Héroes, femmes fatales y góticos : España imaginada

Héroes, femmes fatales y góticos : España imaginada

Dossier elaborado por Christine Sétrin, con la colaboración de Ángel Pozo.

Luis Ricardo Falero – La Fiesta en la taberna (1880)

Luis Ricardo Falero – La Fiesta en la taberna (1880)

Ilustración : Wikimedia Commons.

A partir del siglo XVIII, España constituyó un atractivo turístico para los europeos. Numerosos escritores visitaron nuestro país y dejaron sus impresiones por escrito en memorias, cuadernos de viaje… que nos dan una idea de cómo, desde fuera, percibían la sociedad española. Muchos estudios han recopilado los relatos de viajes en España de los escritores europeos. Un tema afín que está menos documentado es el uso de España como escenario de obras de ficción escritas por autores extranjeros. La más famosa de todas es sin duda la Carmen de Prosper Mérimée, pero ¿ sabían que Robert Louis Stevenson, Arthur Schnitzler o Edward Bulwer Lytton escribieron novelas y relatos ambientados en España ? Les proponemos descubrir estas obras, y muchas más, con la decimosegunda entrega de Tesoros Digitales : Héroes, femmes fatales y góticos : España imaginada.

Héroes

Alfred Dehodencq - Boabdil despidiéndose de Granada (1869)

Alfred Dehodencq – Boabdil despidiéndose de Granada (1869)

Ilustración : Joconde.

Las aventuras de los héroes, reales y ficticios, que marcaron la historia y la literatura de España son tan ricas que traspasaron nuestras fronteras y sirvieron de inspiración para las obras de los escritores europeos.

Combate entre Heracles y Gerión, Lécito griego

Combate entre Heracles y Gerión, Lécito griego

Pero los dos primeros héroes que vamos a evocar no eran españoles. El primero era griego, el segundo, franco : Heracles (que conocemos mejor como Hércules) para cumplir con su décimo trabajo, tuvo que matar a Gerión y robarle sus rebaños. Este Gerión vivía en el « extremo oeste de este mundo », en la isla Eriteia (actualmente la Isla de León, en San Fernando, Cádiz), más allá de las columnas de Hércules al oeste Mediterráneo. El reino de Gerión era cercano a Tartessos, cuna de la civilización en Occidente, en el triángulo formado por las ciudades de Sevilla, Huelva y San Fernando. El poeta Estesícoro (632-556 a. C.) relata la aventura en su Geroneida, largo poema de más de 1300 versos, del que sólo se conservan fragmentos y que constituye la primera referencia oficial a Tartessos.

Ilustración : Wikimedia Commons.

« Firme sobre sus seis pies, el monstruo Gerión está erguido,
Y, espantoso, levanta seis invencibles manos,
Largas alas detrás aguantan la fuerza del monstruo,
Para la postura de combate o un vuelo oportuno.

Donde el monstruo Gerión primero observa la luz,
La famosa Eriteia aparece a la vista.
Nacida cerca de la insondable fuente de plata,
En medio de las cavernas rocosas, alimenta el río Tartessos. »

Batalla de Roncesvalles en 778. Muerte de Roldán, en las Grandes Crónicas de Francia, ilustradas por Jean Fouquet, Tours, hacia 1455-1460

Batalla de Roncesvalles en 778. Muerte de Roldán, en las Grandes Crónicas de Francia, ilustradas por Jean Fouquet, Tours, hacia 1455-1460

La estancia en España le fue fatal a nuestro segundo héroe. El franco Roldán, sobrino (según la leyenda) del rey Carlomagno y, en todo caso, comandante de su ejército, encargado de vigilar la frontera entre Francia y las provincias vascas. En el año 778, Roldán y sus hombres cayeron en una emboscada provocada por los vascos y fueron diezmados. Esta aventura fue embellecida a lo largo de los siglos para convertirse a partir de los siglos XI y XII en uno de los temas más importantes de la épica medieval francesa. Fue probablemente hacia esta época que se nombró al puerto de Roncesvalles como supuesto lugar de la emboscada. Se cree hoy que no lo fue, ya que el acceso al puerto no fue abierto hasta 1881. Tampoco se han encontrado vestigios arqueológicos de la batalla. Nos quedan las gestas, la Chanson de Roland (Canción de Roldán, audiolibro en inglés), de la que existen numerosas versiones por toda Europa. Atribuida a un tal Turold y escrita en dialecto anglo-normando, la Canción de Roldán se compone de 4000 versos, y nos han llegado nueve manuscritos de esta época. Poema épico por excelencia, celebra las virtudes de los caballeros, entre ellas, el honor y la fe…

Ilustración : Wikipedia.

Konrad der Pfaffe : Rolandslied (S. XII)

Konrad der Pfaffe : Rolandslied (S. XII)

« Al contemplar desmayado a Roldán, un dolor, el más profundo que jamás haya sentido, invade al arzobispo. Extiende la mano y toma el olifante. Hay una corriente de agua en Roncesvalles: quiere llegar hasta ella y traerle un poco a Roldán. Se aleja a pasos cortos, vacilantes. Tan débil se encuentra que no puede avanzar. Flaquean sus fuerzas, ha perdido demasiada sangre; en menos tiempo del que necesita para atravesar un arpende de tierra, le falla el corazón y cae de cabeza. La muerte lo oprime con dureza. » (Traducción : Ciudad Seva)

Numerosas versiones y traducciones de la Canción de Roldán florecieron por toda Europa, por ejemplo, la del alemán Konrad der Pfaffe : Rolandslied (1075-1110).

Ilustración : Universidad de Heidelberg.

Ludovico Ariosto - Orlando Furioso, ilustrado por Gustave Doré (S. XIX)

Ludovico Ariosto – Orlando Furioso, ilustrado por Gustave Doré (S. XIX)

Inspirándose libremente en del Roldán medieval, Ludovico Ariosto (1474-1533) escribió a principios del siglo XVI Orlando furioso (texto en español, audiolibro en inglés), poema épico constituido de 46 cantos que se publicó por primera vez en 1516. Esta obra entremezcla tres historias : las aventuras de Roger y Bradamante, Carlomago en guerra contra los Sarracenos y las andanzas de Roldán, Angélica y Medoro. Roldán, locamente enamorado de Angélica, una princesa de Oriente, la busca por todo el mundo. Después de múltiples aventuras fantásticas, Roldán acaba descubriendo que Angélica se ha enamorado de Medoro, un guerrero sarraceno, y que se ha casado con él. Furioso, Roldán parte a la guerra contra los sarracenos. Las andanzas del Roldán de Ariosto poco tienen que ver con las que nos cuentan las gestas medievales : el texto del italiano es mucho más extravagante. Roldán viaja a la Luna (ver nuestros Tesoros Digitales dedicados a los precursores de la ciencia-ficción.), a los infiernos, al Paraíso, conoce al apóstol Juan, etc… Pero, entre tantos destinos maravillosos, Roldán también pasa por España. Y, en algún lugar cerca de « la ribera tarraconense », se vuelve a encontrar con Angélica viajando con su marido…

Ilustración : Wikimedia Commons.

« Ésta, y otras muchas cosas espantables, hizo Roldán atravesando la montaña y descendiendo después hacia la tierra española tomando el camino por la marina que baña la ribera terraconense, donde (como lo quiere la furia que lo guía) determina hacer estancia en aquella arena para cubrirse del sol. Metióse luego debajo de la seca arena a descansar. Y estando como digo, llegaron acaso Angélica y Medoro que habían bajado del monte sobre la Hispana ribera. Angélica llegó a menos de dos brazas del loco, que no le había visto, la cual no podía entender que aquél fuese Roldán, que estaba muy diferente de lo que solía ser. Que desde que aquella furia le incitó andaba siempre desnudo, a la sombra y al sol, y estaba tal que si hubiera nacido en la calurosa Siena o donde a su Amo el Garaganta reverencia, o junto a los montes de donde nace el Nilo, no tendría más negra o abrasada la carne. »

Escena de Le Cid, Théâtre du Marais, Paris, estampa de Adrien Marie (1848-1891)

Escena de Le Cid, Théâtre du Marais, Paris, estampa de Adrien Marie (1848-1891)

Rodrígo Díaz de Vívar, el Cid, (1048-1099) es sin duda el primer héroe español en haber inspirado a los escritores europeos de todas las épocas. Ya vimos en nuestra entrega anterior de Tesoros Digitales cómo la leyenda del Cid y el leproso había inspirado poesías de Jules Barbey d’Aurevilly o Rubén Dario. Sin embargo, es probablemente en el teatro que el mito del Cid ha cobrado toda su fuerza. Adaptación directa de Las Mocedades del Cid (1605-1615) de Guillem de Castro, Le Cid (El Cid, audiolibro en francés, 1637) de Pierre Corneille (1606-1684) no deja de ser un clásico ineludible del teatro clásico francés. Corneille empezó su trayectoria de dramaturgo escribiendo comedias, pasándose con Clitandre (1630) y Le Cid (1637) a la tragicomedia, para finalmente ofrecer toda la magnitud de su genio en la tragedia histórica con obras como Horace, Cinna, Polyeucte… Con Le Cid, Corneille revolucionó el género de la tragicomedia, muy en boga en esta época : en efecto, el esquema de la tragicomedia consistía, hasta aquel entonces, en la separación de una pareja de enamorados, provocada por un obstáculo que se logrará eludir al final. Corneille adapta Las Mocedades del Cid, en las que el obstáculo es la muerte del padre de Ximena, matado por… Rodrigo. Obstáculo obviamente imposible de eludir… La obra obtuvo un éxito de público enorme al mismo tiempo que desataba el escándalo entre los críticos : ¿ cómo una joven puede confesar al asesino de su padre que lo quiere a pesar de todo ? ¿ Cómo a Corneille se le ocurre ambientar esta obra en España, cuando los dos países están en guerra (un conflicto empezado en 1635 a consecuencia de la Guerra de los Treinta años) ? Por otro lado, Corneille no respeta las reglas que rigen el teatro clásico. La querella llegará hasta el todo poderoso Cardenal de Richelieu que ordenará a los adversarios de Corneille que paren sus ataques y finalmente, Corneille reescribirá su obra en 1648, reduciendo el humor y concentrándose sobre el aspecto trágico. Es la versión, impresa por primera vez en 1661, que nos ha llegado…

Ilustración : Gallica.

Le Cid de Corneille, ilustración de Geffroy

Le Cid de Corneille, ilustración de Geffroy

« Rodrigo :
Ya que mi muerte vuestro honor conserva,
conservad vos en pago mis recuerdos,
y alguna vez decid , mi fin llorando :
« sino me amara el Cid, no hubiera muerto ».
Ximena :
Alza Rodrigo : confesarlo es fuerza;
harto os he dicho ya Príncipe excelso
para poderme retratar ; en su alma
virtudes hay que aborrecer no puedo;
y quando manda un Rey , debe el vasallo
obedecer. Pero también, cumpliendo
vuestra sentencia , á vuestra propia vista
podréis vos permitir este himeneo ?
Y aunque de mí exijáis esa violencia,
con vuestra rectitud será de acuerdo ?
Si el Reyno de Rodrigo necesita,
he de ser yo de sus servicios premio ?
y así en la sangre paternal manchando
mí mano, tan atroz remordimiento
alvergárá mi corazón tranquilo ? »

Ilustración : Gallica.

François-René de Chateaubriand –Aventures du dernier Abencerage, 1826

François-René de Chateaubriand –Aventures du dernier Abencerage, 1826

Abû `Abd Allâh “az-Zughbî” Mohammed ben Abî al-Hasan `Alî (1459-1533), más conocido como Boabdil, el nombre que le dieron los cristianos, o como Muhammad XII, fue el último soberano del Reino de Granada, desaparecido en 1492. Boadbil no aparece en persona, pero su recuerdo está omnipresente en la Alhambra descrita por François René de Chateaubriand en su novela corta Aventures du dernier Abencerage (Aventuras del último Abencerraje, audiolibro en francés), escrita en 1826. Chateaubriand imagina que, treinta años después de la caída del Reino de Granada en 1492, el último superviviente de los Abencerrajes, Aben Hamet, vuelve a la tierra de sus antepasados y se enamora locamente de Blanca, una cristiana, descendiente de Rodrigo y Ximena… Con una suntuosa Alhambra como telón de fondo, la novela describe el doloroso combate entre un amor compartido y la fidelidad a dos creencias opuestas…

Ilustración : Gallica.

