que, obviamente, acabarán siendo víctimas de sus crueles gamberradas. Esta obra se aleja del estilo de Töpffer y sus emuladores : los retratos en pie ceden el paso a los primeros planos y el dibujo es más redondo, comparado con el trazo topfferiano. Cada viñeta viene explicada por un corto texto en verso, sin el cual no se podría entender el desarrollo de la historia. Primera historieta destinada específicamente a los niños, Max und Moritz conoció un fenomenal éxito en Alemania, y, posteriormente, por toda Europa, y demostró el enorme potencial de la historieta acerca de los más pequeños. Creará tendencia en el género del cómic infantil de finales del siglo XIX, en especial imponiendo cierto predominio del texto en detrimento de la imagen. No se pierdan los dos volúmenes de Busch Bilderbogen (Tomo 1, Tomo 2, 1865) : magnífica colección de historietas ilustradas por Wilhelm Busch

Ilustración : Project Gutenberg.

Wilhelm Busch – Max und Moritz (edición de 1906)

Ilustración : Internet Archive.

Wilhelm Busch – Udelens Spaziergang (1865)

Ilustración : Braunsweig University Library.

Marie Duval – Ally Sloper (1874)

El vagabundo Ally Sloper, creado en 1867 por el británico Charles Henry Ross (1835-1897), es sin duda la primera gran estrella de la historia del cómic y su evolución editorial a lo largo de sus casi treinta años de presencia en los quioscos y las librerías es muy representativa de la transformación de la Inglaterra victoriana. Charles Henry Ross, escritor de novelas populares por entregas, creó el personaje de Ally Sloper para el lanzamiento de la revista humorística Judy. Vagabundo larguirucho, adicto a diversos vinos y licores, Ally Sloper vive en Londres de pequeños delitos. Los inicios de Sloper son difíciles y pronto la revista Judy abandona la publicación de sus aventuras. Es sólo en 1869, cuando Ross se convierte en el redactor de la revista, que vuelve a imponer su criatura. También impone a su amante, la joven actriz Marie Duval (1847-1890, considerada como la primera mujer dibujante de cómics) como dibujante de las viñetas de Ally Sloper. Hasta 1872, numerosas publicaciones firmadas por los dos autores ven la luz. El Ally Sloper de Duval y Ross es un pequeño delincuente que sólo pretende hacer reír a los lectores de las clases conservadoras, al mismo tiempo que asienta sus prejuicios. A partir de 1872, empieza a disminuir la publicación de cómics inspirados en este personaje, al mismo tiempo que aparecen textos ilustrados basados en las hazañas de Sloper (por ejemplo The Eastern Question tackles, by Ally Sloper, 1878).

Charles Henry Ross, Marie Duval – The Eastern Question tackles, by Ally Sloper (1878)

Ilustración : Wikimedia Commons.

En 1883, Ross vende sus derechos sobre el personaje a Gilbert Dalziel (1853-1930), el nuevo director de la revista Judy y la carrera de Ally Sloper toma un nuevo rumbo : a partir de 1884, Dalziel lanza una nueva revista semanal, Ally Sloper’s Half Holiday, dedicada a Ally Sloper ; esta revista humorística es la primera revista de la historia completamente dedicada a un personaje de cómic. Publicada desde 1884 hasta 1923 con una corta interrupción en 1916, la revista presenta un Ally Sloper siempre amante del vino y de las mujeres, pero menos delincuente. Se convierte en un hombre del pueblo con pretensiones a ascender socialmente, pero que vive modestamente en una casa con su familia. De esta manera, se amplía considerablemente el abanico de lectores de la revista : tanto la clase media como las clases más populares encuentran un reflejo de su propia vida en las aventuras de Sloper. Sin embargo, esta revista, aunque en los primeros años volvió a publicar las historietas dibujadas por Duval, no dedica mucho espacio al cómic, reservándolo para dibujos humorísticos y textos ilustrados. Ayundándose de métodos de marketing innovadoras (regalo de objetos decorados con la figura de Sloper a los lectores, creación de premios de texto, dibujo y fotografía para animar a los lectores a participar en la revista…), los editores lograron un éxito sin precedentes al mismo tiempo que emergían las primicias de la cultura de masas.

Ilustración : Bodleian Libraries.

Charles Henry Ross, Marie Duval – Sloper’s strange bird (1874)

Ilustración : Internet Archive.

Charles Henry Ross, Marie Duval – The Playful Sloper in « Sunny Spain » (1875)

Ilustración : Internet Archive.

Charles Henry Ross, Marie Duval – Ally Sloper going home (1875)

Ilustración : Internet Archive.

Después de Töpffer, las obras de Wilhelm Busch se traducen en Estados Unidos y serán la fuente de inspiración de una serie mítica protagonizada por otros dos gamberros, los Katzenjammer Kids, conocidos en español como Maldades de dos pilluelos o Los Cebollitas, creada en 1897 por el inmigrante alemán Rudolph Dirks (1877-1968). Pero antes de que estos niños empezaran sus travesuras en las páginas del American Humorist, otros autores, otros personajes y sobre todo otras revistas contribuyeron al éxito del cómic al otro lado del Atlántico.

Lanzado en 1850, el Harper’s New Monthly Magazine, revista mensual de literatura, política, cultura, finanzas y artes, todavía perdura hoy en día : se trata de la segunda revista más antigua de Estados Unidos. A partir de los años 1860, esta revista empieza a publicar tiras cómicas y caricaturas de autores estadounidenses : John McLenan (1827-1865), Frank Bellew (1828-1888) o, a partir de 1879, Arthur Burdett Frost (1851-1928). Si las aventuras de Mr. Slim, el personaje creado por John McLenan y aparecido en las páginas del Harper’s New Monthly Magazine en agosto de 1855, recuerdan mucho el estilo del maestro Töpffer y no aportan mucha novedad, Frank Bellew es más cercano a Busch y su trazo redondo.

John McLenan – Mr. Slim’s aquatic experience (1855).

Ilustración : Cornell University, Digital Library.

Frank Bellew – Uncle Sam divide el estado de Virginia (1861)

Frank Bellew – Uncle Sam divide el estado de Virginia (1861)

Amigo de los escritores Ralph Waldo Emerson y Henry David Thoreau, este ilustrador, caricaturista y autor de cómics fue alabado por el gran Charles Dickens. Bellew fue el primer dibujante en ponerle cara al emblemático Tío Sam y publicó varios cómics secuenciales con personajes recurrentes en distintas revistas : Master Charley (escenas de la vida cotidiana de un niño, varias entregas entre 1857 y 1860), o Little Daughter (Pequeña Hija, el estrés y la emoción vividos por un padre al nacer su hija, 1861). Algunos críticos consideran que, por su estilo, estas tiras de Frank Bellew podrían constituir el eslabón perdido entre los precursores Töpffer y Busch y el gran clásico de principios del siglo XX, Richard Outcault, cuyos protagonistas, Yellow Kid y Buster Brown (que evocaremos en detalle más adelante) tienen cierto aire de familia con Master CharleyFrank Bellew fue también autor de un libro, que ilustró él, sobre juegos, trucos de magia, y otros entretenimientos para toda la familia : The Art of amusing (El Arte de entretener, 1866) o de este divertido abecedario para niños traviesos : That Comic Primer (Este abecedario divertido, 1877) en los que podemos apreciar otras facetas de su talento.

Ilustración : Wikimedia Commons.

Frank Bellew – Scene’s From Master Charley’s Love Life (1859)

Ilustración : Cornell University, Digital Library.

Frank Bellew – Little Daughter (1861)

Ilustración : Cornell University, Digital Library.

Lewis Carroll – Rhyme ? Or Reason ?, ilustración de Arthur Burdett Frost (1883)

A pesar de que un grabador amigo de su padre decretara que no tenía aptitudes para el dibujo, Arthur Burdett Frost (1851-1928) es sin duda uno de los artistas gráficos más importantes de Estados Unidos entre los años 1880 y 1920. Revelado con apenas 23 años por las ilustraciones de una serie de cuentos, Arthur Burdett Frost era daltónico. Lejos de ser un obstáculo, esta afección hizo que Frost lograra una percepción sin igual de los niveles de grises, y por lo tanto, una precisión extraordinaria en sus dibujos. Ilustrador de autores de la talla de Lewis Carroll, al que conoció durante un viaje a Inglaterra y que le encargó la ilustración de dos de sus libros, Rhyme ? and Reason ? (¿ Rima o razón ?, audiolibro en inglés, 1883) y A tangled tale (Una historia enrevesada, 1885), Arthur Burdett Frost publicó, a partir de 1879, numerosos cómics en el Harper’s New Monthly magazine. Desgraciadamente, se desconoce parte de la producción de este dibujante excepcional, pues no han sido autentificados los cómics que publicó en diversas revistas. No obstante, Frost supo hacer evolucionar el arte de la narración gráfica secuencial aprovechando nuevas técnicas que le permitían ofrecer más dinamismo : un trazo rápido, el aumento de la cara de los personajes para expresar mejor sus emociones, ligeras modificaciones entre una viñeta y la siguiente, haciendo que el lector reconstituyera la acción de manera cinemática… Publicada en el Harper’s New Monthly magazine en 1881 y reeditada en forma de una imagen por página, junto con otras historias, en el volumen Stuff and Nonsense (Cosas y disparates, 1884), la historia Our cat eats rat poison (Nuestro gato come veneno para ratas) es un buen ejemplo del arte de Frost, del que también podemos disfrutar en los libros The Bull Calf and other tales (El Becerro y otros cuentos, 1889) y Carlo (1913) que narra las desventuras de un perro un poco gamberro…

Ilustración : Internet Archive.

Arthur Burdett Frost – La primera tira cómica de Frost : un alemán intenta pronunciar el sonido inglés « th » (1879)

Ilustración : Cornell University, Digital Library.

Arthur Burdett Frost – Our cat eats rat poison (1884)

Ilustración : Internet Archive.