François-René de Chateaubriand – Las Aventuras del último Abencerraje, edición española de 1839

François-René de Chateaubriand – Las Aventuras del último Abencerraje, edición española de 1839

« Aben-Hamet distinguió el nombre de Boabdil, grabado sobre un trofeo arabesco : « ¡ Oh Rey mio ! exclamó con voz dolorida, ¿ qué te has hecho ? Dónde te encontraré yo en tu Alhambra desierta ? » Y las lágrimas de la fidelidad, de la lealtad y el honor, inundaron sus ojos. « Vuestros antiguos señores, le dijo Blanca, ó mas bien los que fueron reyes de vuestros padres, eran ingratos. – ¡ Qué importa ! replicó el Abencerraje ; ahora son desgraciados. » Al pronunciar estas palabras le llevó Blanca á un gabinete inmediato, que parecía el pabellón secreto del templo del Amor. Ninguna cosa igualaba la belleza de aquel retrete. Los muros y la bóveda estaban por todas partes labrados de menudos relieves de flores y pájaros orientales, sobre un hermoso fondo de azul y de oro escarchado. Cinco espesas lumbreras de arabescos, cortados en medio de la bóveda, dejaban pasar apenas la luz como por una gasa finísima de cambiantes. Allí estaban los baños de la sultana, sostenidos por delfines de bronce, rodeados de tibores y pebeteros de ricos mármoles. Una gran taza de alabastro recogía en medio las aguas de una graciosa fuente, que formando un fanal vistoso de tres cuerpos, reflejaba de mil maneras los colores y los esmaltes de aquel raro museo del deleite. « Aben-Hamet, dijo la hija del duque de Santa Fe, mirad bien esa fuente ; ahí cayeron las cabezas desfiguradas de los Abencerrajes. Ved todavía sobre ese mármol la mancha de la sangre de aquellos infelices que Boabdil sacrificó a sus sospechas. Así se trata en vuestro país a los hombres que seducen a las mujeres crédulas. »

Ilustración : Google Libros.

Edward Bulwer-Lytton - Leila, or The Siege of Granada, ilustración de Charles Heat, 1838

Edward Bulwer-Lytton – Leila, or The Siege of Granada, ilustración de Charles Heat, 1838

Boadbil es uno de los protagonistas de Leila, or The Siege of Granada (Leila, o El Sitio de Granada), una larguísima novela histórica en cinco volúmenes escrita en 1838 por el escritor romántico Edward Bulwer-Lytton (1803-1873). Leila, or The Siege of Granada nunca llegó a alcanzar el éxito de otras novelas de Bulwer-Lytton como, por ejemplo Los Últimos días de Pompeya. De hecho, los críticos suelen ser bastante severos con esta novela, considerada como una obra escrita por dinero. Intrigas de corte, batallas, constituyen la trama de esta novela que empieza en la Granada de 1491 y describe la caída del último rey. Como en toda buena novela romántica, la novela sigue las aventuras de los heroicos vencidos sin ahorrarnos ningún tópico : por ejemplo la legendaria escena en la que Boabdil contempla por última vez la Alhambra desde el Puerto del Suspiro del Moro sin poder aguantar las lágrimas…

Ilustración : Internet Archive.

Edward Bulwer-Lytton - Leila, or The Siege of Granada, ilustración de Charles Heat, 1838

Edward Bulwer-Lytton – Leila, or The Siege of Granada, ilustración de Charles Heat, 1838

« Boabdil espoleó su caballo, y se fueron a toda velocidad. El caballo se detuvo jadeante en el pequeño pueblo donde les esperaban la madre de Boabdil, sus siervos, y su fiel Amine (que se habían marchado antes). Una vez juntos, continuaron su melancólico viaje. Ascendieron el monte que da paso hacia las Alpujarras. Desde arriba, el valle, los ríos, las torres de Granada, saltaron gloriosamente a las vista del pequeño grupo. Se detuvieron en seco y todos los ojos se dirigieron hacia la escena amada. La vergüenza orgullosa de los guerreros vencidos, los tiernos recuerdos del hogar, de la niñez, de la patria, hincharon todos los corazones y brotaron de todos lo ojos. De repente, el estruendo de la artillería estalló en la ciudadela y se propagó por el valle soleado y el río cristalino. Un gemido general brotó de los exiliados, hiriendo y dominando el corazón del rey, que trataba en vano de esconder su pena detrás del orgullo oriental y de una filosofía estoica. Las lágrimas brotaron de sus ojos y se cubrió el rostro con las manos. Entonces le dijo su madre, altiva, mirándolo con ojos duros y despectivos, en un reproche injusto y memorable que la historia ha conservado : « ¡ ay, llora como una mujer lo que no has podido defender como un hombre ! » »

Ilustración : Internet Archive.

James Fenimore Cooper – Mercedes of Castile, ilustración de F.O.C. Darley (1904)

James Fenimore Cooper – Mercedes of Castile, ilustración de F.O.C. Darley (1904)

En 1806, con diecisiete años, James Fenimore Cooper, el famoso autor americano de El Último Mohicano, se alista como simple marinero en un barco de mercancías. Uno de sus viajes le lleva a las costas mediterráneas, y tiene que hacer escala en España varias semanas. Esta estancia impactó mucho al joven y de sus impresiones nacería su novela Mercedes of Castile, or The Voyage to cathay (Doña Mercedes de Castilla, o El Viaje a Cathay), publicada en 1840. Curiosamente, si esta novela no encontró mucho éxito por parte del público norteamericano, en Europa sí fue bastante apreciada : en pocos años, tanto en España como en Francia, se publicaron varias traducciones. Quizás el exotismo del tema resultara más atractivo para el público europeo : Mercedes of Castile tiene como tela de fondo al viaje de Colón y el descubrimiento del Nuevo Mundo. Novela de amor a la vez que marítima, que sigue fielmente los diarios de a bordo de Colón, y entrelaza la grande Historia, el viaje y el descubrimiento de América, con la ficción, la historia de amor entre Mercedes y Luis, miembro de la expedición…

Ilustración : Internet Archive.

James Fenimore Cooper – Mercedes de Castille (1862)

James Fenimore Cooper – Mercedes de Castille (1862)

« Sea que examinemos los cuadros del inimitable Cervantes, o los de aquel poco menos agudo escritor, del cual tomó Le Sage su inmortal leyenda, y elijámosles a entrambos por guías; sea que creamos á puño cerrado en las relaciones más severas de la historia, o confiemos en la autoridad de los viajeros modernos, no hallaremos por cierto haber existido una época en que fuesen buenas las posadas de España, ni seguros sus caminos. Estas dos ventajas de la civilización parecen negadas por el destino a los habitantes de la Península en todos tiempos : porque desde una era inmemorial siempre se ha oído referir contratiempos padecidos por los caminantes, ya a causa de los ladrones o de los mesoneros. Si tal sucede hoy, tal era lo que sucedía a mediados del siglo XV, á cuya época suplicamos al lector permita que su imaginación retroceda. »

Ilustración : Internet Archive.

Charles de Steuben – Juana la loca esperando la resurrección de su marido.

Charles de Steuben – Juana la loca esperando la resurrección de su marido.

La vida trágica de Juana I de Castilla, Juana la Loca (1479-1555), no podía dejar indiferentes a los artistas del romanticismo : escritores, compositores y pintores. Muchos de ellos son españoles, pero podemos destacar dos obras inspiradas en la figura de esta reina que nunca reinó y permaneció encerrada casi toda su vida.
La primera es una novela histórica en tres tomos titulada Jeanne la folle, reine d’Espagne (Juana la loca, reina de España ; Tomo1, Tomo 2, Tomo 3) y publicada en 1825 por el muy prolífico escritor y dramaturgo francés Antoine Simonin (1780-1856).

Ilustración : Joconde.

Raymond Quinsac Monvoisin – Jeanne la Folle (1833)

Raymond Quinsac Monvoisin – Jeanne la Folle (1833)

« Ya no es la joven esposa cuyo amor provoca la locura, y que se ve encerrada por las órdenes de su marido al que adora ; es una Reina, dueña de sus actos, incapaz de reinar, pero en el nombre de la cual reina un gran ministro, que se encarga sólo del peso de la Corona, y le deja a ella el vano simulacro ; es una Soberana insensata cuya locura se volverá espantosa. […] Juana está en el palacio de Burgos, en la habitación en la que murió Felipe ; se acuesta en la cama en la que rindió el último suspiro, y no quiere que la saquen de esta habitación. Toca la ropa que llevó Felipe, la besa, la aprieta contra su pecho, y le habla como si le dirigiera a él : « ¡ ven, querido esposo, ven sobre el pecho de tu amiga, ven a recibir los besos de tu esposa, de tu amante !… » Y, de repente, tirando lejos de ella la ropa de Felipe, grita con terror : « ¡ Cielo ! ¡ Los restos de mi esposo ! Pero, él, ¿ dónde está ? ¡ El ingrato !… ¡ Me abandona ! ¡ Me desatiende ! ¡ Es él, el que me mantiene encerrada !… »

Ilustración : Joconde.

La Reine Juana (La Reina Juana, 1893) es un drama en versos, en cinco actos, del poeta y dramaturgo francés de origen griego Alexandre Parodi (1840-1901). Esta obra densa, que abarca sesenta años de la vida de Juana, desde que enviuda, hasta su muerte, no llegó a cautivar. Los críticos le reprocharon su estilo pretencioso y que el sentimiento dominante fuera el egoísmo y la ambición en detrimento del amor.

Don Carlos, Infante de España, de Blätter für kostümkunde : historische und Volkstrachten. (Berlin : Lipperheide, 1874-1876)

Don Carlos, Infante de España, de Blätter für kostümkunde : historische und Volkstrachten. (Berlin : Lipperheide, 1874-1876)

Un mismo episodio de la vida de Felipe II (1527-1598) llegó a inspirar a tres autores : un saboyano, un inglés y un alemán, además de a varios compositores italianos. El relato Dom Carlos, de César Vichard de Saint-Réal (1643-1692), escritor saboyano e historiador de su país, conoció muchos éxitos en esta época y fue precursor de las novelas psicológico-sentimentales con trasfondo histórico que tan bien representó Madame de La Fayette con sus novelas La Princesse de Montpensier (La Princesa de Montpensier, 1662) y La Princesse de Clèves (La Princesa de Clèves, 1678). Dom Carlos pone en escena a Felipe II, rey de España. Pide para su hijo Don Carlos la mano de Isabel de Valois pero, en el último momento, el rey decide casarse él mismo con Isabel. A este acontecimiento histórico, Saint-Réal añade la loca pasión entre Don Carlos e Isabel y crea una novela corta apasionante por los detallados análisis psicológicos y el ambiente agobiante de la corte.

Ilustración : New York Public Library Digital Gallery.

Función del « Don Carlo » de Giuseppe Verdi, en La Scala de Milán, grabado de Barberis y Carlo Cornaglia (1884)

Función del « Don Carlo » de Giuseppe Verdi, en La Scala de Milán, grabado de Barberis y Carlo Cornaglia (1884)

Basadas en este relato, se crearon dos obras de teatro. El inglés Thomas Otway (1652-1685) publicó en 1676 la tragedia Don Carlos, Prince of Spain (Don Carlos, Príncipe de España). Y, más de un siglo más tarde, en 1787, se estrenó en Hamburgo la tragedia del alemán Friedrich Schiller (1759-1805) titulada Don Karlos, Infant von Spanien (Don Carlos, Infante de España, audiolibro en alemán). Schiller había leído la novela de Saint-Réal en 1782 y en seguida empezó a plasmar la estructura de su propia obra. La trama es similar (Don Carlos ama a Isabel de Valois, la mujer de su padre, el rey Felipe II. El viejo rey, celoso y tiránico, acabará ordenando el asesinato de su hijo), pero Schiller añade temas políticos y filosóficos más propios de esta época de la Ilustración : Don Carlos es un drama revolucionario en el que Schiller denuncia la tiranía ejercida por Felipe II y la Inquisición, no sólo sobre España y Países Bajos, sino también sobre toda Europa…

En el Don Carlos de Schiller, inspirado en el Dom Carlos de Saint-Réal, se basaron varias óperas italianas, la más conocida de ellas siendo la de Giuseppe Verdi, Don Carlo, estrenada en Paris, en 1867.

Ilustración : Gallica.

César Vichard de Saint-Réal – Dom Carlos, nouvelle histórique, 1673

César Vichard de Saint-Réal – Dom Carlos, nouvelle histórique, 1673

« Don Carlos se declaró completamente a favor de la aristocracia de los Países Bajos, escandalizando a los Inquisidores, que la consideraban casi toda como hereje y no había olvidado el asunto del testamento de Carlos V. Le mandó decir al Rey que si le quería dar el gobierno de estas provincias, él respondería de su obediencia. Sería difícil explicar hasta qué punto Rui Gómez y el Duque de Alba se alarmaron de este proyecto. La autoridad que esta situación daría al heredero de la Corona les pareció una ruina evidente para ellos. Pensaron que al regresar de esta misión en la que lograría el éxito infaliblemente, el Príncipe sería nombrado primer ministro de su padre y que tendrían que depender de él. El Duque de Alba sobre todo, cuyas pretensiones eran las mismas que Don Carlos, obligó a Ruy Gómez, que tenía más familiaridad con el Rey, a hablar con él y a hacerle observar hasta qué punto este proyecto elevaría a su hijo por encima de él en la estima de los Flamencos .» (Dom Carlos. César Vichard de Saint-Réal)

Ilustración : Google Libros.