Arthur Burdett Frost – Carlo (1913)

Ilustración : Internet Archive.

Angelo Agostini – Revista Ilustrada (1887)

Angelo Agostini – Revista Ilustrada (1887)

De origen italiano, Angelo Agostini (1843-1910) efectuó toda su carrera de ilustrador y periodista en Brasil, donde llegó en 1859, con 16 años. Con apenas veinte años, empezó a colaborar en diversos periódicos y revistas brasileños, en las cuales, Vida Fluminense que, en 1869, le publicó su primera tira cómica, la primera tira brasileña : Nhô-Quim, ou Impressões de uma Viagem à Corte (Nhô-Quim, o Impresiones de un viaje a la Corte). Con esta serie que cuenta las aventuras de un hombre rico, un poco ingenuo, Agostini propone una crítica irreverente de las costumbres sociales y políticas de la época. Además de publicar en las revistas de otros, Angelo Agostini creó las suyas propias, como Revista Ilustrada, en la que aparecen en 1883 las primeras aventuras de Zé Capoira, otro personaje recurrente nacido de la pluma de Agostini, o Don Quixote, periódico de actualidad publicado a partir de 1895 en el que Agostini utiliza la figura de Don Quijote en dibujos de crítica social y política…

Ilustración : Biblioteca Pública de Río de Janeiro.

Angelo Agostini – Nhô-Quim, ou Impressões de uma Viagem à Corte (1869)

Ilustración : Wikimedia Commons.

Angelo Agostini – Zé Capoira (1886)

Ilustración : Wikimedia Commons.

Angelo Agostini – Don Quixote (1895)

Ilustración : Hathitrust.

Josep Lluís Pellicer – Las Chulas (1873)

Josep Lluís Pellicer – Las Chulas (1873)

Josep Lluís Pellicer i Fenyé (1842-1901) fue un dibujante, ilustrador y pintor catalán. Durante las guerras carlistas, entre 1872 y 1876, y más tarde durante la guerra ruso-turca (1877-1878), fue cronista gráfico para diversos periódicos. No dudaba en realizar sus dibujos bélicos adentrándose en el campo de batalla, incluso en primera línea del frente, logrando una precisión y un realismo excepcionales. En margen de esta actividad de reportero de guerra, colaboró en otras publicaciones más frívolas publicando dibujos humorísticos. A partir de 1873, la revista El Mundo cómico, de la que era director artístico, publica semanalmente una serie de retratos realizados por Pellicer, titulada Tipos de Madrid, en la que evoca los tópicos de los madrileños. El 30 de marzo, la revista publicó dos tiras cómicas, las dos primeras de la historia del cómic español : Por un coracero, de Pellicer y A buen pagador… de Francisco Cubas.

Ilustración : Hemeroteca Digital de España.




Josep Lluís Pellicer – La Puerta del sol (1873)

Ilustración : Hemeroteca Digital de España.

Josep Lluís Pellicer – Cartagena (S. XIX)

Ilustración : Biblioteca Digital de la Región de Murcia.

Josep Lluís Pellicer – Crónica ilustrada de la guerra (1875)

Ilustración : Biblioteca Virtual de La Rioja.

Josep Lluís Pellicer – Por un coracero (1873)

Ilustración : Biblioteca Virtual de Prensa histórica.

Cubas – A buen pagador… (1873)

Ilustración : Biblioteca Virtual de Prensa histórica.

Apeles Mestres – Liliana (1907)

Artista multidisciplinar (poeta, dramaturgo, compositor, dibujante, traductor…) el catalán Apel·les Mestres (1854-1936, firmaba sus obras Apeles Mestres) fue sobre todo un gran ilustrador. Concebía el libro como una obra de arte global, y reivindicaba el dibujo como obra de arte principal. Ilustraba sus propios poemas o canciones, componía la música que los acompañaría, al mismo tiempo que seleccionaba el papel y la encuadernación para lograr objetos perfectos. Un ejemplo de estas joyas bibliográficas es Liliana, poema escrito e ilustrado por Mestres en 1907, sin duda, la culminación de su arte como dibujante ilustrador : unas páginas fascinantes pobladas de gnomos, sílfides, plantas y animales del bosque. Al lado de su actividad artística « seria », Apeles Mestres cultivó otra faceta, la de dibujante humorístico, satirista y de historietas gráficas. Fue colaborador, a partir de 1877, de numerosas revistas, como las catalanas La Llumanera de Nova York, La Campana de Gràcia o L’Esquella de la Torratxa o las españolas La Ilustración, Blanco y Negro o El Globo, en las que aparecieron sus viñetas y sus primeras tiras cómicas, Últims moments d’un reo (1879), El Gos (1893) o Mis vacaciones : notas de viaje (1900) que cuenta el irreverente viaje de dos amigos catalanes por el mundo, tira publicada en 1900 en La Publicidad

Ilustración : Biblioteca Digital Hispánica.

Apeles Mestres – La Cuaresma (1879)

Ilustración : Arxiu de Revistes Catalanes Antigues.

Apeles Mestres – El Gos (1893)

Ilustración : Wikimedia Commons.

Apeles Mestres – Últims moments d’un reo (1879)

Ilustración : Arxiu de Revistes Catalanes Antigues.

Más lecturas

  • Philip J. Cozans – The Adventures of Mr. Tom Plump (185?)

    The Adventures of Mr. Tom Plump (Las Aventuras del Sr. Tom Plump, 185?), de Philip J. Cozans. Mr. Tom Plump, el protagonista de esta corta historieta infantil de seis páginas, es otro personaje al estilo Töpffer que va a buscar fortuna a California durante la fiebre del oro…

Ilustración : Beinecke Rare Book and Manuscript Library.

  • The Fortunes of Ferdinand Flipper (Las Fortunas de Ferdinand Flipper, 185?), de autor anónimo. Otro cómic de aventuras en la vena de los de Töpffer, con episodio en la California de la fiebre del oro…
  • Les Défauts des enfants (Los Defectos de los niños, 1857-1862), de Bertall (pseudónimo de Charles Albert d’Arnoux, 1820-1882). Ilustrador, caricaturista, pionero de la fotografía, Bertall colaboró en la revista juvenil La Semaine des enfants (La Semana de los niños), ilustrando novelas por entregas y proponiendo esta serie moralizante en la que describe situaciones provocadas por los defectos más corrientes de los niños.
  • Lack und Luck (Lack y Luck), aventuras y desventuras de dos gnomos traviesos, por el ilustrador y escritor alemán Lothar Meggendorfer (1847-1925). Meggendorfer empezó en los años 1860 a publicar sus dibujos en la revista Fliegende Blätter, en las que destacan sus historietas protagonizadas por figuras esquemáticas, como de alambre. En 1888, crea su propia revista, Meggendorfer Blätter, en la que retoma sus inconfundibles historias, además de publicar las de otros artistas.

Lothar Meggendorfer – Figuras esquemáticas (1890)

Ilustración : Biblioteca Universitaria de Heidelberg.

Lothar Meggendorfer – El Gato y los gnomos

Ilustración : Biblioteca Universitaria de Heidelberg.

  • Histoire de la queue d’un chien racontée par une plume d’oie (Historia de la cola de un perro contada por una pluma de oca, 1866) de Edmond Morin (1824-1882). Este pintor y grabador se volcó en la caricatura al no encontrar el éxito con su pintura. Histoire de la queue d’un chien… es una original historia de persecuciones entre un perrito y… ¡ un bogavante !
  • Léonce Petit - Agénord Pistochard (1873)

    Léonce Petit – Agénord Pistochard (1873)

    Voyage d’un âne dans la planète Mars (Viaje de un burro a Marte, 1867) de Gabriel Liquier (1843-1887). Este pastor y escritor francés diseñó tres álbumes satíricos en la época en la que era estudiante en Ginebra : Voyage d’un âne dans la planète Mars es una crítica de la vida política de la ciudad suiza.

  • Les Mésaventures de M. Bêton (Las Desventuras del Sr. Bêton, 1867-1868), Les Bonnes Gens de province e Histoires campagnardes (La Buena Gente de provincias e Historias del campo, 1869-1871), Comment on devient réactionnaire ou Les palinodies d’Agénor Pistochard (Cómo convertirse en reaccionario, o Las Retractaciones de Agénor Pistochard, 1873), de Léonce Petit (1839-1884). Publicadas en distintas revistas, estas historietas seriadas del que se considera como el Töpffer francés, no están desprovistas de cierta crítica político-social. Si Les Mésaventures de M. Bêton cuentan el viaje alocado de un protagonista excéntrico, Les Bonnes Gens de province e Histoires campagnardes recrean, con un humor tierno, la vida cotidiana en las zonas rurales, mientras que Comment on devient réactionnaire… es una sátira de la vida política, en la que la sinceridad de las ideologías no resiste al poder del dinero…

Ilustración : Biblioteca Universitaria de Heidelberg.

Ilustración : Geheugen van Nederland.

Carl Maria Seyppel – Roi-Reine-Prince (1883)

Ilustración : Universidad de Düsseldorf.

  • y revistas de otras latitudes para hojear : el Melbourne Punch de los años 1880 en Australia, El Mosquito, revista argentina creada en 1863, Puck (1871-1918), revista humorística estadounidense, Tygodnik Ilustrowany (El Ilustrado semanal) donde se pueden ver ilustraciones del artista Franciszek Kostrzewski (1826-1911), padre de la ilustración y el cómic polaco.

Cartoons, funnies, strips, manga : la era de los Best-sellers

Gustave Verbeek – The Upside Downs of Little Lady Lovekins and Old Man Muffaroo, The Mermaid and the floating mine (1903-1905)

Ilustración : Jill Britton’s website.

Durante la última década del siglo XIX y hasta las vísperas de la Segunda Guerra Mundial, en numerosos países europeos y de América del Norte, los editores de prensa se dan cuenta de que la historieta puede ser un mercado provechoso y optan por crear periódicos especializados dedicados a una clientela específica (por ejemplo, las revistas ilustradas dedicadas a un público infantil y juvenil). La lucha por captar nuevos lectores es sin piedad : contratación de nuevos dibujantes y autores, utilización del color… El efecto de esta competencia fue muy benéfico para los dibujantes, permitiéndoles hacerse un nombre. Muchos de ellos se convirtieron en referencias ineluctables de la historia del cómic.

Un ejemplar de 1906 de la revista brasileña « O Tico Tico »

Un ejemplar de 1906 de la revista brasileña « O Tico Tico »

Entre estas revistas que alcanzaron (por cuestiones fónicas) tanta importancia para el auge de un género todavía naciente, podemos nombrar :

  • Punch (la primera en utilizar el término cartoon), Comic Cuts y Puck en el Reino Unido,
  • Mon journal, Le Journal de la jeunesse, Le Petit Français illustré, L’Excelsior o Lisette en Francia.
  • Corriere dei Piccoli, suplemento infantil del mítico Corriere della sera italiano o la revista española Charlot.
  • O Tico Tico, en Brasil.
  • En Estados Unidos, el fenómeno se convierte casi en una lucha de titanes con la rivalidad entre los dos gigantes de la prensa norteamericana : William Randolph Hearst y Joseph Pulitzer. Entre otras técnicas, buscan fidelizar a sus lectores ofreciéndoles páginas de humor y de cómics en los suplementos dominicales.
  • Marumaru Shinbun, Japan Punch y Tôbaé en Japón. con la apertura de Japón a partir de 1868 al mundo occidental, empieza a aparecer prensa satírica, inspirada en el modelo americano. De hecho, varias de estas publicaciones fueron creadas por occidentales instalados en Japón o japoneses que estudiaron en Europa.

Ilustración : Biblioteca Digital de la Biblioteca Nacional de Brasil.

Charles Wirgman – Dos Japonesas arrodilladas delante del espejo (S. XIX)

El periodista británico Charles Wirgman (1832-1891) fue enviado a Japón en 1861 como corresponsal del Illustrated London News. Se quedó en este país hasta su muerte, 30 años después, y creó una de las primeras revistas satíricas japonesas, The Japan Punch, en la que publicó sus caricaturas y llegó a utilizar bocadillos. A Sketch Book of Japan (Un libro de bocetos de Japón, 1884) es una colección de litografías que representan la vida cotidiana de los japoneses, un testimonio fascinante de un país entonces desconocido por los occidentales.

Ilustración : Wellcome Images.

Kobayashi Kiyochika (1847-1915) fue uno de los últimos representantes del ukiyo-e, la estampa sobre madera japonesa que evocamos anteriormente con Katsushika Hokusai. Alumno de Charles Wirgman, Kiyochika colaboró en numerosas publicaciones : periódicos, revistas y libros. Aunque se dedicó a su arte durante toda su vida, la mayor parte de su producción se imprimió entre 1876 y 1881. Atreviéndose a representar los elementos de la modernidad que empezaban a mezclarse con las costumbres milenarias de los japoneses, una de sus especialidades fue la descripción de las guerras chino-japonesa (supongo) y ruso-japonesa, utilizando, en algunos casos, secuencias de imágenes para contar historias más desarrolladas.

Kobayashi Kiyochika – Seis Interpretaciones de la cara de un joven (1884)

Kobayashi Kiyochika – Seis Interpretaciones de la cara de un joven (1884)

Ilustración : Wellcome Images.

Kobayashi Kiyochica – Paseantes en un puente en Edo mientras pasa un rickshaw (1876)

Ilustración : Wellcome Images.

Kobayashi Kiyochica – Batalla naval en el Mar Amarillo (1894)

Ilustración : Carlotta, Museo de Asia Oriental (Suecia).

Caran d’Ache – Maestro (S. XIX)

Nacido en Rusia, nieto de un soldado del ejército napoleónico afincado en Moscú después de la campaña de Rusia, Emmanuel Poiré (1858-1909) llega a París en 1877 para recuperar la nacionalidad francesa y efectuar el servicio militar. Muy pronto, a partir de 1880, publica sus primeras ilustraciones en la prensa parisina y adopta el pseudónimo Caran d’Ache (inspirado de la palabra rusa karandach (карандаш) lápiz). Grafista virtuoso, especializado en un primer tiempo en el dibujo militar, alterna entre caricatura y dibujo documental, creando un estilo propio que influenciará la historieta francesa de la primera mitad del siglo XX. Sus historias sin leyendas, secuencias de historietas ambientadas en el mundo militar, que podemos ver en los Álbumes Caran d’Ache (Tomo 1, Tomo 3), conocen un gran éxito de público y le traen el renombre que se merece. Fama que se queda reforzada y le abre las puertas del « Tout-Paris », cuando a partir de 1883, colabora en el mítico cabaret Le Chat noir con un espectáculo de sombras chinas sobre las campañas de Napoleón. Si su principal actividad consistió en el dibujo humorístico, también se ensayó con el cómic con la obra Histoire de Marlborough (Historia de Marlborough, 1885) y fue el inventor de lo que llamamos hoy en día novela gráfica, aunque no pudo finalizar su proyecto. En 1894, escribió al periódico Le Figaro que se proponía iniciar un proyecto nuevo que iba a revolucionar el mundo de la novela que, según él, no había evolucionado desde Jesucristo. Este proyecto consistía en la creación de una novela… dibujada, de unas 360 páginas. Desgraciadamente, esta novela, que Caran d’Ache quería titular Maestro, nunca será publicada en vida de su autor. Habrá que esperar hasta 1999 para que se publicaran unas 120 páginas (que podemos ver desde la web de la Cité Internationale de la Bande dessinée et de l’Image de Angulema), sin que se supiera si el resto de la obra se conserva en algún lugar…

Ilustración : Cité Internationale de la bande dessinée et de l’image.

Caran d’Ache – Histoire de Marlborough (1885)

Ilustración : Cité Internationale de la bande dessinée et de l’image.

Caran d’Ache – Album, Miracle (1889)

Ilustración : Cité Internationale de la bande dessinée et de l’image.

Caran d’Ache – Album, Un drame au désert (1889)

Ilustración : Cité Internationale de la bande dessinée et de l’image.

Caran d’Ache – Album, Fusil à répétition (1889)

Ilustración : Cité Internationale de la bande dessinée et de l’image.

Caran d’Ache – C’est à prendre ou à laisser, La Guerre à travers les âges (1898)

Ilustración : Cité Internationale de la bande dessinée et de l’image.

Georges Ferdinand Bigot – Dans l'oreille de Bouddha (novela de A. de Gériolles, 1904)

Georges Ferdinand Bigot – Dans l’oreille de Bouddha (novela de A. de Gériolles, 1904)

Predestinado al dibujo por su madre, el francés Georges Ferdinand Bigot (1860-1927) estudió bellas artes en Paris, en los talleres de artistas de la talla de Jean-Léon Gérôme. Al margen de sus estudios, se interesa por el arte japonés (el japonismo estaba muy en boga en los ambientes artísticos parisinos), y después de visitar el pabellón de Japón en la Exposición Universal de 1878, decide visitar el Imperio del Sol Naciente para estudiar su arte de más cerca. Llegado en 1882, se quedara 17 años en Japón, colaborando con sus ilustraciones en revistas locales, publicando sus propios álbumes, entre los que destacan Croquis japonais (Esbozos japoneses, 1886), La Journée d’une geisha à Tokyo (La Jornada de una geisha en Tokyo), Les Aventures de Monsieur Ritain globe trotter, et de la belle madame Eva Pogner de Yokohama (Las Aventuras del Señor Ritain trotamundos, y de la hermosa señora Eva Pogner de Yokohama, 1887), O-Ha-Yo (1890), Ma-ta (1884), Album (1890) y creó el periódico satírico Tôbaé, en el que fustiga la clase política nipona… (ver por ejemplo el álbum titulado Traité de commerce entre la France et le Japon signé à Paris, le 4 Août 1896 (Tratado de comercio entre Francia y Japón firmado en París, el 4 de agosto de 1896, 1896). Plenamente integrado en Japón (se casó con una japonesa, de la que tuvo un hijo, hablaba el idioma y vestía el kimono), Bigot regresó a Francia en 1899, al desaparecer las concesiones que Japón había cedido a varios países occidentales, y colaborará como ilustrador en diversas publicaciones : libros, periódicos, Imagerie d’Épinal

Ilustración : Gallica.

Georges-Ferdinand Bigot – Album (1890)

Ilustración : Gallica.

Georges Ferdinand Bigot – Croquis japonais (1886)

Ilustración : La Gravure.

Georges Ferdinand Bigot – Croquis asiatiques, Silhouettes japonaises (en Le Journal des voyages et des aventures de terre et de mer, 1902)

Ilustración : Gallica.

Théophile-Alexandre Steinlen – Tournée du Chat noir de Rodolphe Salis (1896)

Théophile-Alexandre Steinlen – Tournée du Chat noir de Rodolphe Salis (1896)

Artista multifacético, Théophile-Alexandre Steinlen (1859-1923) es recordado por sus carteles, en particular los del mítico cabaré parisino Le Chat noir, que representan un gato negro sentado, y sus pinturas y dibujos de gatos (no se pierdan el precioso cuento ilustrado Folle Journée (Jornada alocada, 1900)). Este suizo naturalizado francés abandonó estudios de teología en Lausanne para volcarse completamente en su pasión artística y seguir una formación de dibujo decorativo industrial en Francia, y finalmente instalarse en París en 1881. Asiduo del Chat noir desde 1883 y colaborador habitual de su revista epónima, se cruza con artistas famosos de la talla de Toulouse-Lautrec y entra de lleno en el ambiente libertario por no decir anarquista, que reinaba en el cabaré. Sensible a la miseria y a la pobreza, indignado por la injusticia social, se dedica a retratar escenas de la calle, de las fábricas, poniendo en escena mendigos, obreros en la miseria, niños callejeros, prostitutas, tanto en dibujos ilustrando la actualidad publicados en diversos periódicos (entre los cuales la propia revista Le Chat Noir) como en ilustraciones de canciones (hojeen por ejemplo el volumen titulado Dans la vie (En la vida, 1901) de ilustraciones para canciones de su amigo Aristide Bruant), y cuentos y novelas de sus contemporáneos.