Friedrich Schiller – Don Carlos, ilustración de Johann Leonhard Raab (1859)

Friedrich Schiller – Don Carlos, ilustración de Johann Leonhard Raab (1859)

« Rey. Basta ya de esto… Ahora marchemos pronto a Madrid, mis deberes de rey me llaman. La plaga de la herejía contagia a mis pueblos. La rebelión crece en los Países Bajos. No hay tiempo que perder. Un ejemplo terrible ha de convertir a los extraviados. El gran juramento, que todo rey cristiano hace, lo cumpliré mañana. Este juicio sangriento va a ser sin igual. Toda la corte está solemnemente convidada. […]
Carlos. La rebelión de Brabante crece de un modo amenazador. La terquedad de los rebeldes exige una represión enérgica, pero prudente. Para aplacar el furor de esos visionarios, el duque investido de un poder soberano, debe llevar a Flandes un ejército. ¡ Cuán gloriosa misión para vuestro hijo, y qué a propósito para conducirlo al templo de la gloria ! Confiadme, padre, ese ejército ; soy muy querido de los flamencos, y me atrevo a responder con mi vida de su fidelidad. […] Enviadme con un ejército a Flandes, Confiad en mi alma blanda. Solo el nombre de hijo del rey, que volará delante de mis banderas, conquistará lo que el verdugo Alba solo podría destruir. Os lo pido de rodillas, Es el primer favor, que os he pedido en mi vida. Padre, confiad Flandes a mi cuidado. » (Don Carlos, Infante de España, Acto II. Friedrich Schiller)

Ilustración : Wikimedia Commons.

Honoré Daumier - Don Quijote, Sancho Panza y la mula muerta (1867)

Honoré Daumier – Don Quijote, Sancho Panza y la mula muerta (1867)

Curiosamente, el más famoso de los héroes españoles, Don Quijote, poco pareció inspirar a los autores de otros países. Quizás el personaje estuvo tan estrechamente vinculado a su autor que no se atrevieron otros literatos en retomarlo por su cuenta : su éxito fue tal que se tradujo muy pronto por toda Europa y no hubiera tenido mucho sentido reescribirlo. Podemos destacar la traducción de François Filleau de Saint-Martin (1632-1695), Histoire de l’admirable Don Quixotte de la Manche (Historia del admirable Don Quixotte de la Manche), quién se tomó la libertad de modificar el final salvando al Quijote de la muerte, y algunos intentos de continuación, Suite nouvelle et véritable de l’histoire et des aventures de l’incomparable Don Quichotte de la Manche (Continuación nueva y verdadera de la historia y las aventuras del incomparable Don Quijote de la Mancha ; Tomo1, Tomo 3, Tomo 4, Tomo 6, 1741), en seis volúmenes de autor desconocido o Nouvelles Aventures de Don Quichotte (Nuevas Aventuras de Don Quijote ; Tomo 1, Tomo 2, 1704-1716), de Alain-René Le Sage, adaptación más que traducción del Quijote de Avellaneda, en la que el francés da libre curso a su imaginación, modificando el final de Avellaneda y colocando a su héroe en una situación similar al Cid de Corneille, transponiendo al modo burlesco y caricatural que le era familiar, la locura del pobre caballero y la tragedia de Corneille

Ilustración : Wikipaintings.

Sin duda, son las artes escénicas las que más han aprovechado la figura del ingenioso hidalgo de la Mancha, con más o meno éxito. Teatro, ópera, ballet y cine han dado versiones y adaptaciones muy variadas. Al teatro por ejemplo, del mismo siglo XVII, podemos citar Le Gouvernement de Sanche Panza (El Gobierno de Sancho Panza, 1642) comedia en versos de Guyon Guérin de Bouscal (16?-1657), que fue miembro de la tropa de Molière o The Comical History of Don Quixote (La Historia cómica de Don Quijote, 1694), del inglés Thomas d’Urfey (1653-1723), obra en tres partes, puesta en música por Henry Purcell, que alcanza una duración total de más de 7 horas !

Cartel de « Don Quichotte » de Victorien Sardou (1864)

Cartel de « Don Quichotte » de Victorien Sardou (1864)

Los escenarios parisinos estrenaron a lo largo del siglo XIX, varias adaptaciones de la obra, las más destacadas siendo Don Quichotte (1864) del dramaturgo Victorien Sardou (1831-1908) y Don Quichotte (1905), drama heroico cómico en versos del escritor Jean Richepin (1849-1926), que intenta seguir escrupulosamente la estructura y los episodios más importantes de la novela de Cervantes. El Don Quichotte de Sardou, obra en tres actos y ocho cuadros, fue una obra espectacular, con ballet, efectos especiales para los sueños del Quijote (¡ una araña gigante tejiendo su tela dejó impactados a los críticos e inspiró a otras versiones quijotescas !)…

Más reciente es la adaptación por Mijaíl Bulgákov (1891-1940) : fue escrita entre 1937 y 1938 y estrenada en Moscú en 1940, después de la muerte del autor. El escritor ruso aprendió el español para poder leer al Quijote en su versión original. Fiel al original cervantino, Bulgákov ha sabido crear, en plena Rusia soviética, una obra propia en la que defiende la singularidad de la disensión, frente a un sistema que busca la estandarización anulando la opinión y borrando el individuo.

Ilustración : Base de datos Flora.

Victorien Sardou – Don Quichotte, ilustración de Henri-Alfred Darjou (1864)

Victorien Sardou – Don Quichotte, ilustración de Henri-Alfred Darjou (1864)

« Sueño de Don Quijote
Entra por la izquierda, cabeza desnuda, y baja como alguien que escucha una voz hablándole ; indica por sus movimientos que intenta pasar mil obstáculos para llegar a Dulcinea y que sabrá vencerlos ; camina hacia la cueva ; cuando llega, un ejército de cactus le disputa la entrada pinchándole. Batalla contra estas plantas que logra vencer después de un feroz combate. Intenta entrar en la cueva. La maleza se aprieta, las flores representan muchos ojos de búhos amenazadores y los pinchos, cuernos y dientes fabulosos. Aparta la maleza que desaparece, y, esta vez, es una gran tela de araña que cubre toda la entrada de la cueva, con una enorme y extraña araña en su centro. Don Quijote, asustado, se echa atrás. El animal sube arriba de su tela y desaparece. Don Quijote se acerca para desgarrar la tela ; la araña, colgada de un hilo, baja desde el techo y se pone delante de él. Esfuerzos de Don Quijote para alcanzarlo. Batalla con la araña que acaba cayendo, muriendo, entre los bastidores. Don Quijote rompe la tela con la espada, la cueva se abre, se ensancha y se transforma en una boca fantástica en la que aparece un palacio maravilloso, hecho de piedras preciosas y de fuegos. Dulcinea está rodeada de sus mujeres, todas agitan laureles al ver a Don Quijote. » (Don Quichotte, Victorien Sardou).

Ilustración : Gallica.

Jules Massenet – Don Quichotte, cartel de Georges Rochegrosse (1910)

Jules Massenet – Don Quichotte, cartel de Georges Rochegrosse (1910)

Numerosos compositores han creado óperas y obras musicales basadas en el Quijote. Citemos por ejemplo, entre los más conocidos, Henry Purcell (The Comical History of Don Quixote, ópera bouffe de 1695), Georg Philipp Telemann (Burlesque de Quixotte, suite para cuerdas, 1761), Antonio Salieri (Don Chisciotte alle nozze di Gamace, ópera, 1771), Marius Petitpa y Ludwig Minkus (Don Quijote, ballet en cuatro actos, ocho cuadros, 1869), Richard Strauss (Don Quixote, poema sinfónico, 1897), Jules Massenet (Don Quijote, comedia heroica en cinco actos, partitura, libreto, 1910), Maurice Ravel (Don Quichotte à Dulcinée, tres canciones para barítono y orquesta, 1932).

Ilustración : Wikimedia Commons.

Feodor Chialapin interpretando al Quijote (1910)

Feodor Chialapin interpretando al Quijote (1910)

No podía ser de otro modo : desde sus inicios, el cine se apropió la figura del Quijote y a partir de 1903 empezaron a ver la luz diversas adaptaciones de la novela. Podemos enumerar una película de animación del francés Émile Cohl en 1909, una escena grabada por Georges Méliès en 1908 : La Toile d’araignée merveilleuse (La Tela de araña maravillosa), y sobre todo la película de Camille de Morlhon (1869-1952), producida en 1913, película que, a pesar de su presupuesto fastuoso para la época, unos decorados que buscaban imitar los grabados de Gustave Doré, una importante operación publicitaria cuando se estrenó, no atrajo el interés de la prensa y por lo tanto, fue el primer fracaso de la historia del cine quijotesco…

Ilustración : Wikimedia Commons.

Don Quixote, cartel del dibujo animado de 1934

Don Quixote, cartel del dibujo animado de 1934

Después de un Don Quijote rodado en Dinamarca (1926), llegó en 1933 la versión alemana del director austriaco Georg Wilhelm Pabst (1885-1967), producida por cinco compositores de música, entre los cuales Ravel y Manuel de Falla, y que iba a ser la primera adaptación sonorizada de la novela de Cervantes. Esta película contaba con un Don Quijote de lujo, el famoso cantante de ópera Feodor Chialapin (1873-1928) que ya conocía el papel por haberlo interpretado en la ópera de Massenet, y cuya silueta caracterizada de Quijote ya formaba parte del imaginario colectivo. En la película de Pabst, Chialapin interpreta tres canciones, compuestas por el mismo Ravel. Tenemos la suerte de poder ver esta película, perteneciente al Dominio Público en Estados Unidos, desde Internet Archive.

Y, como postre, no se pierdan este dibujo animado producido en 1934, dentro de la colección Comicolor Cartoons (era una colección de dibujos dedicados a clásicos de la literatura)…

Ilustración : The Big Cartoon Database.

Alain-René Le Sage – Histoire de Gil Blas de Santillane, ilustración de Adam Friedrich Oeser (S. XVIII)

Alain-René Le Sage – Histoire de Gil Blas de Santillane, ilustración de Adam Friedrich Oeser (S. XVIII)

Traductor de Zorrilla, Lope de Vega, de Calderón y, como ya comentamos anteriormente, del Quijote de Fernández de Avellaneda, el novelista y dramaturgo francés Alain-René Lesage (1668-1747) se inspiró en la cultura española para escribir lo que sería su obra cumbre : Histoire de Gil Blas de Santillane (Gil Blas, o Historia de Gil Blas de Santillana), publicada entre 1715 y 1735. Gil Blas, hijo de un mozo de cuadras y una doncella, nacido en Santillana del Mar, después de demostrar buenas aptitudes para el estudio, se marcha a la Universidad de Salamanca. En el camino, una aventura con una banda de ladrones le lleva a la cárcel y su brillante provenir se ve truncado. Forzado a trabajar de criado, sale de las situaciones más difíciles gracias a su inteligencia… La originalidad de esta novela fue puesta en duda por varios autores, entre ellos Voltaire, que acusaron a Lesage de haber plagiado alguna obra del repertorio español (entre ellas Relaciones de la vida del escudero Marcos de Obregón, del valenciano Vicente Espinel), pero el caso es que si bien se pueden observar ciertas coincidencias con la novela de Espinel, y con otras del género, nunca se ha demostrado claramente el plagiado y Gil Blas se considera como la última gran novela picaresca ; hasta tal punto que su protagonista forma parte de los héroes de la imaginería popular…

Ilustración : Stadtgeschichtliches Museum de Leipzig.

Alain-René Lesage - Histoire de Gil Blas de Santillane, ilustración de Jean Gigoux (1835)

Alain-René Lesage – Histoire de Gil Blas de Santillane, ilustración de Jean Gigoux (1835)

« Héteme aquí ya fuera de Oviedo, camino de Peñaflor, en medio de los campos, dueño de mi persona, de una mala mula, y de cuarenta buenos ducados, sin contar algunos reales mas que habia hurtado a mi bonísimo tío. La primera cosa que hice fue dejar la mula a discreción, esto es, que anduviese al paso que quisiese. Échela el freno sobre el pescuezo, y sacando de la faltriquera mis ducados, los comencé a contar y recontar dentro del sombrero. No podía contener mi alegría : jamas me había visto con tanto dinero junto : no me hartaba de verle, tocarle y retocarle. Estábale recontando quizá por la vigésima vez, cuando la mula alzó de repente la cabeza en aire de espantadiza, aguzó las orejas, y se paró en medio del camino. Juzgué desde luego que la había espantado alguna cosa, y examiné lo que podía ser. Vi en medio del camino un sombrero con un rosario de cuentas gordas en su copa; y al mismo tiempo oí una voz lastimosa, que pronunció estas palabras: « Señor pasajero, tenga vmd. piedad de un pobre soldado estropeado, y sírvase e echar algunos reales en ese sombrero, que Dios se lo pagará en el otro mundo. » Volví los ojos hacia donde venia la voz, y vi al pié de un matorral, á veinte o treinta pasos de mí, una especie de soldado, que sobre dos palos cruzados apoyaba la boca de una escopeta, que me pareció mas larga que una lanza, con la cual me apuntaba a la cabeza. »

Ilustración : Gallica.