Ilustración : Wikimedia Commons.

En 1885 publica en Le Chat noir una divertida historieta sin palabras en la que se pone en escena a sí mismo, mofándose de su pereza : en Il n’y a pas encore de dessin cette semaine (Todavía no hay dibujo esta semana), se representa durmiendo la siesta con su gato negro cuando el director de la revista viene en persona a reclamarle el dibujo semanal… En la década de 1890, publica diversas historietas secuenciales en las que el humor no llega a atenuar la crueldad de la injusticia representada. En particular, la serie de cuatro tiras titulada Flagrants Délits (Flagrantes Délitos, 1889-1890), publicada en la revista Le Chat Noir, es estremecedora : estas historias sin palabras tienen como protagonistas a burgueses que deambulan por las calles desiertas de un París nocturno. Testigos o víctimas de un delito perpetrado por delincuentes que se dan a la fuga, son acusados de otro delito y detenidos por los gendarmes… Steinlen publicará también numerosas historietas de temática diversa en el periódico L’Écho de Paris.

Théophile-Alexandre Steinlen – Il n’y a pas encore de dessin cette semaine (1885)

Ilustración : Topfferiana.

Théophile-Alexandre Steinlen – Flagrants Délits : port d’armes prohibé

Ilustración : Topfferiana.

Théophile-Alexandre Steinlen – Flagrants Délits : outrage à la pudeur

Ilustración : Topfferiana.

Christophe – La Famille Fenouillard (1893)

Biólogo, docente, autor de manuales escolares (véase por ejemplo este manual de paleontología) , Georges Colomb (1856-1945) empezó a publicar dibujos en revistas infantiles bajo el pseudónimo de Christophe a partir de 1887. Pero es en 1889, con la publicación en Le Petit Français illustré, de La Famille Fenouillard (La Familia Fenouillard), que se podrá apreciar su talento, mezclado de la herencia de sus ilustres predecesores (la narración secuencial al estilo Töppfer, los primeros planos de Busch), con un estilo y un humor muy personales e innovaciones técnicas (por ejemplo, la idea de presentar el protagonista partido por la mitad, en dos viñetas, con una leyenda explicando que como las dimensiones de las viñetas le han obligado a partir el protagonista en dos partes, la segunda viñeta tiene como objetivo el mostrar la continuación del personaje a los lectores dotados de una inteligencia limitada y de poca imaginación).

Ilustración : Gallica.

La misma aventura de los gnomos traviesos, contada por Lothar Meggendorfer y Christophe

La Famille Fenouillard es un folletín de 53 episodios, publicado entre 1889 y 1893 que pone en escena una familia de pequeños burgueses de provincias arrastrados a una vuelta al mundo involuntaria. A lo largo de los cuatro años de publicación de esta historia, Christophe, a la manera de los mejores autores de folletines, supo mantener el suspense, para conservar el interés de su público, tanto infantil como adulto, ofreciendo una lectura con doble sentido de las aventuras de sus protagonistas. El éxito fue tal que el editor Armand Collin reeditó la aventura completa en forma de álbum y que de la pluma de Christophe nacerían otras historias alocadas : Les facéties du Sapeur Camember (Las Bromas del Soldado Camember, 1890-1896), que narra las peripecias absurdas de un soldado un poco ingenuo y analfabeto, Vie et mésaventures du Savant Cosinus et sa merveilleuse invention l’Anémélectroreculpédalicoupeventombrosoparacloucycle (Vida y desventuras del Sabio Coseno y su maravilloso invento el Anémélectroreculpédalicoupeventombrosoparacloucycle, 1893-1899), las aventuras de un sabio loco que quiere dar la vuelta al mundo para traer la civilización a los « negros », Les Malices de Plick et Plock (Las Travesuras de Plick y Plock, 1893-1904), que explora el mundo de la infancia poniendo en escena a dos gnomos traviesos directamente inspirados, por no decir plagiados, de los gnomos Lack y Luck creados por Lothar Meggendorfer.

Ilustración : Biblioteca Universitaria de Heidelberg (Dibujo de Lothar Meggendorfer) y Blog de Pierre Aulas (dibujo de Christophe).

Christophe – La Famille Fenouillard (1893)

Ilustración : Gallica.

Christophe – La Famille Fenouillard (1893)

Ilustración : Gallica.

Christophe – Les Facéties du sapeur Camember (189?)

Ilustración : Gallica.

Christophe – Vie et mésaventures du savant Cosinus (1894)

Ilustración : Gallica.

Félix Vallotton - La Tranchée (C'est la guerre), 1915

Félix Vallotton – La Tranchée (C’est la guerre), 1915

Cercano al movimiento de los Nabis, Félix Vallotton (1865-1925), en sus cerca de cuatro décadas de actividad artística, compuso más de 1700 cuadros, 200 grabados y… una única historieta. Siempre en busca de nuevas formas de expresión, renovó, en la década de 1890, el arte de la xilografía. Sus grabados, mirada fría, desencantada, irónica sobre la sociedad en la que vivía, fueron publicados en diversas revistas : La Revue blanche, Le Courrier français o Le Cri de Paris. Autor de varias series temáticas (Les Petites Baigneuses (Las Pequeñas Bañadoras, 1893) o Les Instruments de musique (Los Instrumentos de música, 1896)), Vallotton abandonó progresivamente el grabado, género al que creía no poder aportar más, para dedicarse a la pintura e investigar esta otra forma de expresión. No obstante con ocasión de la Primera Guerra Mundial, Vallotton, que conservaba recuerdos de infancia de la guerra de 1870, impactado por los horrores de esta nueva contienda, recupera sus herramientas de grabador para crear una nueva serie : C’est la guerre (Es la guerra, 1915), estremecedora visión de las trincheras y las explosiones… En 1896, Félix Vallotton publicó en la revista Le Rire la única historieta que se le conoce : Une affaire d’or (Un negocio de oro). Si las viñetas, con su puesta en escena muy teatral, no tienen la fuerza de sus grabados, lo cual puede explicar que haya permanecido en un relativo olvido, la trama no está desprovista de esa mirada fría, distante e irónica tan característica del arte de Vallotton : descubren en un pueblo una fuente de agua mineral, a la que encuentran virtudes fabulosas. Pero el agua sabe tanto a queso que no se puede beber… No pasa nada, imagina algún comercial, sólo hay que decir que el sabor a queso es el indicio de sus propiedades nutritivas…

Ilustración : Gallica.

Félix Vallotton - Une affaire d'or (1896)

Félix Vallotton – Une affaire d’or (1896)

Ilustración : Biblioteca Universitaria de Heidelberg.

Benjamin Rabier – La Vache qui rit (1927)

Ganador del premio de dibujo de París con quince años, Benjamin Rabier (1864-1939) iba a convertirse en unos de los dibujantes e ilustradores más famosos e influyentes, además de prolíficos, de la primera mitad del siglo veinte. Obligado a trabajar como contable para ganarse la vida, es Caran d’Ache el primero en fijarse en su estilo y le da la oportunidad en 1889 de publicar sus dibujos en diversas revistas francesas. Muy pronto, Rabier logra la fama, tanto en Francia como en Inglaterra o Estados Unidos. Sin dejar de lado el dibujo humorístico para adultos y la escritura de obras de teatro, sin dejar hasta 1910 su trabajo « serio », Rabier se incorpora en 1903 al equipo de la revista infantil La Jeunesse illustrée, de la que muy pronto se convierte en el ilustrador principal. Empieza para el dibujante una época muy fértil durante la cual verán la luz historietas, cuentos, carteles, dibujos publicitarios, ilustraciones para otros autores (¡ no se pierdan la edición de las Fábulas de La Fontaine ilustradas por Rabier ! ) y hasta dibujos animados (Les Animaux (Los Animales), Cœur de grenouille (Corazón de rana, 1922), La Queue en trompette (La Cola en forma de trompeta, 1922)… Su universo infantil está esencialmente poblado de animales de todo tipo, entre los cuales destaca Gédéon, patito de plumas amarillas, que protagonizará hasta 16 aventuras en álbumes ; podemos hojear Gédéon, roi de Matapa (Gédéon, rey de Matapa, 1932), Gédéon est un bon garçon (Gédéon es buen chico, 1934), Gédéon travers l’Atlantique (Gédéon cruza el Atlántico, 1933) y Gédéon chef de brigands (Gédéon, jefe de ladrones). Por otro lado, Rabier es el « padre » artístico de cierta vaca sonriente con pendientes, que será utilizada como emblema de una conocida marca de quesos… Otro personaje interesante creado por Rabier es un tal Tintin Lutin, niño rubio vestido de pantalones de golf, que le inspirará a Hergé el personaje de Tintín.

Ilustración : Gallica.

Benjamin Rabier – Le Lièvre et la tortue (Fábulas de La Fontaine, 1900)

Ilustración : Internet Archive.

Benjamin Rabier – Les Vacances de Jean-Jean Petitjean (en la revista La Jeunesse illustrée, 1903)

Ilustración : Gallica.

Benjamin Rabier – La Friture en promenade (1905)

Ilustración : Joconde.

Benjamin Rabier – Gédéon est un bon garçon (1932)

Ilustración : Gallica.

Benjamin Rabier – Tintin Lutin (1897)

Ilustración : Benjamin Rabier.com.