Traje de Ruy Blas (1838)

Traje de Ruy Blas (1838)

Héroe de ficción, protagonista del drama romántico (texto en español, audiolibro en francés) homónimo de Victor Hugo (1838), Ruy Blas es el lacayo de Don Salluste. Éste último ha sido castigado por la reina de España, Mariana de Neoburgo (1667-1740), segunda esposa de Carlos II, por haber dejado embarazada a una de sus cortesanas. Don Salluste ordena a Ruy Blas seducir a la Reina bajo una falsa identidad. Pero tanto el lacayo como la Reina se enamoran… Encerrados en lugares hostiles y en sus pasiones, rodeados de trampas, secretos e intrigas, los dos protagonistas tienen pocos momentos de felicidad. Al contrario, los sentimientos dominantes son el odio, la vergüenza y el miedo. Además de la intriga sentimental, Ruy Blas es una denuncia de la sociedad en la que los poderosos acaparan los recursos del Estado. La escena 2 del tercer acto contiene un monólogo famoso de Ruy Blas : el lacayo disfrazado llega a una cena con los ministros del Rey y los denuncia duramente, reprochándoles su gestión…

Ilustración : Gallica.

« Ruy Blas :

Buen provecho (quitándose el sombrero).

Todos se vuelven hacia Ruy Blas, Silencio de sorpresa y de inquietud, Ruy Blas se cubre, cruza los brazos y prosigue mirándolos de frente.

Victor Hugo – Ruy Blas, ilustraciones de 1879

Victor Hugo – Ruy Blas, ilustraciones de 1879

Virtuosos consejeros
Es así cual cuidáis la real hacienda
Confiada á vuestra guarda, los bolsillos
Llenando sin pudor ? Y en qué momentos !

Cuando la España llora agonizante,
Cuando su poderío se desploma,
Venís á despojarla hasta en su tumba !
– Contemplad con vergüenza vuestra obra. –

La España, su virtud y su grandeza,
Todo se va ! – Desde Felipe Cuarto,
Portugal y el Brasil hemos perdido,
Sin combatir siquiera. Y en Alsacia,
En el Franco Condado y Luxemburgo,
Steinford y Brisach, sin que nos quede
Al menos una aldea. Ormuz y Goa,
Y el Rosellón ; y costas por millares
Se han perdido también ; y Pernambuco
Las montañas azules, las ciudades,
Los mares y desiertos, todo, todo.
Se ha perdido …. »

Ilustración : Gallica.

Alexandre-Évariste Fragonard – Don Juan y la estatua del Comandador (S. XIX)

Alexandre-Évariste Fragonard – Don Juan y la estatua del Comandador (S. XIX)

El héroe mítico español por excelencia es, sin lugar a duda, el personaje de Don Juan. Seductor universal y eterno, Don Juan ha inspirado, desde el siglo XVII, a una multitud de autores, españoles y extranjeros, que le han dedicado poesías, obras de teatro y novelas o relatos, sin hablar de óperas y películas. El perfil del personaje ha ido evolucionando con las épocas, pero la trama general permanece : seducción de mujeres, rechazo de reglas morales y sociales, desafío a la autoridad religiosa y castigo ejemplar. No obstante, los románticos lo hicieron evolucionar hacia un seductor seducido, enamorado, idealista e incluso arrepentido. Ya no es el cínico sórdido de los siglos anteriores, sino un hombre que dedica su vida a la búsqueda del ideal femenino…

El caso es que no se conoce con certeza el origen del personaje y se ha especulado mucho sobre este tema. Lo cierto es que la primera mención literaria de Don Juan se la debemos a Tirso de Molina, en El Burlador de Sevilla y convidado de piedra, publicado en 1630. El éxito de la obra de Molina traspasó las fronteras y la Commedia del’arte italiana se adueñó del personaje : podemos citar, por ejemplo, la obra Convitato di pietra en prose (Convidado de piedra en prosa) de Jacopo Cicognini (1606-1650).

Ilustración : Wikimedia Commons.

Molière – Dom Juan, ou le Festin de pierre, grabado del siglo XIX

Molière – Dom Juan, ou le Festin de pierre, grabado del siglo XIX

Molière retoma la idea y escribe Dom Juan, ou Le Festin de pierre, representada por primera vez en 1665, pero hace de Don Juan un noble siciliano. A partir de entonces, empieza una larga lista de obras en las que Don Juan es el protagonista, pero su nacionalidad va cambiando según los autores…

Thomas Corneille (1625-1709, hermano de Pierre) no sitúa su obra Le Festin de Pierre (El Banquete de piedra, 1665), versión edulcorada y en versos de la obra de Molière, pero los nombres de los personajes suenan españoles .

Ilustración : Gallica.

Thomas Shadwell – The Libertine (1676)

Thomas Shadwell – The Libertine (1676)

The Libertine (El Libertino, 1676) del poeta y dramaturgo inglés Thomas Shadwell (1642-1692) pone en escena el que es sin duda el Don Juan más abyecto de la literatura, hasta tal punto que esta tragedia permaneció una obra única en la historia de la literatura, sin que ningún autor se inspirara de ella : es probablemente la versión del mito que más violaciones, crímenes y actos de libertinaje contiene… El Don John de Shadwell, protagonista muy moderno, adepto del libertinaje total, reivindica que hay que seguir su propia naturaleza y las pulsiones que dicta, aunque se tenga que violar, matar, o robar en iglesias. Ambientada en España, la obra tiene la particularidad de estar entrecortada de canciones e intermedios musicales compuestos por Henry Purcell.

Ilustración : Google libros.

El cantante Francisco d'Andrade caracterizado como Don Giovanni, retratado por Max Slevogt (1912)

El cantante Francisco d’Andrade caracterizado como Don Giovanni, retratado por Max Slevogt (1912)

El italiano Carlo Goldoni (1707-1793), en Don Giovanni Tenorio, o sia Il Dissoluto (Don Juan Tenorio, o El disoluto, 1730) moderniza doblemente el mito : le quita su imaginería fantástica y lo adapta a sus fines personales, transponiendo un episodio de engaño amoroso del que fue la víctima. El dramaturgo toma su venganza del hombre que le robó a su amante caracterizándolo en un Don Giovanni despreciable y antipático… El Don Giovanni de Goldoni es un caballero napolitano, pero la acción transcurre en los alrededores de Sevilla.

Estrenada en Praga en 1787, la ópera Don Giovanni de Wolfgang Amadeus Mozart con libreto en italiano de Lorenzo da Ponte se ambienta en Sevilla y presenta un Don Juan egoísta, orgulloso, cínico y frío, que rechaza toda forma de moral o de religión, hasta en las mismas llamas del infierno…

Ilustración : Wikimedia Commons.

E.T.A. Hoffmann – Don Juan, ilustración de Émile de la Bédollière (1871)

E.T.A. Hoffmann – Don Juan, ilustración de Émile de la Bédollière (1871)

Compositor además de cuentista, el alemán E.T.A. Hoffmann publicó en 1813 una fantasía titulada Don Juan y subtitulada Aventura novelesca de un viajero entusiasta (texto y audiolibro en francés) : a la vez relato directamente inspirado del libreto de Da Ponte, y guía de lectura para entender la ópera de Mozart. Esta fantasía mezcla realidad (el espectador de la ópera), sueño (provocado por la música) y misterio (la extraña muerte de la intérprete del personaje de Donna Anna) y sirve para exaltar en Don Juan un semi-dios, irresponsable del mal que provoca al perseguir su ideal de perfección…

Ilustración : Gallica.

Eugène Delacroix – El Naufragio de Don Juan (1840)

Eugène Delacroix – El Naufragio de Don Juan (1840)

En 1818, durante una estancia en Venecia, Lord Byron (1788-1824) empieza a escribir su Don Juan (audiolibro en inglés : Canto 1, Canto 5, Cantos 13 à 16) : se trata de un largo poema estructurado en diecisiete cantos, en los que relata las aventuras de un joven español, que viaja por Europa en el siglo XVIII. A la diferencia de sus antecesores, el Don Juan de Byron es un joven cándido e inocente, objeto del deseo de las mujeres, víctima de los acontecimientos y del destino… Entre sus aventuras vivirá un naufragio, inmortalizado por el pintor Eugène Delacroix en su cuadro El Naufragio de Don Juan (1840) y se convertirá en el favorito de la emperatriz Catalina II de Rusia. Esta obra, que Byron consideraba como su obra maestra, es el pretexto para criticar la sociedad, la política, las mujeres… y su publicación provocó un gran escándalo.

Ilustración : Wikimedia Commons.

Alexandre Marie Colin -Lord Byron caracterizado como Don Juan, con Haydee (S. XIX)

Alexandre Marie Colin -Lord Byron caracterizado como Don Juan, con Haydee (S. XIX)

« Don Juan nació en Sevilla, ciudad hermosa de España, célebre por sus mujeres. Creedme que es digno de lástima aquél que no la ha visitado nunca. Así lo dice el proverbio, y yo soy de ese dictamen : entre todas las ciudades españolas no hay ninguna más bonita, ni más gentil. Quizá Cádiz… Pero esto lo podréis decidir vosotros mismos muy pronto, yendo a España.
Su padre se llamaba José, es decir, don José, y era un verdadero hidalgo. […] ¡ Nunca se había puesto a caballo un más noble caballero, o bien, ¡ una vez montado, nunca se había apeado ! Tal era el don José que engendró a nuestro héroe, que engendró… Pero, un poco de paciencia, porque esto se dirá más adelante.
Su madre era una señora instruida, iniciada en todas las ciencias dignas de estimación en los pueblos cristianos; su alma reunía todas las virtudes y sus talentos disminuían el valor de las personas más hábiles; hasta las gentes mejores y de más dulce corazón experimentaban cierta secreta envidia al verse sobrepujadas en todas las perfecciones posibles por esta devota dama española.
La tal dama poseía una memoria que era como una mina inagotable; se acordaba con exactitud de todas las obras de Calderón y de Lope de Vega, y si algún cómico que les representase hubiera titubeado en su papel, ella, sin necesidad de recurrir al texto, hubiera hecho a maravilla el oficio de apuntador. »

Ilustración : British Paintings.

Honoré de Balzac – L'Elixir de longue vie, ilustración de Édouard Toudouze, 1899

Honoré de Balzac – L’Elixir de longue vie, ilustración de Édouard Toudouze, 1899

L’Élixir de longue vie (El Elixir de larga vida, audiolibro en francés, 1830) es un cuento fantástico de Honoré de Balzac. Obra de juventud (se trata de uno de los primeros textos firmados del nombre del autor), esta versión del mito de Don Juan es poco conocida por el gran público. El cuento empieza en Ferrara : el padre del joven Don Juan, a punto de morir, revela a su hijo que posee un elixir mágico que permite alargar la vida. Pero para que haga efecto, el hijo deberá frotar el cadáver de su padre con el elixir y hacerle resucitar. Don Juan, cuando llega el momento, echa un poco de producto en el ojo de su padre muerto y el ojo empieza a animarse… El resto del cuento transcurre en San Lúcar en Andalucía, en el que Don Juan se retirará, ya mayor, después de una vida de libertinaje. Cuando le llega la muerte, llama a su hijo para hablarle del elixir de larga vida…

Ilustración : Internet Archive.

Aleksandr Serguéievich Dargomyzhski – El Convidado de piedra, partitura original de 1871

Aleksandr Serguéievich Dargomyzhski – El Convidado de piedra, partitura original de 1871

Con Aleksandr Pushkin (1799-1837) y su Convidado de piedra (texto en francés), publicado en 1830 en el volumen titulado Pequeñas Tragedias (de las cuales ya descubrimos Banquete en tiempos de peste en nuestra entrega anterior de Tesoros Digitales), Don Juan abandona el género de la comedia para adentrarse en el de la tragedia. Más ruso que mediterráneo, el Don Juan de Pushkin es un personaje complejo, profundo, que experimenta una evolución sentimental a lo largo del proceso de seducción : el seductor se enamora y compra su redención en el cielo con el sacrificio que hace de su vida a la pasión. Como el Banquete en tiempos de peste, esta tragedia de Pushkin inspirará una ópera a un compositor ruso, Aleksandr Serguéievich Dargomyzhski (1813-1869). Ambientada en la España del siglo XVII, El Convidado de piedra se estrenó en San Petersburgo en 1872.

Ilustración : Petrucci Music Library.