Walt McDougall – The Military Life (1904)

En 1893, se publica en un periódico estadounidense la primera historieta impresa en color y el año siguiente es el turno del primer strip (historieta humorística de unas pocas viñetas) impreso en color. Curiosamente, los dos tienen el mismo autor, el dibujante Walt McDougall (1858-1938), colaborador como dibujante político de numerosas publicaciones periódicas, en particular de The New York World, del magnate Joseph Pulitzer. McDougall fue autor de historias satíricas o humorísticas pero también de historietas destinadas a un público infantil ; en particular puso en imágenes el famoso cuento de Frank Baum, El Mago de Oz, en una tira titulada Queer Visitors from the marvellous Land of Oz y publicada en los suplementos dominicales de diversos periódicos (North American, Chicago Record Herald) entre 1904 y 1905, con el fin de promocionar el lanzamiento comercial del cuento. Decididamente, Walt McDougall estaba destinado a ser un pionero del género, ya que Queer Visitors from the marvellous Land of Oz fue la primera adaptación a cómic de una obra literaria.

Ilustración : Billy Ireland Cartoon Library & Museum.

Walt McDougall – The Bad Book and the stern mamma (1902)

Ilustración : Billy Ireland Cartoon Library & Museum.

Walt McDougall – The Real and the Ideal–Two Views of the Country (1903)

Ilustración : Billy Ireland Cartoon Library & Museum.

Walt McDougall – Queer Visitors from the marvellous Land of Oz (1904)

Ilustration : Sunday Press Books.

Richard Felton Outcault – At the circus in Hogan’s alley (1895)

En 1895, aparece en las páginas del periódico estadounidense New York World (perteneciente a Joseph Pulitzer), un curioso niño, calvo y vestido de un camisón amarillo demasiado grande (en las primeras viñetas, el camisón era azul). Este niño no era al principio más que uno de los protagonistas de una tira titulada Hogan’s Alley (El Callejón de Hogan), que ponía en escena un grupo de niños traviesos en un barrio de una ciudad norteamericana. Firmada por Richard Felton Outcault (1863-1928), la serie iba destinada más bien a un público adulto, por su humor irreverente y su contenido de crítica social. Muy pronto, el niño del camisón amarillo, bautizado The Yellow Kid, empieza a gozar de una enorme popularidad y acapara el protagonismo de la serie.

Ilustración : Billy Ireland Cartoon Library & Museum.

El éxito es tal que se crean productos derivados de todo tipo (pastillas de jabón…) y que en 1897, el competidor principal de Pulitzer, William Randolph Hearst « compra » a Outcault y su Yellow Kid para publicar las aventuras de este último en su propio periódico, el New York Journal, cambiando solamente el título de la serie que se convierte en… The Yellow Kid, mientras el New York World de Pulitzer contrata a otro dibujante para continuar Hogan’s Alley. Las dos series dejarán de publicarse el mismo año, en 1898.

Richard Felton Outcault – Portada de American Humorist, New York Journal (1896)

Los estadounidenses ven en The Yellow Kid el primer cómic de la historia, por ser el primer personaje recurrente que logre un éxito popular tan contundente y por ser el primer cómic en utilizar los bocadillos (a pesar de que el camisón amarillo solía ser el lugar de predilección de las palabras pronunciadas por el propio Yellow Kid). Quizás podemos matizar, recordando por ejemplo a Ally Sloper, el personaje creado por el británico Charles Henry Ross en 1867, casi treinta años antes, que The Yellow Kid es quizás el primer cómic… estadounidense… En 1901, Outcault pasa a colaborar con el New York Herald, para el cual crea un nuevo personaje recurrente, más « políticamente correcto » que The Yellow Kid. Se trata de un niño de la burguesía que se empeña, a pesar de los sabios consejos de su perrito, en hacer travesuras que siempre se vuelven contra él… Buster Brown, del que podemos hojear los álbumes Buster Brown, his dog Tige and their troubles (Buster Brown, su perro Tige y sus problemas, 1904) y My resolutions, Buster Brown (Mis resoluciones, Buster Brown, 1910) enseguida conocerá un enorme éxito tanto en Estados Unidos como en Europa, hasta tal punto que una marca de zapatos compró los derechos para poder utilizar la figura del niño como logotipo y William Randolph Hearst volvió a « comprar » a Outcault y Buster Brown para sus propios periódicos. Outcault seguirá dibujando aventuras de Buster Brown hasta 1909, cuando, al perder la serie éxito, se desinteresó de ella…

Ilustración : Billy Ireland Cartoon Library & Museum.

Richard Felton Outcault – The Great Bull Fight in Hogan’s alley (1896)

Ilustración : Billy Ireland Cartoon Library & Museum.

Richard Felton Outcault – The Yellow Kid Loses Some of His Yellow (1897)

Ilustración : Billy Ireland Cartoon Library & Museum.

Richard Felton Outcault – Buster Brown tries raising chicken (1904)

Ilustración : Internet Archive.

Richard Felton Outcault – Buster Brown just cleans up the house a little (1904)

Ilustración : Internet Archive.

Richard Felton Outcault – Buster Brown acquires a new bicycle (1904)

Ilustración : Internet Archive.

Oskar Emil Andersson – Caricaturas del escritor August Strindberg (S. XIX)

Suecia descubre sus primeros personajes recurrentes de cómic a finales en 1899 en el periódico Söndags-Nisse. Se trata de Napoleon y Bartolomeus Lund, dos hermanos que emprenden una vuelta al mundo, creados por Oskar Emil « O.A. » Andersson (1877-1906). La serie se titula Bröderna Napoleon och Bartolomeus Lund från Grönköpings resa Jorden runt (El Viaje alrededor del mundo de los Hermanos Napoleon y Bartolomeus Lund de Grönköpings). Durante su demasiado corta carrera (Andersson se suicidó en 1906, con 29 años), este dibujante y caricaturista sueco creó otras dos series de tiras cómicas Unhurden (1902), que cuenta las aventuras un tanto surrealistas de un hombre y su perro prehistórico, mezcla de perro y dinosaurio voraz y de comportamiento impredecible, y Mannen som gör vad som faller honom in (El Hombre que hace lo que le pasa por la cabeza, 1902) historieta que pone en escena un hombre que cede sistemáticamente a sus caprichos. Dos series muy modernas en las que el humor es provocado por lo absurdo de las situaciones.

Ilustración : Wikimedia Commons.

Oskar Emil Andersson – Mannen som gör vad som faller honom in (1902)

Ilustración : Litteraturbanken.

Oskar Emil Andersson – Mannen som gör vad som faller honom in (1902)

Ilustración : Litteraturbanken.

Oskar Emil Andersson – Mannen som gör vad som faller honom in (1902)

Ilustración : Litteraturbanken.

Oskar Emil Andersson – Unhurden (1900)

Ilustración : Wikimedia Commons.

Gustave Verbeek – Easy Papa (1902)

De origen holandés, nacido en Nagasaki (Japón), Gustave Verbeek (1867-1937, su verdadero apellido era Verbeck) fue un ilustrador y dibujante estadounidense particularmente innovador. En efecto, después de cursar estudios de bellas artes en París, de emigrar a Estados Unidos, de dirigir dibujos animados, de publicar entre 1902 y 1903, en The New York Herald, su primera historieta, Easy Papa (Papá fácil), tira muy convencional que pone en escena a un padre y a sus hijos traviesos, inició en 1903 una pequeña revolución en el mundo de la historieta.

Ilustración : Stripper’s Guide.

Ese año publica The Upside Downs of Little Lady Lovekins and Old Man Muffaroo (Los Dibujos al revés de Lady Lovekins y Old Man Muffarro), serie semanal de seis viñetas en las que para conocer el final de la historia, hay que darle la vuelta al dibujo, ya que tiene texto escrito en los dos sentidos. Entre 1903 y 1905, Verbeek llegó a entregar 64 historias de The Upside Downs…, para la cual tuvo que ostentar una imaginación y una creatividad excepcionales. A partir de 1905, y hasta 1914, el estadounidense inicia una nueva etapa, publicando la que iba a ser su tira más longeva : The Terrors of the Tiny Tads (Los Terrores de los Tiny Tads). Los Tiny Tads son un grupo de niños que en cada historia descubren animales fabulosos, solían ser mezclas de las anatomías de diversos animales, de nombres aún más fabulosos, Hippopautomobiles, Sweet potatoads, Hotelephants y que se pueden transformar en objetos… En 1910, Verbeek ofreció a sus lectores un nuevo personaje recurrente : Lulu, en The Loony Lyrics of Lulu (Las Letras chifladas de Lulu), una niña que se encuentra, ella también, con animales extraordinarios a los que dedica cortos poemas en versos. Un universo a la vez divertido y perturbador…

Gustave Verbeek – The Upside Downs of Little Lady Lovekins and Old Man Muffaroo, The Fairy Palace (1903-1905)

Ilustración : Jill Britton’s website.

Gustave Verbeek – The Upside Downs of Little Lady Lovekins and Old Man Muffaroo, Exciting Times at the sea-shore, (1903-1905)

Ilustración : Jill Britton’s website.

Gustave Verbeek – The Upside Downs of Little Lady Lovekins and Old Man Muffaroo, A Fish Story, (1903-1905)

Ilustración : Jill Britton’s website.

Gustave Verbeek – The Terrors of the Tiny Tads (1908)

Ilustración : Billy Ireland Cartoon Library & Museum.

Gustave Verbeek – The Terrors of the Tiny Tads (1907)

Ilustración : Billy Ireland Cartoon Library & Museum.

Gustave Verbeek – The Loony Lyrics of Lulu (1910)

Ilustración : Nonsense in the early comic.