Prosper Mérimée – Souls in purgatory, edición estadounidense de 1906

Prosper Mérimée – Souls in purgatory, edición estadounidense de 1906

Les Âmes du purgatoire (Las Almas del purgatorio, audiolibro en francés, 1834), de Prosper Mérimée (1834) ocupa un lugar particular en la trayectoria literaria del mito de Don Juan. En efecto, Mérimée pone en escena en este relato a un tal Don Juan de Maraña, amalgamando a dos personajes : uno mítico, Don Juan, y otro real, Miguel de Mañara, rico sevillano, impulsor de la Santa Caridad de Sevilla. El cuento transcurre en Sevilla, en el siglo XVI. El protagonista, Don Juan de Maraña, de niño, se quedó muy impresionado al ver un cuadro representando las almas en el purgatorio. Pero durante sus estudios en Salamanca, su amigo le inicia a todos los vicios. Seducen a dos hermanas, de las cuales Don Juan llega a matar al padre. Los dos jóvenes se alistan en el ejército de Flandes donde prosiguen su vida disoluta. Al morir su amigo, Don Juan vuelve al castillo de su padre en España, en el que vuelve a encontrarse con el estremecedor cuadro que le vuelve a impresionar sin llegar a hacerle renunciar a su vida de libertinaje. Pero, después de intentar secuestrar a una monja que no es otra que una de las dos hermanas seducidas, y de tener la visión de su propio entierro, Don Juan se arrepentirá, entrará en una orden religiosa y dedicará el resto de su vida a cuidar de los otros, creando una capilla y un hospital. El agnóstico Mérimée se aleja del Don Juan de Mozart que muere antes de arrepentirse, ofreciendo a su protagonista la salvación por la redención y la conversión religiosa.

Ilustración : Internet Archive.

Alexandre Dumas - Don Juan de Mañara, ou La Chute d'un ange, ilustración de 1836

Alexandre Dumas – Don Juan de Mañara, ou La Chute d’un ange, ilustración de 1836

El autor se inspiró de una leyenda según la cual el verdadero Don Miguel Mañara habría escandalizado Sevilla por su conducta criminal y libertina y que una noche en la que iba a secuestrar a una monja, habría tenido una visión de su propio entierro, escoltado por las almas que su madre había liberado del Purgatorio gracias a sus oraciones… Se cree que esta leyenda apareció para discreditar al benefactor sevillano, cuando en el siglo XIX se intentó beatificarlo. Con esta nueva figura de Don Juan, Mérimée creó una variante del mito que inspirará a numerosos escritores : Alexandre Dumas, en su extraña obra de teatro Don Juan de Mañara, ou La Chute d’un ange (Don Juan de Mañara, o La Caída de un ángel, 1836), se inspiró directamente del cuento de Mérimée ; Edmond Haraucourt (1856-1941), en el drama en cinco actos Don Juan de Mañara (1898) ; O. V. de L. Milosz (1877-1939), en el misterio Miguel Mañara (1913) ; y por supuesto los hermanos Antonio y Manuel Machado, en Juan de Mañara (1927).

Ilustración : Gallica.

« Sevilla sola ha tenido varios Don Juan ; otras ciudades evocan el suyo propio. Cada uno tenía antaño su propia leyenda. Con el tiempo, todas fusionaron en una sola. No obstante, mirándolo de más cerca, es fácil de distinguir dos de estos héroes, a saber : don Juan Tenorio, que, como todos saben, fue llevado por una estatua de piedra ; y don Juan de Maraña, cuyo fin ha sido muy diferente. Las vidas de uno y otro se cuentan de la misma manera : sólo las distingue el desenlace. Los hay para todos los gustos, que acaban bien o mal, según la sensibilidad de los lectores. En cuanto a la veracidad de esta historia o de estas dos historias, es incontestable, y ofenderíamos mucho el patriotismo provincial de los Sevillanos si pusiéramos en duda la existencia de estos bribones que hicieron que la genealogía de sus más nobles familias fuera sospechosa. Se enseña a los extranjeros la casa de don Juan Tenorio, y todo hombre, amante de las artes, habrá visitado la iglesia de la Caridad durante su estancia en Sevilla. Habrá visto en ella la tumba del Caballero de Maraña con esta inscripción dictada por su humildad, o por su orgullo : Aquí yace el peor hombre que fue en el mundo. » (Les Âmes du Purgatoire, Prosper Mérimée).

Francisco de Goya y Lucientes – Don Juan y el Comendador (1797-1798)

Francisco de Goya y Lucientes – Don Juan y el Comendador (1797-1798)

Dedicado a Mozart y Hoffman, el drama Don Juan (texto en ruso, 1862) de Alekséi Konstantínovich Tolstói (primo lejano de Lev Tolstói, 1817-1875) ofrece una visión típicamente romántica del mito, atribuyendo al amor un sentido divino, que permite descifrar las leyes universales y el sentido oculto de las cosas. El Don Juan de Tolstói es más próximo a Fausto y de hecho, en algunas escenas se nota cierta influencia de Goethe. Como curiosidad, mencionemos que al ser aceptado en matrimonio por Donna Anna, Don Juan recorre las calles de Sevilla ofreciendo una serenata titulada Niceta, serenata que Pyotr Tchaikovsky pondrá en música en 1876 y de la que podemos escuchar una versión de 1904, perteneciente al Dominio Público, interpretada por Mario Ancona (voz,1860-1931) y Carlo Sabaino (piano, 1874-1938).

Ilustración : Fundación Goya en Aragón.

Segunda entrega de una trilogía titulada L’Histoire romanesque (La Historia novelesca), Les Trois Don Juan (Los Tres Don Juan) es una novela publicada por el poeta francés Guillaume Apollinaire (1880-1918), en 1915. La trilogía tenía como objetivo narrar de forma novelada diferentes episodios de la Historia (los otros tomos se titulaban La Rome des Borgia (La Roma de los Borgia) y La Fin de Babylone (El Fin de Babilonia)). Les Trois Don Juan se compone de tres biografías de Don Juan, que recogen las distintas figuras literarias del seductor : Don Juan Tenorio, Don Juan de Maraña y Don Juan de Inglaterra. La primera biografía retrata un Don Juan directamente inspirado por los de Tirso de Molina, de Molière y de Zorrilla. Don Juan de Maraña recoge la figura creada por Mérimée en Les Âmes du Purgatoire, el seductor sin escrúpulos arrepentido y convertido en benefactor de los pobres de Sevilla. Don Juan de Inglaterra no es otro que… el Don Juan de Byron… Ilustrada por los cuadros más famosos sobre Don Juan, la novela de Apollinaire no deja de ser una excelente síntesis de las distintas versiones literarias que se han realizado alrededor del mito.

Más lecturas sobre Don Juan :

  • Jean Aicard - Don Juan, ou La Comédie du siècle, ilustración de Jean-Paul Laurens y E. Vidal (1896)

    Jean Aicard – Don Juan, ou La Comédie du siècle, ilustración de Jean-Paul Laurens y E. Vidal (1896)

    Don Juan, poema dramático del escritor austriaco Nikolas Lenau (1802-1850) en el que el libertino busca el amor absoluto.

  • A Morte De D. João (La Muerte de Don Juan, 1874), del escritor, poeta y político portugués Abílio Manuel Guerra Junqueiro (1850-1923). Largo poema dramático en el que el mito de Don Juan es excusa para fustigar la sociedad moderna, el romanticismo a la vez que el antirromanticismo… El poema fue acogido en su publicación por un gran escándalo…
  • Don Juan, ou La Comédie du siècle (Don Juan, o La Comedia del siglo, 1889) del francés Jean Aicard (1848-1921), comedia dramática en versos, en tres actos, que, a pesar de haber sido reescrita y publicada bajo diversos títulos, no llegó a alcanzar el éxito entre el público.
  • L’Homme à la rose (El Hombre de la rosa, 1920), del dramaturgo francés Henry Bataille (1872-1922). Obra de juventud, concebida en 1895 pero publicada y estrenada un cuarto de siglo más tarde, esta variación sobre el tema de Don Juan está impregnada de cierto romanticismo anticuado…
Douglas Fairbanks y Merle Oberon en The Private Life of Don Juan (1934-1939)

Douglas Fairbanks y Merle Oberon en The Private Life of Don Juan (1934-1939)

Ilustración : Gallica.

A modo de conclusión sobre esta larga sección dedicada al mito de Don Juan, no se pierdan la película The Private Life of Don Juan (La Vida privada de Don Juan, 1934), dirigida por Alexander Korda, en la que Douglas Fairbanks, para su último papel, interpreta a un Don Juan mayor que, al regresar a Sevilla, se encuentra que su propia leyenda se ha hecho más importante que él mismo. Inspirada en L’Homme à la rose de Henry Bataille

Ilustración : New York Public Library Digital Gallery.








España para niños

Evgraf Semenovich Sorokin – Pequeña mendiga de España (1852)

Evgraf Semenovich Sorokin – Pequeña mendiga de España (1852)

Ilustración : Wikimedia Commons.

Varios autores ingleses y americanos de finales del siglo XIX y principios del XX eligieron el exotismo de España para ambientar sus cuentos infantiles o relatos juveniles.

William Henry Giles Kingston - The Last Look : a tale of the Spanish Inquisition

William Henry Giles Kingston – The Last Look : a tale of the Spanish Inquisition

El escritor británico William Henry Giles Kingston (1814-1880) nació en Londres pero vivió parte de su juventud en Oporto, donde su padre trabajaba de comerciante. Autor prolífico de cuentos y relatos para jóvenes (escribió cerca de 130 cuentos), tuvo mucho éxito desde la publicación de su primer relato Peter the Whaler (Pedro el cazador de ballenas, 1851), popularidad que le permitió, junto con la traducción en inglés de las novelas de Jules Verne, retirarse y vivir de su escritura. Sevilla, 1552 : una joven de buena familia y su prometido que llevan una vida muy religiosa, pero sin confiar demasiado en la Iglesia Católica ; un obispo, antiguo pretendiente infeliz de la madre de la joven, que todavía guarda rencor a la famila ; Protestantes ; la Inquisición ; tales son los protagonistas de la novela juvenil The Last Look : a tale of the Spanish Inquisition (La Última mirada : un cuento de la Inquisición Española) publicada en 1869.

Ilustración : Project Gutenberg.

« Tenemos que transportar el lector cerca de tres siglos atrás, en una hermosa mansión cerca de la orilla del famoso Guadalquivir. En el interior, se encontraban dos patios, abiertos al cielo. Alrededor del patio interior, se veían pilares de mármol, ricamente trabajados y dorados, que soportaban dos pisos de galerías ; y en el centro, una fuente echaba, tan alto como la pared más alta , un alegre chorro de agua, que recaía en rocío espumoso en una cuenca oval, llena de peces de muchos colores. En el patio, bastante alejadas de la fuente para evitar su rocío, que, cayendo alrededor refrescaba deliciosamente el aire, estaban sentadas un grupo de señoras ocupadas en un tapiz, en el que los colores que usaban venían de esos luminosos colorantes que sólo el Este solía proveer en aquellos tiempos. »

Otto Scholderer (1834-1902) – Bodegón con uvas en un plato de porcelana, dos melocotones y una copa de jerez

Otto Scholderer (1834-1902) – Bodegón con uvas en un plato de porcelana, dos melocotones y una copa de jerez

Patrañas, or Spanish stories, legendary and traditional, by the author of Traditions of Tirol (Patrañas, o Historias españolas, legendarias y tradicionales, por el autor de Tradiciones del Tirol) es una recopilación de cuentos y leyendas españolas publicada en 1870 por la viajera y folclorista inglesa Rachel Harriette Busk (1831-1907). Romances (Turián y Floreta), leyendas (Raquel, la judía de Toledo) o cuentos populares, como The Pedro Jimenez Grape (La Uva de Pedro Ximénez), que relata el origen de la famosa uva de la que se saca el jerez o sherry que tanto aprecian los ingleses…

Ilustración : Wikimedia Commons.

Cartel neoyorquino de propaganda para « The Pretty Sister of José »

Cartel neoyorquino de propaganda para « The Pretty Sister of José »

La inglesa Frances Hodgson Burnett (1849-1924) es la escritora de las famosas novelas infantiles The Secret Garden (El Jardín secreto, 1911), A little Princess (Una pequeña Princesa, 1905) o Little Lord Fauntleroy (El Pequeño Lord Fauntleroy, 1885) de las que el cine y el dibujo animado tanto partido han sacado… The Pretty Sister of José (La Hermana guapa de José, 1889) es la menos conocida de la escritora, pero llegó a ser adaptada para el teatro en 1903 y en el cine en 1915, en una película muda perdida hoy en día. « Novela española romántica y de amor », según el cartel de propaganda, relata la historia de amor tormentosa entre una joven del campo, hermosa, orgullosa e imperiosa, y… un torero famoso. El carácter orgulloso de la chica y su coqueteo con el torero llevarán a una situación trágica…

Ilustración : Wikimedia Commons.

Frances Hodgson Burnett - The Pretty Sister of José, ilustración de C.S. Reinhart (1889)

Frances Hodgson Burnett – The Pretty Sister of José, ilustración de C.S. Reinhart (1889)

« Le había costado a José mucho tiempo y mucho trabajo para preparar la bonita casa a las afueras de Madrid para su abuela anciana y Pepita ; casa a la que las había traído en triunfo un día caluroso de verano, y que las hojas de parra e incluso los naranjos estaban polvorientos. Había sido un gran compromiso para él, José, porque era un tipo lento ; tan lento como sombrío ; y bueno y leal con Pepita y la abuela. […] En todos sus planes, era en Pepita en la que primero pensaba. Madrid era para él sólo una forma de establecimiento para Pepita ; la casa limpia y cómoda, un hogar para Pepita ; las rosas y el azahar, flores que podría colocar en su pelo ; debajo de los hermosos racimos de uva, se sentaría por la tarde y tocaría la guitarra. Su sueldo le daría comodidad y le compraría bonitos y sencillos vestidos. Y entonces, todos verían su belleza, y cuando iría a misa, o con él y Jovita al Prado o al Paseo de la Virgen del Puerto, la gente la miraría y comentarían sobre su belleza y quizás, con el tiempo, todo acabaría en un buen matrimonio. »

Ilustración : Project Gutenberg.

Samuel Bracebridge Hemyng - Adventures of young Jack Harkaway and his boy Tinker (1900)

Samuel Bracebridge Hemyng – Adventures of young Jack Harkaway and his boy Tinker (1900)

Samuel Bracebridge Hemyng (1841-1901) fue uno de los más famosos escritores para niños de la Inglaterra victoriana. Su creación más importante fue el personaje de Jack Harkaway, un joven inglés, que, en lugar de estudiar, se dedica a recorrer el mundo y a vivir grandes aventuras. Esta serie, que tuvo mucho éxito en el Reino Unido y en Estados Unidos, se compone de varias novelas en las que Jack visita Oxford, Grecia, escapa de los Turcos o de los ladrones, etc… El volumen Adventures of young Jack Harkaway and his boy Tinker (Aventuras de Jack Harkaway y su criado Tinker, 1900), lleva a Jack Harkaway y sus amigos a España, en plena guerra carlista… Deben afrontar en duelo a un oficial Carlista (los Carlistas no gozan de buena prensa en la novela : ¡ se les acusa entre otras cosas de canibalismo y de ser más orgullosos que Lucifer !) ; corren en un encierro y acaban matando el toro con una pistola, amenazando como estaba el animal a uno de ellos ; el municipio les reclama una indemnización por haber matado su toro de fiestas… Al no querer pagar los jóvenes ingleses, la situación se envenena…

Ilustración : Internet Archive.

Etta Blaisdell y Julia Dalrymple – Josefa in Spain : daughters of sunny Spain

Etta Blaisdell y Julia Dalrymple – Josefa in Spain : daughters of sunny Spain

Las autoras norteamericanas Etta Blaisdell (1872-?) y Julia Dalrymple (?-?) fueron las autoras de una serie juvenil titulada Little People everywhere (Pequeñas Personas de todo el mundo) : cada volumen de esta serie presenta de forma novelada la vida cotidiana de un niño o una niña en un país distinto y es pretexto para descubrir las costumbres, los lugares y la historia del país. Después de Rafael in Italy, Boris in Russia, Betty in Canada, Manuel in Mexico, Marta in Holland o Hassan in Egypt, relataron en 1912 la vida de Josefa in Spain. Esencialmente ambientada en Andalucía (con visita de la Alhambra, y procesión de Semana Santa en Sevilla) y con una excursión a Madrid, e ilustrada por fotografías del folclore local o de monumentos, la novela sigue los pasos de Josefa, una niña gitana…

Ilustración : Hathitrust.

« Debe de ser que el sol de España tiene mucho amor para los niños. Debe querer especialmente a las niñas pequeñas de este país, con sus mejillas del color cálido de la aceituna y sus grandes ojos risueños que se parecen tanto a uvas púrpuras y suculentas. Cuando la pequeña Josefa, la niña gitana, bajaba las escaleras por la mañana, toda la luz del sol parecía reunirse a su alrededor y adherirse a su suave pelo negro, sus mejillas aterciopeladas y sus suaves labios rosa. Y cuando se iba bailando por los campos, sus pequeños pies salpicaban de luz por donde pisaban. »



Sangre

John Singer Sargent – Soldados españoles (1902-1903)

John Singer Sargent – Soldados españoles (1902-1903)

Ilustración : Wikimedia Commons.

El honor, la venganza, la guerra, en definitiva historias en las que la sangre ocupa un papel relevante han estado, desde el siglo XVI y hasta el siglo XIX, ambientadas en España. En particular, las atrocidades cometidas durante las guerras napoleónicas han inspirado a numerosos autores europeos…

Thomas Kyd – The Spanish Tragedy, or Hieronimo is mad againe (1610)

Thomas Kyd – The Spanish Tragedy, or Hieronimo is mad againe (1610)

Thomas Kyd (1558-1594) fue un dramaturgo inglés, uno de los más importantes de la época elizabetana. Sólo nos ha llegado su obra The Spanish Tragedy, or Hieronimo is mad again (La Tragedia española, o Hieronimo está loco de nuevo, audiolibro en inglés), escrita entre 1582 y 1592. Esta obra, muy popular en su tiempo, estableció un nuevo género en el teatro inglés, la tragedia de venganza, al mismo tiempo que introducía elementos espectaculares (múltiples asesinatos sangrientos, presencia de un fantasma, la locura fingida del protagonista, que se llega a cortar la lengua con los dientes) ; diversos aspectos de The Spanish Tragedy inspiraron a Shakespeare para Hamlet. Queriendo vengar a su hijo, ahorcado por el príncipe de Portugal para robarle más fácilmente su prometida, el mariscal español Hieronimo simula la locura…

Ilustración : Wikimedia Commons.

Voltaire (M. Sherloc) – Histoire de Jenni, ou Le Sage et l'athée (1775)

Voltaire (M. Sherloc) – Histoire de Jenni, ou Le Sage et l’athée (1775)

Con el cuento L’Histoire de Jenni, ou Le Sage et l’athée (La Historia de Jenni, o El sabio y el ateo, 1775), Voltaire arremete a la vez contra la religión (de paso critica la Inquisición española) y el ateísmo materialista. El protagonista de L’Histoire de Jenni es un joven que acompaña a su padre, capellán del ejército inglés, a España, en plena guerra de Sucesión. Jenni participa en el sitio de Montjuic (1705), es herido, le capturan y encierran en las celdas de la Inquisición. A pesar del interés que les inspira a unas señoras, curiosas de saber como está hecho un « animal english y hereje », es juzgado y condenado a ser quemado por la Inquisición ; Jenni se salva in extremis gracias a la caída de Barcelona a manos de las tropas aliadas… Sus aventuras continuarán en Inglaterra y en América…

Ilustración : Internet Archive.

Barcelona asediada, 1705, ilustración de un almanaque holandés (1706)

Barcelona asediada, 1705, ilustración de un almanaque holandés (1706)

« Aventura de un joven inglés llamado Jenni, escrita por Doña Las Nalgas.
Cuando nos dijeron que los mismos salvajes que habían venido por los aires desde una isla desconocida a robarnos Gibraltar, venían a asediar nuestra bella ciudad de Barcelona, primero rezamos novenas a la Santa Virgen de Manresa ; lo cual es seguramente el mejor método para defenderse. Este pueblo que venía a atacarnos desde tan lejos, se llama de un nombre difícil de pronunciar, porque es English. Nuestro reverendo padre inquisidor Don Jeronimo Bueno Caraçucarador pronunció un sermón contra estos bandidos. Dictó contra ellos una excomunión general en Nuestra Señora de Elpino. Nos aseguró que los English tenían rabos como monos, patas de oso y cabezas de loros ; que era cierto que a veces hablaban como hombres, pero que silbaban casi siempre y que además eran notoriamente herejes ; que la Santa Virgen, que es muy favorable a los otros pecadores y pecadoras, nunca perdonaba a los herejes. Así que serían todos exterminados, sobre todo si se presentaban delante del Montjuic. A penas había terminado su sermón, que nos enteramos de que asaltaban Montjuic. Por la noche nos contaron que, en este asalto, habíamos herido a un joven English y que estaba entre nuestras manos. Gritamos en toda la ciudad : « Vittoria, vittoria » e hicimos iluminaciones. La Doña Boca Bermeja que tenía el honor de ser la amante del reverendo padre inquisidor, tuvo muchas ganas de ver cómo un animal English y hereje estaba hecho. »

Ilustración : Rijksmuseum.

En 1763, Voltaire ya había arremetido contra la Inquisición española en su diálogo filosófico Boldmind et Medroso (Boldmind y Medroso, audiolibro en francés), diálogo entre un inglés libre de expresarse y un español obligado a callar…

E.T.A. Hoffmann – L'Enchaînement des choses, ilustración de Valentin Foulquier (1872)

E.T.A. Hoffmann – L’Enchaînement des choses, ilustración de Valentin Foulquier (1872)

Publicado en la selección de cuentos En Die Serapionsbrüder (Los Hermanos de San Serapión, 1819-1821), Der Zusammenhang der Dinge (La Relación entre las cosas, texto en francés) es un largo relato en el que E.T.A. Hoffman desarrolla su teoría según la cual no existe el destino : sólo hay encadenamiento de acontecimientos… Relato dentro del relato, Der Zusammenhang der Dinge demuestra cómo una caída provocada por la raíz de un árbol desencadena una sucesión de eventos que llevarán al protagonista al amor y la felicidad. Entre los diferentes episodios relatados por Hoffmann, se encuentra el de la sangrienta batalla de Tarragona, asediada por el General Suchet en la Guerra de la Independencia, en 1811. Edgar, el progatonista, un joven alemán decidido a colaborar en la liberación de España de la dominación extranjera, logra escapar de la Tarragona asediada para llegar a Valencia y participar en la defensa de la ciudad… Batallas, traición, venganza y honor componen la trama de este cuento dentro del cuento, ambientado casi en su totalidad en Valencia.

Illustración : Gallica.

Sitio de Valencia por el General Suchet, 9 de enero de 1812, ilustración del S. XIX

Sitio de Valencia por el General Suchet, 9 de enero de 1812, ilustración del S. XIX

« ¿ Quién no sabe que la llanura regada por el Guadalaviar, en la que Valencia eleva orgullosamente sus hermosas torres, puede calificarse de verdadero paraíso terrenal ? La constante serenidad del cielo, el encanto divino de una naturaleza magnífica se reflejan en las costumbres de los habitantes para los cuales la vida es una fiesta perpetua. ¡ Y esta bella Valencia era entonces la plaza de armas, el foco de la guerra devastadora ! En lugar de los suaves estribillos de amor que antaño se oían en el silencio de las noches, en lugar de los lánguidos suspiros que subían hacia los balcones con las celosías entreabiertas, sólo se oía el sordo ruido de los cañones, de las cajas de pólvora, los gritos salvajes de las centinelas, el murmuro siniestro de los batallones cruzándose en las calles. Toda idea de placer estaba aniquilada, el presentimiento de un destino fatal estaba pintado en todas las caras ; a veces, el desaliento y el dolor provocaban una consternación general, otras, miles de imprecaciones de furor contra el enemigo estallaban por todas partes. »

Ilustración : Gallica.

Victor Hugo – Hernani, cromolitografía de finales del S. XIX

Victor Hugo – Hernani, cromolitografía de finales del S. XIX

El estreno del drama Hernani, ou L’Honneur castillan (Hernani, o El Pundonor castellano) en 1830 creó mucho revuelo en el mundo literario parisino. Su autor, Victor Hugo, joven escritor de 28 años, ilustraba con esta obra su visión del drama romántico, visión compartida con otros románticos como Théophile Gautier o Gérard de Nerval pero severamente criticada por los veteranos. La « batalla de Hernani », así se llamó la polémica, provocó, además de un aluvión de artículos en la prensa, escenas de alboroto durante las funciones y se crearon numerosas parodias de la obra e incluso se llegó a prohibir. Actualmente, esta obra figura entre las más famosas de Hugo… Doña Sol de Silva, hermosa joven de la más alta nobleza de España, está prometida a don Ruy Gomez, su tío, hombre maduro, de un rango y una fortuna considerables. Doña Sol de Silva es amante de un joven pastor, Hernani, jefe proscrito de un grupo de rebeldes al rey. Amada y deseada secretamente por el propio rey, intentando huir tanto del amor de su tío como del amor del rey, le propone a Hernani huir con el a las montañas. Pero Hernani se niega, porque persigue un objetivo mucho más sangriento : asesinar al rey para vengar la memoria de su padre, muerto en el cadalso por orden del rey… Hernani será adaptada a la ópera por dos compositores diferentes, Giuseppe Verdi (Ernani) en 1844 y Henri Hirchmann (Hernani) en 1908.

Ilustración : Joconde.