Winsor McCay

Winsor McCay

En 1905, aparece en las páginas del New York Herald una tira que se convertirá en un monumento de la historia del cómic, Little Nemo in Slumberland. Su autor, Winsor McCay (1869-1934) es sin duda uno de los dibujantes de cómics más importantes, además de haber sido uno de los pioneros del cine de animación. A pesar de tener desde muy joven predisposiciones para el dibujo, es sólo a la edad de 16 años que Winsor McCay empieza a desarrollar sus aptitudes y su creatividad para las perspectivas arquitectónicas. Entre 1891 y 1899, McCay trabajará al servicio de distintos locales de ocio y teatros en Cincinnati, dibujando carteles y folletos de propaganda. A partir de 1898, empieza a colaborar con diversos periódicos, y produce una gran cantidad de ilustraciones, en las que ya destaca su estilo particular, muy próximo al Art Nouveau, hasta que en 1903 se trasladó a Nueva York y entró a trabajar en el New York Herald. Coincidió en esta empresa con Richard F. Outcault, que entonces publicaba las tiras de Buster Brown. Enseguida la rivalidad se establece entre el veterano Outcault y el joven McCay, rivalidad que llevará a Outcault a aceptar la oferta de William Randolph Hearst y a dejar el New York Herald. Antes de Little Nemo in Slumberland, y después de publicar distintas historietas, Winsor McCay conoce sus primeros éxitos populares en 1904 con dos tiras : Little Sammy sneeze y Dream of the rarebit fiend. Little Sammy sneeze (El Pequeño Sammy estornuda, 1904-1906) cuenta siempre la misma historia puesta en contextos diferentes : el pequeño Sammy estornuda y su estornudo es tan devastador que o bien crea catástrofes o pone a su familia en situaciones embarazosas ¡ hasta llega a romper los marcos de la viñeta !

Ilustración : Wikimedia Commons.

Harry B. Smith, Victor Herbert – Partitura del musical insiprado en Little Nemo (1908)

En blanco y negro, perturbadora, angustiosa, destinada a un público adulto, publicada bajo el pseudónimo de Silas, Dream of the rarebit fiend (que se tradujó en español por Pesadillas de cenas indigestas, 1904-1911 ; ; también se pueden ver las láminas de manera independiente desde The Comic Strip Library), no tiene un personaje recurrente, sino un tema recurrente. En cada historia, McCay cuenta la pesadilla que tiene un personaje (no obligatoriamente el mismo) después de haber cenado Welsh rarebit, plato a base de tostada, queso graso fundido y especias. Si algunas historias cuentan pesadillas surrealistas (antes del nacimiento del surrealismo), otras tocan temas de la vida política o social : religión, alcoholismo, moda, suicidio… y siempre intentan poner de relieve el lado más oscuro del lector. Diversas películas fueron rodadas basándose en las historias de Dream of the rarebit fiend, como por ejemplo esta cinta epónima de 1906, dirigida por Edwin S. Porter para los estudios Thomas Edison. El propio Mccay realizó varias películas de animación inspiradas en las historias de la serie, entre las cuales How a Mosquito operates (Cómo opera un mosquito, 1912 ) o The Pet (La Mascota, 1921) que podemos ver en línea.

Ilustración : New York Public Library Digital Gallery.

Un año después del comienzo de Dream of the rarebit fiend, McCay transpone la idea al mundo de los niños y lanza una nueva serie que, a pesar de no encontrar demasiado éxito en su tiempo, se iba a convertir, a finales del siglo XX, en uno de los clásicos imprescindibles de la historia del cómic : Little Nemo in Slumberland (El Pequeño Nemo en Slumberland ; también se pueden ver las láminas de manera independiente desde The Comic Strip Library). Esta historieta se publicó desde 1905 y hasta 1911 en el New York Herald. En 1911, McCay abandona el New York Herald y entra a trabajar para William Randolph Hearst en el New York American, para el que sigue publicando, hasta 1914, las aventuras de Little Nemo, bajo un nuevo título : Little Nemo in the Land of Wonderful Dreams.

Winsor McCay – Little Nemo in Slumberland (1905-1914)

A pesar de presentarse bajo la forma de un cómic, Little Nemo in Slumberland no es exactamente un cuento para niños, ya que evoca situaciones y temas duros, a veces violentos, muy influenciados por la psicología y el estudio de los sueños. El pequeño Nemo, niño tímido y soñador, es invitado una noche por Morfeo, el rey del país de Slumberland, para ser presentado a su hija. Cada noche, el sueño de Nemo constituirá una nueva aventura, en la que deberá viajar a lugares extraños, cruzarse con criaturas fabulosas, con el objetivo de acercarse a las puertas del extraño reino, y conocer a la princesa… Más allá de los temas psicoanalíticos, que no lograron convencer a los lectores de este principio de siglo, Little Nemo in Slumberland destaca del resto de producciones contemporáneas (tiras de gags humorísticos como Buster Brown) por el estilo del dibujo, los atrevidos juegos con los tamaños y números de las viñetas que dan tanta profundidad a los dibujos, el uso de los colores pastel, el uso exclusivo de los bocadillos, las incursiones en el Art Nouveau y los dibujos de edificios y ciudades en los que McCay sobresalía… Adaptado un sinfín de veces para el teatro, como musical (podemos hojear la partitura de 1908 del musical compuesto por Victor Herbert desde Wikimedia Commons) y para el cine, Little Nemo fue objeto de un cortometraje dirigido por McCay en 1911 : más que una película de animación, se trata de un valioso documental, un making-of, sobre cómo se rodaba un dibujo animado en 1911. La cinta muestra al propio McCay respondiendo al desafío de sus amigos de realizar una película con los personajes de Little Nemo. Se le ve dibujar, pintar (en color) y animar los fotogramas destinados a componer la parte animada de la película…

Ilustración : Internet Archive.

Winsor McCay – Gertie the dinosaur, cartel de 1914

Después de efectuar diversas incursiones en el mundo de la animación, adaptando sus propias historietas, Winsor McCay alcanzó sin duda la cima de su arte con la película Gertie the dinosaur (Gertie el dinosaurio), rodada en 1914. Siguiendo una trama similar a la de Little Nemo, durante una visita fortuita al Museo de Historia Natural, ante el esqueleto de un dinosaurio, McCay apuesta una cena con sus amigos a que es capaz de hacer revivir el animal prehistórico, gracias a la animación. Así nace Gertie, simpático dinosaurio, el primero de una larga serie en la historia de la animación y el primer personaje animado con personalidad propia. Una anécdota cuenta que McCay intentó documentarse sobre cómo se movían los dinosaurios, pero nadie en el Museo de Historia Natural fue capaz de decírselo con certeza. Por lo tanto, en la escena en la que Gertie se planta sobre sus patas traseras, McCay introdujo un pequeño lagarto volador, destinado a desviar la atención de los espectadores con el fin de que no se fijaran demasiado en la falta de veracidad de los movimientos de Gertie. Un detalle que no han tenido muchos creadores de efectos especiales asistidos de ordenadores… El éxito de Gertie fue tal que fue plagiado en 1915, se proyectó una secuela en 1921 (Gertie on tour) que no se llegó a finalizar nunca y sirvió de modelo a toda una generación de animadores, entre los cuales podemos contar al propio Walt Disney

Ilustración : Wikimedia Commons.

Winsor McCay – Little Sammy sneeze (1905)

Ilustración : Wikimedia Commons.

Winsor McCay – Little Sammy sneeze (1905)

Ilustración : Barnacle Press.

Winsor McCay – Dream of the rarebit fiend (1904-1911)

Ilustración : Internet Archive.

Winsor McCay – Dream of the rarebit fiend (1904-1911)

Ilustración : Internet Archive.

Winsor McCay – Little Nemo in Slumberland (1905-1914)

Ilustración : Internet Archive.

Winsor McCay – Little Nemo in Slumberland (1905-1914)

Ilustración : Internet Archive.

Winsor McCay – Little Nemo in Slumberland (1905-1914)

Ilustración : Internet Archive.

Joseph Pinchon – Bécassine voyage

En 1905, aparece en Francia un nuevo semanal para la juventud, el primero de la historia destinado específicamente a las niñas y chicas jóvenes de la clase media-alta : La Semaine de Suzette (La Semana de Suzette). Esta revista longeva (se dejó de publicar en 1960) conoció un gran éxito entre su público y fue en sus páginas donde apareció un personaje emblemático de la historia del cómic francés : Bécassine. Bécassine no debería aparecer en Tesoros Digitales ya que su creador, Joseph Pinchon, nacido en 1871, murió en 1953, y por lo tanto sus obras no pertenecen todavía al Dominio Público. No obstante, dada la importancia histórica y editorial de este personaje y al poder hojear un álbum de aventuras de Bécassine (Bécassine voyage (Bécassine viaja)) desde Internet Archive, le dedicaremos unas líneas, sin ofrecer páginas digitalizadas. Como la criada del autor que inspiró la primera tira, Bécassine es una criada bretona, vestida con su traje regional y representa el estereotipo de la joven de provincias, « subida » a París, ingenua, un poco torpe, rústica en comparación con las refinadas chicas de la capital a las que estaba destinada la revista. Dibujada en un estilo precursor de la famosa línea clara, popularizada por Hergé, Bécassine fue objeto de mucha controversia ya que los bretones se ofendieron por que se eligiera a una bretona para este personaje torpe y la polémica aún sigue hoy en día…

Ilustración : Internet Archive.

Es cierto que a finales del XIX y principios del XX, existía cierto desprecio por parte de los habitantes de la ciudad hacia el mundo campesino (bretón o no), considerado como inculto, lo que se refleja por ejemplo en algunos relatos de Maupassant. No obstante, la popularidad de Bécassine hizo que, con el paso del tiempo, los autores (a partir de 1913, Pinchon trabajó con el guionista Caumery (1867-1941)) la hicieron evolucionar hacia una joven ingenua, tierna, e incluso ingeniosa, cuando se encuentra en terreno conocido, convirtiéndola en un icono de la historia del cómic francés.

Louis Forton - Les Pieds Nickelés - Bibi Fricotin

Louis Forton – Les Pieds Nickelés – Bibi Fricotin

A Bécassine, personaje destinado a la juventud burguesa, la competencia de La Semaine de Suzette, la revista L’Épatant va a oponer desde 1908 una serie para su clientela popular, serie que pone en escena una pandilla llamada Les Pieds Nickelés (Los Pies « niquelados », equivalente en argot de vago, perezoso), compuesta de tres gamberros, estafadores y perezosos. El éxito es inmediato y Croquignol, Filochard y Ribouldingue, los tres protagonistas de estas aventuras un poco irreverentes, con vocabulario popular y de argot y de ambiente anti-burgués, conquistan tanto a los adultos como a los niños. El autor, Louis Forton (18790-1934), dibujó aventuras de los Pieds Nickelés hasta su muerte, pero los tres gamberros fueron retomados por sucesivos dibujantes, en particular por Pellos (1900-1998) hasta 1981 (desde entonces, varias aventuras vieron la luz pero fueron condenadas al fracaso). Entre 1924 y 1927, Forton abandonó temporalmente a sus tres gamberros y creó para la revista Le Petit Illustré otro protagonista popular, que también logró la aceptación del público : Bibi Fricotin. Bibi Fricotin es un niño chistoso y vindicador que sedujo Francia durante varias décadas ya que, después de la muerte de Forton, como los Pieds Nickelés, fue retomado por otros artistas, siendo el más longevo Pierre Lacroix (1912-1994) : dibujó el personaje desde 1947 hasta 1988.

Ilustración : Wikimedia Commons (Les Pieds Nickelés, Bibi Fricotin).

George Herriman (autorretrato, 1922)

Nacido en Nueva Orleans, de padres mulatos criollos, y criado en Los Ángeles, George Joseph Herriman (1880-1944) empezó a trabajar, nada más terminar sus estudios, como grabador en el Los Angeles Herald. Ocasionalmente ejerció de ilustrador para dibujos políticos y publicidad. Se marchó a Nueva York en 1900, esperando encontrar más reconocimiento para su arte y en 1901, la revista de humor Judge empieza a publicar sus primeras historietas. Un año más tarde, Herriman crea para los periódicos de Pulitzer Musical Moose, su primer personaje recurrente : un músico afro-americano que simula pertenecer a otras razas, sólo para sufrir las consecuencias de la usurpación cuando le descubre su público. Con una popularidad en continuo crecimiento, Herriman creó, entre 1902 y 1909, numerosas tiras con personajes recurrentes, algunas publicadas en color, entre las que podemos citar Professor Otto and his Auto (Profesor Otto y su auto), un terrorífico conductor imprudente ; Acrobatic Archie (Acrobático Archie), una tira infantil, Two Jolly Jackies (Dos Alegres Jackies), aventuras de dos marineros en paro ; Lariat Pete, historia de un vaquero ; Major Ozone’s Fresh Air Crusade (La Cruzada de aire fresco de Major Ozone) ; Home Sweet Home (Dulce Hogar), anécdotas de la vida doméstica ; Baron Mooch (El Barón Mooch), aventuras de un gorrón ; Daniel and Pansy (Daniel y Pansy), primera historieta de Herriman en la que los protagonistas son animales ; Alexander the cat (Alexander el gato)…

Ilustración : Wikimedia Commons.

George Herriman – Hard Work (1907)

En 1910, George Herriman es contratado por el New York Evening Journal (de William Randolph Hearst), para el cual inicia una nueva serie, The Dingbat Family (La Familia Chiflada, que será renombrada The Family upstairs, La Familia de arriba), en la que el 26 de julio de 1910, rellena la parte inferior de las viñetas con una historia paralela poniendo en escena a un gato y un ratón. A partir de ese día, las historietas de The Dingbat Family, que narran las complicadas relaciones de vecindario entre el Sr Dingbat y sus ruidosos y molestos vecinos de arriba, serán dobles y la parte dedicada al gato irá ganando peso y espacio, en detrimento de los otros personajes. Y, el 28 octubre de 1913, el gato gana la batalla y logra una tira a su nombre, que se va a convertir en un cómics de culto : The Krazy Kat (El Gato loko). The Krazy Kat será publicado en diversos periódicos hasta la muerte de su creador en 1944. El cómic, ambientado en el desierto de Coconino en Arizona, cuenta las relaciones triangulares entre Krazy Kat, gato ingenuo e indolente, de sexo indeterminado, Ignatz Mouse, el ratón, y Officer Pupp, un policía. Krazy Kat está loco de amor por Ignatz Mouse, pero éste desprecia al gato y siempre quiere tirarle ladrillos a la cabeza, lo que Krazy Kat interpreta como una prueba de amor, mientras que el policía, preocupado por preservar el orden público, se dedica a evitar que el ratón llegue a sus fines.

Ilustración : Wikimedia Commons.

George Herriman – Musical Moose (1902)

George Herriman – Musical Moose (1902)

A pesar de la aparente simplicidad de una intriga recurrente, Herriman supo, a lo largo de las más de tres décadas en las que se publicó The Krazy Kat, demostrar su gran creatividad verbal y visual (se atrevió por ejemplo a jugar con los marcos de las viñetas, o a cambiar los telones de fondo sin que se moviesen los protagonistas, como si fueran decorados de teatro), su sensibilidad poética y, cómo no, su sentido del humor (en alguna situación por ejemplo, el policía riñe directamente al dibujante por no haber terminado de dibujar la cárcel). No obstante, a pesar del entusiasmo de la élite intelectual, al gran público no le gusta demasiado The Krazy Kat, reprochándole no ajustarse a las reglas del comic strip, que consisten en presentar gags simples. Afortunadamente, al propio Hearst, el director del periódico, le encantaban las aventuras del gato de Herriman, al que hizo firmar un contrato vitalicio que le garantizaba total libertad de creación : siempre publicó la serie en las páginas de sus periódicos, aunque fuera en secciones distintas de las dedicadas al comic strip y llegó a producir varios dibujos animados basados en ella (Krazy Cat Bugologist, Krazy Kat goes a-wooing, Krazy Kat and Ignatz Mouse at the circus, 1916). Paralelamente a The Krazy Kat, George Herriman publicó nuevas series cómicas, pero ninguna llegó a tener tanta longevidad como su obra maestra : Baron Bean (El Barón Alubia), otro gorrón falsamente aristocrático de silueta que recuerda a Chaplin en sus películas o Stumble Inn (El Albergue Traspié), sobre los extraños inquilinos de un albergue…

Ilustración : Wikimedia Commons.

George Herriman – Prof Otto and his auto (1902)

Ilustración : Ignatz Archives.

George Herriman – The Dingbat Family (26 de julio de 1910)

Ilustración : Ignatz Archives.

George Herriman – The Family upstairs (1911)

Ilustración : Ignatz Archives.

George Herriman – The Krazy Kat (1916)

Ilustración : The Comic Strip Library.

George Herriman – The Krazy Kat (1918)

Ilustración : The Comic Strip Library.

George Herriman – The Krazy Kat (1922)

Ilustración : The Comic Strip Library.

Más lecturas

  • Numerosas historietas del caricaturista alemán Adolf Oberländer (1845-1923), publicadas en la revista Fliegende Blätter. Especializado en parodias de cuadros de pintores famosos, Oberländer fue colaborador, desde 1863, de esta revista satírica a la que propuso una gran cantidad de historias dibujadas, de temáticas muy variadas y que inspirarán a otros dibujantes de la talla de Caran d’Ache.
  • Faut voir (Hay que ver, 1895) y Mes campagnes : album militaire inédit (Mis campañas : álbum militar inédito, 1896), de Albert Guillaume (1873-1942). Pintor, cartelista y caricaturista, Albert Guillaume propone en estos álbumes de historietas y viñetas independientes, su visión de la sociedad del « tout-Paris » y de la vida militar.
  • Parisiennettes (Parisinitas, 1897), del pintor, dibujante y cartelista francés Henry Gerbault (1863-1930). Dibujante para la revista masculina La Vie Parisienne, con una predilección por los dibujos a la vez ingenuos y eróticos de las mujeres de la Belle Époque, Gerbault reúne en este álbum una serie de historietas humorísticas sobre la picardía de las parisinas…

Henry Gerbault – Parisiennettes (1897), Como San Pedro dejó entrar a Lillette en el Paraíso

Ilustración : Gallica.

  • Mots en l’air (Palabras en el aire, 1901), de Henri Avelot (1873-1935). Pintor y humorista gráfico francés, Avelot firma con esta tira muy visual el primer calambur gráfico.
Lee Do-Yeong – Imitando a otros (1909)

Lee Do-Yeong – Imitando a otros (1909)

  • Sam et Sap (Sam y Sap, 1908), de Rose Candide (pseudónimo de Edmond Tapissier, 1861-1943). Pintor, litógrafo e ilustrador, en particular de libros para niños, Tapissier crea en 1908, para la revista juvenil Saint-Nicolas , Sam et Sap, la primera historieta francesa con bocadillos, que cuenta las aventuras de un joven criado negro un poco ingenuo y su mono demasiado ingenioso.
  • El manhwa, el cómic coreano, tan prolífico hoy en día, saca sus orígenes de un único dibujo. Publicada en 1909 en el periódico Daehan minbo, esta caricatura, titulada Saphwa (ilustración), fue dibujada por el pintor, dibujante y grabador Lee Do-Yeong (1884-1935). En un país ocupado por los japoneses, Lee Do-Yeong representa a los funcionarios pro-japoneses con rasgos simiescos… Un año más tarde, el periódico será censurado por el ocupante…

Ilustración : Wikimedia Commons.

  • Images à renversement (1906) de Alfred Zantzinger Baker Sr (1870-1940). Este dibujante estadounidense, ilustrador de cuentos infantiles, vivió en París entre 1900 y 1908 y colaboró con la prensa gala ; en particular publicó, en la revista La Jeunesse illustrée, estos dibujos al estilo de Gustave Verbeek, que se pueden leer en los dos sentidos.
  • Cuaderno de 1914 de Sergueï Eisenstein (1898-1948). El famoso director de cine ruso (dirigió entre otros clásicos, la mítica El Acorazado Potemkine en 1925) empezó a dibujar a los diez años y siempre tuvo una prolífica actividad como dibujante. Se conservan miles de sus dibujos en los Archivos estatales rusos, en particular sus cuadernos de juventud. El Cuaderno de 1914 (tenía entonces 16 años) ostenta varias historias narradas de forma gráfica, secuencias mudas, al estilo de Töpffer, Busch o Doré, que sin duda tendrían una influencia sobre su formación como director de cine…

Sergueï Eisenstein – Cuaderno (1914)

Ilustración : Fondation Daniel Langlois.