Victor Hugo – Hernani, edición estadounidense de 1894

Victor Hugo – Hernani, edición estadounidense de 1894

« Hernani. El Rey ?… Mi padre en un cadalso ha muerto
por mandato del suyo ; y aunque algunos
envejecido habrán desde aquel hecho,
del ya difunto Rey contra la sombra,
contra su hijo, su viuda, contra aquellos
que por suyos se cuentan, aun reciente
mi tedio y mi rencor guardo en el pecho.
Aquel ya guarecido en su sepulcro
nada debe temer; mas pequeñuelo
vengar la muerte de mi padre en su hijo,
voté con inmutable juramento.
Sí, Rey de las Castillas; estos odios
entre nuestras familias largo tiempo
vivirán todavía. Nuestros padres
sin piedad ni rubor se combatieron
por treinta años; y en vano ya los padres
á su estancia de muerte se acogieron :
ni aun allí hicieron paces; que sus hijos
el campo guardan, y prosigue el duelo.
Así mis pasos, Cárlos, donde quiera
con incansable afán te persiguieron :
¿ y eres tú el enemigo que desea
tan execrable y bárbaro himeneo ?
Tanto mejor: yo ansioso te buscaba,
y tú mismo te ofreces á mi encuentro. »

Ilustración : Internet Archive.

Honoré de Balzac – El Verdugo, ilustración de Édouard Toudouze (1897)

Honoré de Balzac – El Verdugo, ilustración de Édouard Toudouze (1897)

Relato trágico publicado en 1830, El Verdugo (audiolibro en francés) de Honoré de Balzac se ambienta en un pueblecito ocupado por los franceses durante las guerras napoleónicas. Cuando los habitantes intentan amotinarse, la represión es durísima y la familia del marqués de Leganés, el señor del pueblo, es condenada a muerte. El comandante francés propone que uno de los hijos sea agraciado, a condición de que sea el verdugo de su propia familia… El heroísmo de los protagonistas españoles fue, en las traducciones españolas de la época, ligeramente amplificado…

Ilustración : Wikipedia.

« Una hora después, cien de los más nobles habitantes de Menda vinieron a la terraza para ser testigos, según las órdenes del general, de la ejecución de la familia Leganés. Un destacamento fue desplegado para contener a los españoles, a los que se puso bajo las horcas de donde habían sido colgados los criados del marqués. Las cabezas de aquellos burgueses tocaban casi los pies de los mártires. A treinta pasos de ellos se alzaba un tajo de madera y brillaba una cimitarra. El verdugo estaba allí para el caso en que Juanito se negase a cumplir lo pactado. Pronto los españoles oyeron, en medio del más profundo silencio, el paso de varias personas, el sonido mesurado de la marcha de un piquete de saldados y el ligero ruido de sus fusiles. Aquellos diferentes ruidos se mezclaban los alegres acentos del festín de los oficiales como antes las danzas y la música habían disimulado los preparativos de la sangrienta traición. Todas las miradas se volvieron hacia el castillo, y pudieron ver a la noble familia que venía con paso firme. Todas las frentes estaban tranquilas y serenas. Sólo un hombre, pálido y sin fuerzas, se apoyaba en el sacerdote que le prodigaba todos los consuelos de la religión. Este hombre era señalado para continuar viviendo. » (Traducción : Blog Por el enredo de la creatividad)

Honoré de Balzac – Les Marana, ilustración de la edición de 1855

Honoré de Balzac – Les Marana, ilustración de la edición de 1855

Otra novela corta de Balzac, Les Marana (Los Marana, 1834) se ambienta en la España de las guerras napoleónicas, más concretamente, en Tarragona, asediada por las tropas del General Suchet. Aunque la intriga es la de un relato social (la lucha de una prostituta para casar a su hija y ofrecerle un futuro mejor que el suyo propio), este relato pesimista, uno de los más negros escritos por Balzac, empieza de manera muy violenta, con la batalla y la masacre de Tarragona.

Ilustración : Gallica.

« Tarragona asediada, Tarragona enfadada, echando fuego por todas las ventanas ; Tarragona violada, el pelo revuelto, medio desnuda, sus calles ardiendo, inundadas de soldados franceses matados o matando, valía una mirada, la mirada de una Española intrépida. »

Honoré de Balzac - Le Grand d'Espagne (1851-1853)

Honoré de Balzac – Le Grand d’Espagne (1851-1853)

También muy trágico y sangriento es el relato Le Grand d’Espagne (El Grande de España, audiolibro en francés, 1832) que Balzac publicó en diversas ocasiones, sólo en colecciones de cuentos, o como parte de novelas más largas, historia anidada dentro de la trama principal, añadida para… ¡ llegar al número de páginas exigido por el editor ! Durante la expedición de los Cien Mil Hijos de San Luis, ese contingente francés mandado a España para restaurar la monarquía y reinstalar a Fernando VII en el trono, en Madrid, un cirujano francés es secuestrado y llevado cerca de una mujer de la alta sociedad que está dando a luz a un hijo, fruto de un adulterio. Las condiciones son extrañas : la mujer se está muriendo, el amante está a su lado, desesperado, y… el marido duerme, sedado, en una habitación contigua… El cirujano logrará salvar a la mujer, no al niño, nacido muerto, pero el desenlace final será estremecedor…

Ilustración : Gallica.

« En el suelo, y sobre una estera, se encontraba una magnífica mujer, cuya cabeza estaba cubierta por un velo de muselina, pero a través del cual sus ojos llenos de lágrimas brillaban con todo el esplendor de las estrellas. Oprimía con fuerza un pañuelo de batista sobre la boca, y lo mordía tan vigorosamente que sus dientes lo habían desgarrado y habían penetrado a medias en él… No he visto jamás cuerpo más bello, pero ese cuerpo se retorcía de dolor como se retuerce una cuerda de arpa que se arroja al fuego. La desgraciada había formado dos arbotantes con sus piernas apoyándolas sobre una especie de cómoda; y con las dos manos, se agarraba a los palos de una silla estirando los brazos, cuyas venas estaban horriblemente hinchadas. Se parecía a un criminal en las angustias del potro… Por lo demás, ni un grito, ni ningún otro ruido que no fuera el sordo crujido de sus huesos, y nosotros estábamos allí, los tres mudos e inmóviles… Los ronquidos del marido resonaban con constante regularidad… Quise ver a la camarera, pero se había vuelto a poner la máscara de la que se había deshecho, sin duda, durante el trayecto y sólo pude ver dos ojos negros y formas muy pronunciadas que abombaban su uniforme. El amante estaba también enmascarado. Cuando llegó, arrojó unas toallas sobre las piernas de su amante, y dobló sobre el rostro el velo de muselina. Una vez que hube observado concienzudamente a aquella mujer, reconocí por ciertos síntomas antaño observados en una muy triste circunstancia de mi vida, que el bebé estaba muerto; entonces me incliné hacia la camarera para informarle de la situación. En ese momento, el desconfiado desconocido sacó su puñal ; pero tuve tiempo de decírselo todo a la doncella, que le dijo dos palabras en voz baja. Al oír mi pronóstico, el amante tuvo un ligero escalofrío que le subió de los pies a la cabeza como un relámpago, y me pareció ver palidecer su rostro bajo la máscara de terciopelo negro. »

William Hamilton Maxwell - The Fortunes of Hector O'Halloran, and his man Mark Antony O'Toole, ilustración de John Leech (1853)

William Hamilton Maxwell – The Fortunes of Hector O’Halloran, and his man Mark Antony O’Toole, ilustración de John Leech (1853)

The Bivouac, or, Stories of the Peninsular War (El Vivaque, o Historias de la Guerra Peninsular, 1837) y The Fortunes of Hector O’Halloran, and his man Mark Antony O’Toole (Las Fortunas de Hector O’Halloran , y su amigo Mark Antony O’Toole, 1842) son obras del novelista irlandés William Hamilton Maxwell (1792-1850). Al acabar sus estudios, Maxwell se alistó en el ejército y participó en la Guerra de Independencia y en la batalla de Waterloo. A su regreso, intentó hacerse religioso, pero fue revocado por absentismo. Inició entonces una carrera literaria, inspirándose en su experiencia como militar, dando la luz a un nuevo género literario : la novela militar burlesca. The Bivouac recoge las aventuras de soldados ingleses en España, mezclando ficción e historia y exaltando el valor de los británicos, la cobardía de los españoles y la conducta brutal de los irlandeses hacia la población… Como curiosidad, observemos que Maxwell es el primer autor inglés en evocar a los guerrilleros, según él bandidos crueles y rudos pero atrevidos y movidos por un gran patriotismo. The Fortunes of Hector O’Halloran, and his man Mark Antony O’Toole, es una novela que empieza como una novela gótica, para acabar en la guerra peninsular en la que el joven Hector O’Halloran intenta conseguir una victoria a la que pudo acceder su propio padre en una anterior campaña en los años 1790.

Ilustración : Internet Archive.

Charles James Lever - Charles O'Malley, the Irish dragoon, ilustración de Phiz (1841)

Charles James Lever – Charles O’Malley, the Irish dragoon, ilustración de Phiz (1841)

El género de la novela militar burlesca alcanzó su máximo nivel con las novelas del también irlandés Charles James Lever (1806-1872). Lever era médico y nunca participó en ninguna batalla. Sin embargo sus escenas de batallas están entre las más logradas de su época. Bastante criticadas por los estudiosos (entre ellos, el escritor Edgar Allan Poe) por las incoherencias y las situaciones absurdas que las componían, sus obras gozaron no obstante de una gran popularidad. En particular, Charles O’Malley, the Irish dragoon (Charles O’Malley, el dragon irlandés, Tomo 1, Tomo 2, 1841), tuvó mucho éxito. Esta novela cuenta las desventuras de un joven irlandés que, creyendo que su amor por Miss Dashwood no está correspondido, se alista en el ejército y marcha a España para combatir bajo las órdenes de Wellington…

Ilustración : Internet Archive.

Eugène Sue – Plick y Plock, edición española de 1832

Eugène Sue – Plick y Plock, edición española de 1832

El escritor francés Eugène Sue (1804-1857) es famoso por sus dos grandes novelas por entregas que cautivaban a sus lectores : Les Mystères de Paris (Los Misterios de París, 1842-1843) y Le Juif errant (El Judío errante, 1844-1845). No obstante, debutó en la literatura con novelas de aventuras marítimas. La primera, curiosamente titulada Plick et Plock (Plick y Plock), se publicó en 1831. Se trata en realidad de dos novelas cortas, El Gitano y Kernok le pirate (Kernok el pirata), totalmente independientes una de otra. El Gitano cuenta las aventuras de un joven y guapo pirata, que recorre las costas de España, provocando el terror de los navegadores de Cádiz y San Lúcar. Su truco es que posee dos tartanas, una la lleva él y la otra un adolescente que ha educado a su manera. Cuando no atracan barcos, los dos amigos se dedican a la buena vida, a bordo de sus barcos o en Cádiz, en los brazos de las cortesanas… En una de estas excursiones por tierra, el Gitano es capturado…

Ilustración : Google Libros.

« ¡ España ! ¡ España ! ¡ cuán puro y brillante es tu cielo ! Santa María está bañada en oleadas de luz; los mil balcones de sus blancas casas centellean y arden, y los naranjos perfumados de la Alameda parecen cubiertos de hojas de oro. A lo lejos, Cádiz, envuelta en un vapor cálido y rojizo, que allá, sobre la arena resplandeciente de la playa, las olas azules y transparentes iban a deshacer como un largo listón de diamantes en espuma centelleante hecha de agua y de sol; después, en el puerto, centenares de faluchos, de balandros, cuyas flámulas se despliegan levantadas por una ligera brisa que circula silbando por entre las cuerdas. El fresco olor de las algas marinas, el canto de los marineros que despliegan las amplias velas grises aun húmedas por el relente de la noche, el toque de las campanas de las iglesias, el relincho de los caballos que saltan lanzándose hacia las verdes praderas que se extienden detrás de la ciudad… todo, en fin, es música, perfume y luz. »

James Grant – The Romance of war, or The Highlanders in Spain (1846)

James Grant – The Romance of war, or The Highlanders in Spain (1846)

Autor escocés y defensor de la causa escocesa, James Grant (1822-1887) escribió 56 novelas meticulosamente documentadas en la que la historia de Escocia forma un telón de fondo. The Romance of war, or, The Highlanders in Spain (La Novela de la guerra, o Los Highlanders en España, Tomo 1, Tomo 2, Tomo 3), publicada en 1845, es una larga novela en tres volúmenes en la que Grant relata las andanzas de un regimiento de escoceses en la Guerra Peninsular. Más allá de los tópicos, los escoceses yendo al combate con el kilt y la cornamusa bajo la mirada sorprendida de los españoles, y del nacionalismo escocés del autor (los escoceses suelen ser más valientes que los ingleses…), The Romance of war ofrece una visión muy detallada sobre esta guerra, con descripciones meticulosas de las batallas y estrategias, retratos muy cuidados de los personajes históricos, al mismo tiempo que relata la miseria y la pobreza en la que se encuentran los pueblos devastados por el enemigo.

Ilustración : Internet Archive.