  • Zep - Quart-de-Brie et Sac-à-Puces (1926)

    Zep – Quart-de-Brie et Sac-à-Puces (1926)

    Quart-de-Brie et Sac-à-Puces (Quart-de-Brie y Sac-à-Puces) son los dos héroes de una historieta que publicó a partir de 1926 un dibujante llamado Zep, en el semanal Le Petit Journal illustré. Las aventuras de este niño (Quart-de-Brie) y su perrito (Sac-à-Puces) no pasaron a la posteridad ; no obstante, es interesante destacar el extraño parecido de los dos protagonistas con otros dos personajes mucho más famosos : cierto reportero con su característico tupé, pantalones de golf, siempre acompañado de su perrito fox-terrier, aparecidos por primera vez en 1929…

Ilustración : Gallica.

Zep - Quart-de-Brie et Sac-à-Puces (1926)

Zep – Quart-de-Brie et Sac-à-Puces (1926)

Ilustración : Gallica.

  • y las revistas alemanas Jugend (1896-1940) y Simplicissimus (1896-1967) en las que destacaron dibujantes como August von Meissl (1867-1926), Josef Benedict Engl (1867-1907) o Thomas Theodor Heine (1867-1948)…

Conclusión

Benjamin Rabier – Fond du sac : L’Œuf disparu, ou La Poule étonnée (1906)

Ilustración : Gallica.

Los especialistas podrán sorprenderse de la ausencia en esta entrega de Tesoros Digitales de numerosos dibujantes imprescindibles que realizaron sus primeros pasos en el mundo de la historieta a finales del siglo XIX y principios del XX. Recordaremos que nuestro propósito era el de presentar obras pertenecientes al Dominio Público y disponibles en acceso libre y gratuito y que por lo tanto estos autores, fallecidos después de 1943 no podían entrar en esta selección.
A modo de conclusión, los nombraremos, así como sus obras más relevantes, y los dejaremos para unos próximos Tesoros Digitales, dentro de unas décadas…

Ilustración : New York Public Library Digital Gallery.

  • Jo Valle (Francia, 1865-1949) y André Vallet (Francia, 1869-1949), autores de L’Espiègle Lili (1909-1998), puro producto de la guerra entre las editoriales francesas para conseguir lectores que generó Bécassine y Les Pieds Nickelés. Esta serie en la que la protagonista ha ido creciendo al mismo tiempo que sus lectoras, ostenta el record de longevidad de un cómic francófono, habiendo sido publicada durante 89 años.
  • Frank Arthur Nankivell (Australia, 1869-1959), instalado en Japón, colaboró en varias publicaciones satíricas niponas. Podemos apreciar su estilo en dos libros que ilustró, disponibles en Internet Archive : Near a whole city full (1897) y Monsieur d’en Brochette (1905).
  • James Swinnerton (Estados Unidos, 1875-1974), autor de las primeras historietas que ponen en escena animales humanizados : The Little Bears y Little Bears and Tykes (1892).
  • Albéric Bourgeois (Quebec, 1876-1962), pionero del cómic en Canadá, creador de varios personajes recurrentes, siendo los más famosos Le Père Ladébauche de la mezcla de narración gráfica, caricatura y crónica ilustrada titulada Les Aventures de Ladébauche (1904-1905), y Timothée de Les Aventures de Timothée (1904), serie publicada en el diario La Patrie, en la que utiliza los bocadillos, tomando ejemplo de los autores estadounidenses. Podemos hojear ejemplares del diario en los que aparecen historietas de esta serie, desde la biblioteca digital de la Biblioteca Nacional de Quebec.

Albéric Bourgeois – Les Aventures de Timothée (1904)

Ilustración : Biblioteca Nacional de Quebec.

  • Rakuten Kitazawa (Japón, 1876-1955), autor del primer manga japonés, en 1902, y creador de varias revistas satíricas e infantiles. Fue alumno de Frank Arthur Nankivell.
  • Rudolph Dirks - The Katzenjammer Kids (1912-1949)

    Rudolph Dirks – The Katzenjammer Kids (1912-1949)

    Bertram J. Lamb (textos) y Austin B. Payne (Reino Unido, 1876-1956, dibujos), autores de Pip, Squeak and Wilfred (1919-1956), una popular familia de animales compuesta por un perro, un pingüino y un conejo.

  • Rudolph Dirks (Estados Unidos, 1877-1968), creador de los míticos gamberros The Katzenjammer Kids (1912-1949).

Ilustración : Wikimedia Commons.

  • Antonio Rubino (Italia, 1880-1964), colaborador del Corriere dei piccoli, suplemento infantil del Corriere della sera, y creador de una treintena de personajes.
  • Cliff Sterrett (Estados Unidos, 1883-1964), creador del cómic Polly and her pals (1912-1958), que narra las aventuras de una familia norteamericana, la primera tira de la historia que dedica viñetas a técnicas de flirteo con chicas guapas…
  • Frank King (Estados Unidos, 1883-1969), autor de Gasoline Alley (1918-2013). Introdujo la continuidad en tiempo real en el cómic, haciendo evolucionar la trama con varias generaciones de protagonistas.
  • Sergio Tofano - Signor Bonaventura (1917-1943)

    Sergio Tofano – Signor Bonaventura (1917-1943)

    Geo (George) McManus (Estados Unidos, 1884-1954), autor de numerosas series, la más conocida, Bringing up father (1913-2000), que cuenta las aventuras de Jiggs, un americano de origen irlandesa que de repente se hace millonario, pero no quiere abandonar a sus antiguos amigos y costumbres, para mayor disgusto de su mujer, deseosa de ascenso social…

  • Ippei Okamoto (Japón, 1886-1948) dibujante e impulsor del manga. Introdujo varios clásicos norteamericanos en Japón.
  • Sergio Sto Tofano (Italia, 1886-1973), creador de Signor Bonaventura (1917-1943), popular personaje un poco ingenuo que a pesar de iniciar sus aventuras sin dinero, siempre ve recompensada su honradez con premios millonarios.

Ilustración : Wikipedia.

  • Stuart Carvalhais (Portugal, 1887-1961), autor de Quim e Manecas (1915-1953), la serie más longeva de Portugal, que inspiró la primera comedia rodada en este país, en 1916, en la que el propio dibujante se caracteriza de uno de sus personajes.
  • Katsuishi Kabashima (Japón, 1888-1963), creador de The Adventures of Sho-Chan (1923-1925), serie poética, ambientada en países extraños y poblada de seres fantásticos. Se la considera el equivalente japonés de Little Nemo in Slumberland

  • A.M. de Jong – Bulletje en Bonestaak (1922)

    A.M. de Jong (Holanda, 1888-1943) y Georges van Raemdonck (Holanda, 1888-1966), autores de Bulletje en Bonestaak (1922), cómic moralista que cuenta las aventuras de dos jóvenes embarcados en un velero. Chocó en su tiempo por las escenas de desnudo, peleas y protagonistas vomitando…

Ilustración : Digitale Bibliotheek voor de Nederlandse Letteren.

  • Martin Branner (Estados Unidos, 1888-1970), creador de Winnie Winkle (1920-1996), uno de los primeros cómics sobre mujeres trabajadoras y que plantea el papel de la mujer en la sociedad. Curiosamente, serán las historias dedicadas al hermano adoptado de Winnie, publicadas en unas tiras separadas del suplemento dominical, las que se exportarán a distintos países europeos, llevándose un gran éxito en Holanda y Francia, por ejemplo…
  • Ola « Fogeli » Fogelberg (Finlandia, 1894-1952), autor de Pekka puupää (1925-1975), un popular protagonista, un poco simple, que intenta dedicarse a los oficios más variados.
  • Alain de Saint-Ogan - Zig et Puce et la petite princesse (1934)

    Alain de Saint-Ogan – Zig et Puce et la petite princesse (1934)

    Alain Saint-Ogan (Francia, 1895-1974), creador de Zig et Puce (1925-1970), serie de culto en Francia, una de las primeras que utilizó bocadillos de manera sistemática, en la que los dos protagonistas intentan por todos los medios llegar a Estados Unidos para buscar fortuna. En una de sus aventuras, adoptan a Alfred, un pingüino encontrado en el polo Norte. Alfred se convertirá en un fenómeno de moda, convirtiéndose en mascota de diversas personalidades, y originando, por primera vez en el país galo, productos derivados. Varias aventuras de Zig et Puce se pueden hojear desde el Fondo Alain Saint-Ogan de la Cité Internationale de la Bande Dessinée et de l’image de Angulema.

Ilustración : Cité Internationale de la Bande Dessinée et de l’image de Angulema.

  • Roy Crane (Estados Unidos, 1901-1977), pionero del subgénero del cómic de aventuras, y creador de Wash Tubbs (1924-1933) tira humorística que se convirtió pronto en historias de aventuras bajo el título Captain Easy, Soldier of Fortune (1933-1988).
  • Walt Disney (Estados Unidos, 1901-1966) y Hergé (Bélgica, 1907-1983). ¿ Es necesario presentarlos ?


Referencias




Dossier elaborado por Christine Sétrin, con la colaboración de Ángel Pozo. Biblioteca Municipal de Vila-real. Junio 2013.


Este trabajo está bajo una licencia de Creative Commons Attribution-ShareAlike 3.0 Unported.

1 pensamiento sobre “De Trajano a Krazy Kat : 1800 años de precursores del cómic”

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