Francisco de Goya y Lucientes – No se puede mirar

Francisco de Goya y Lucientes – No se puede mirar

« Ronald y sus compañeros tardaron un mes o dos más, despúes de llegar a Lisboa, en seguir su ruta para alcanzar su regimiento con la división de Sir Rowland Hill, a través de Portugal y luego de Extremadura. Por todos lados, los estragos de los despiadados franceses se podían ver, mientras avanzaban. En Santarem, Punhete, Abrantes, y muchos otros lugares, observaban con sorpresa y piedad las pálidas facciones de los habitantes muriéndose de hambre, las paredes ennegrecidas por el fuego, las calles sin techo o los pueblos completamente desiertos, de los que todo había sido llevado o abandonado a la destrucción por los franceses en su retirada. Antiguas iglesias y conventos majestuosos habían sido convertidos en establos, en los que caballos de caballería y mulas para los equipajes mascaban su miserable forraje de paja picada, y reposaban sobre las lápidas, entre las que dormían los orgullosos jinetes y los valientes hidalgos de la antigua Lusitania. »

Ilustración : New York Public Libray Digital Gallery.

George Alfred Henty - The young buglers : a tale of the Peninsular War, ilustración de la edición de 1902

George Alfred Henty – The young buglers : a tale of the Peninsular War, ilustración de la edición de 1902

Prolífico novelista inglés, George Alfred Henty (1832-1902) fue autor de numerosas novelas históricas de aventuras para la juventud, muy populares a finales del siglo XIX, a pesar de las controversias sobre si esas obras profesaban xenofobia y glorificación del imperialismo británico. The young buglers : a tale of the Peninsular War (Los Jóvenes Cornetas : un cuento de la Guerra Peninsular, 1880), su primera novela histórica juvenil pone en escena a dos hermanos huérfanos, ingleses, alistados como cornetas. A través de sus aventuras, a menudo muy divertidas, George Alfred Henty relata magistralmente el historial de esta guerra y de algunas de sus batallas famosas…

Ilustración : Internet Archive.

George Alfred Henty – Under Wellington's command, ilustración de Wal Paget (1898)

George Alfred Henty – Under Wellington’s command, ilustración de Wal Paget (1898)

« Lord Wellington con sus hombres tomó posesión de una granja abandonada, la caballería la rodeó de estacas con sus caballos sujetos en ellas y los Scudamores, que llevaban más de veinticinco horas en la silla de montar, se envolvieron en su capa y estirándose en el suelo pronto durmieron profundamente. Justo a medianoche se oyó el sonido de un caballo aproximándose a galope; un oficial que lo montaba sin detenerse desde Cañizal entró precipitadamente en la granja. Cinco minutos más tarde toda la partida estaba otra vez a caballo. La noticia era, en verdad, muy importante. Marmont había movido hacia atrás todo su ejército cruzando Toro en la noche del 16 y se había dirigido hacia Tordesillas, cruzándola también, y por la tarde, tras una marcha de cincuenta millas, había caído sobre la avanzadilla de Cotton, empujándoles hasta Trabancos. »

Ilustración : Internet Archive.

George Alfred Henty volverá a evocar España y la Guerra Peninsular en 1898 para contar las aventuras de Terence O’Connor, fusilero inglés de un regimiento mandado a Portugal y España. Ayundante del general, Terence se distinguirá por su bravura en el frente… With Moore at Corunna (Con Moore en La Coruña, 1898) y Under Wellington’s command (Bajo el mando de Wellington, 1899) son los dos tomos que componen esta historia en la que batallas y escaramuzas ocupan la mayor parte…

Más lecturas :

  • The Noble Spanish Soldier (El Noble Soldado español, 1621), del dramaturgo inglés Thomas Dekker (1572-1632) . un ejemplo de la tragedia de venganza y ambientada en la corte de España.
  • Ned Clinton, or The Commissary (Ned Clinton, o El Comisario, Tomo 1, Tomo 2, Tomo 3, 1825) del escritor inglés Francis Glasse. El primero de los tres tomos de esta novela relata las aventuras picarescas y a veces escatológicas de un comisario del ejército inglés en la Guerra Peninsular…
  • John Edward Bloundelle-Burton – The King of Spain’s will, ilustración de Enoch Ward (1898)

    John Edward Bloundelle-Burton – The King of Spain’s will, ilustración de Enoch Ward (1898)

    The Subaltern (El Subalterno, 1825) del militar y escritor de historia militar escocés George Robert Gleig (1796-1888). Esta novela se inspira de las propias experiencias de Gleig como soldado en la Guerra Peninsular. Muchos detalles sobre la vida cotidiana de los soldados británicos durante esta guerra y especial mención para los cirujanos españoles, considerados como ignorantes…

  • Lettres d’un Espagnol (Cartas de un Español, Tomo 1, Tomo 2, 1826), de Louis Viardot (1800-1883). Escritor y crítico de arte, Louis Viardot es recordado por sus trabajos de traducción de los grandes autores rusos : Turgueniev, Gogol, Pushkin. También traductor del Quijote, Viardot se apasionaba por España, a la que realizó varios viajes. En 1826 publica Lettres d’un Espagnol. Durante la guerra napoleónica, en Sevilla : Antonio y María son jóvenes, guapos y se quieren. Pero un malvado monje, fray Hilario, también se interesa por María y denuncia a Antonio como partidario de los franceses. El joven debe huir ; recorre Andalucía, la Mancha y las Castillas, aprovechando para describir las costumbres de los lugares que atraviesa y relatar acontecimientos históricos como la revolución de Aranjuez e intrigas políticas… La crítica coincidió en que Lettres d’un Espagnol resultaban muy instructivas desde el punto de vista documental, pero que no aportaban mucho como obra literaria…

Ilustración : Internet Archive.

  • The Bible in Spain (La Bíblia en España, traducción de Manuel Azaña : Tomo 1, Tomo 2, Tomo 3, 1842), de George Henry Borrow (1803-1881). En 1835, este escritor inglés fue enviado a España como representante de la Bible Society y, durante cinco años, hasta 1840, en plena primera guerra carlista, recorrió las carreteras de España para vender Bíblias protestantes. The Bible in Spain cuenta sus andanzas a lo largo de esta misión, mezclando anécdotas reales con relatos de ficción. Viajero incansable (recorrió Europa en todos sentidos), Borrow tenía mucho interés en la cultura de los pueblos nómadas, en particular de los gitanos, a los que dedicó varias obras, en particular The Zincali, an account of the gypsies of Spain (Los Zincali, un informe sobre los gitanos de España, 1841), obra esencialmente documental.
  • Le Cabecilla (El Cabecilla, audiolibro en francés, 1873), del escritor francés Alphonse Daudet. En Navarra, durante las guerras carlistas, el cabecilla, además de ser el jefe sanguinario de un grupo de soldados carlistas, es un cura…
  • Alice Lorraine (1875), del novelista inglés R.D. Blackmore (1825-1900). Ambientada en Sussex y España durante las guerras napoleónicas, esta novela trepidante es una versión moderna de Antígona : Alice, la joven protagonista, intenta con su hermano salvar a su familia de la ruina.
Patrick and Terence Casey – The Wolf-Cub, ilustración de H. Weston Taylor (1918)

Patrick and Terence Casey – The Wolf-Cub, ilustración de H. Weston Taylor (1918)

  • The King of Spain’s will (El Testamento del rey de España, 1898), de John Edward Bloundelle-Burton (1850-1917). El escritor y periodista inglés John Edward Bloundelle-Burton escribió sesenta novelas. The King of Spain’s will es un cuento que se publicó en la revista Yule Logs : intrigas políticas entre Francia y España a finales del siglo XVIII, amor y mosqueteros constituyen la trama de este cuento que transcurre en la frontera franco-española…
  • La Cigarette (El Cigarrillo, audiolibro en francés, 1899) del novelista, dramaturgo, crítico y cronista francés Jules Clarétie (1840-1913) es la trágica historia de Juan Araquil, un joven enamorado que mata por motivos pasionales y no por ideales patrióticos en Hernani (¿ guiño a Victor Hugo ?), en plena guerra carlista…
  • The Firebrand (La Tea, 1901), de Samuel Rutherford Crockett (1859-1914). El novelista escocés S. R. Crockett escribió numerosas novelas dedicadas a Escocia. No obstante, The Firebrand, considerada como su mejor novela, se ambienta en la España de los años 1830, en plena primera guerra carlista. La Reina regente y su hija, la Reina Isabel han sido secuestradas por los carlistas y Rollo Blair, el protagonista, un joven y ardiente soldado escocés, intenta salvarlas, con la ayuda de Concha, una alegre y valiente chica andaluza…
  • The Velvet Glove (El Guante de terciopelo, 1901), de Henry Seton Merriman (1862-1903). Además de ser un viajero incansable, Hugh Stowell Scott fue un novelista inglés que escribía bajo el pseudónimo de Henry Seton Merriman. Durante la tercera guerra carlista, en los años 1870, jesuitas y carlistas se enfrentan para apropiarse de la fortuna de una joven novicia, los primeros intentando obligarla a entrar en religión…

Ilustración : Internet Archive.

  • The Wolf-Cub (El Cachorro de lobo, 1918), de Patrick and Terence Casey. Una novela de aventuras, con bandoleros, romances e íntrigas.

Femmes fatales (… ¡o no!)

William Laparra - La Andaluza (S. XX)

William Laparra – La Andaluza (S. XX)

Ilustración : Joconde.

Dos novelas francesas del siglo XIX han influenciado la imagen de la mujer española en otras literaturas : Carmen, de Prosper Mérimée, y La Femme et le pantin (La Mujer y el pelele) de Pierre Louÿs, han grabado en el imaginario colectivo esta figura de la femme fatale, mujer seductora y manipuladora. Afortunadamente, existen muchas obras en las que mujeres españolas menos « fatales » ocupan el primer lugar : historias de amor puramente románticas, comedias e incluso relatos eróticos componen esta sección dedicada a las mujeres…

Paul Scarron – Nouvelles Oeuvres tragi-comiques, frontispicio de una edición del siglo XVII

Paul Scarron – Nouvelles Oeuvres tragi-comiques, frontispicio de una edición del siglo XVII

El escritor francés Paul Scarron (1610-1660), queriendo elogiar el arte de la nouvelle (la novela corta) escribía en su obra cumbre Le Roman comique (La Novela cómica, 1651-1657) que los españoles tenían el secreto para escribir pequeñas historias llamadas « novelas » que están mucho más al alcance de la humanidad que los héroes imaginarios de la Antigüedad, incómodos por querer ser demasiado honrados, y que si se hicieran en francés novelas tan bien escritas como las de Miguel de Cervantes, tendrían tanto éxito como las novelas heroicas. Siguiendo esta teoría, Scarron reescribió varias novelas de epígonos de Cervantes (María de Zayas, Solorzano…), apropiándoselas y dándoles su toque personal ; el resultado fueron siete Nouvelles tragi-comiques (Novelas tragi-cómicas, Tomo 1, Tomo 2, 1655-1657) que inspiraron entre otros al gran Molière. Por ejemplo Les Hipocrites (Los Hipócritas) es una adaptación de La Ingeniosa Elena, o La Hija de la Celestina de Alonso Geronimo de Salas Barbadillo. Pone en escena una tropa de malhechores, muy imaginativos, que recorren España gastando malas jugadas a los lugareños…

Ilustración : Gallica.

Paul Scarron - L'Adultère innocent, ilustración de Jacques de Sève (1752)

Paul Scarron – L’Adultère innocent, ilustración de Jacques de Sève (1752)

« Fue en la época en la que la más agradable de las estaciones viste el campo de sus abrigos cuando una mujer llegó a Toledo, ciudad de España, la más antigua y la más famosa. Esta mujer era hermosa, joven, artificiosa & tan enemiga de la verdad que podían transcurrir años enteros sin que esta virtud apareciera una sola vez en su boca & lo que es más maravilloso, es que nunca se encontró mal por eso, por lo menos nunca se quejó de ello & así que mentía siempre con éxito & no hay nada más cierto que un bulo sacado de su imaginación a veces mereció la aprobación de los más severos enemigos de la mentira. Podía suministrar a los poetas & los astrólogos mejor provistos ; & por fin esta gracia natural fue tal que, junto con la belleza de su cara, en poco tiempo le trajo escudos a proporción de sus encantos. »

Ilustración : Utpictura18 (Universidad de Montpellier).

Madame de La Fayette, Monsieur de Segrais – Zayde, a spanish story, edición ilustrada en inglés (1777)

Madame de La Fayette, Monsieur de Segrais – Zayde, a spanish story, edición ilustrada en inglés (1777)

La precursora de la novela sentimental y de introspección psicológica, Madame de La Fayette (1634-1693) escribió entre 1669 y 1671 Zaïde, histoire espagnole (Zaïde, historia española, Tomo 1, Tomo 2) que se publicó bajo el nombre de su secretario, Segrais. Constituida por varios relatos entrelazados en los que intervienen muchos personajes, y ambientada durante el reino de Alfonso III, rey de León, a principios del siglo X, esta novela relata los amores entre Gonzalve, hijo del Conde de Castilla, y Zaïde, retirada en un « desierto », hija de un príncipe musulmán que se ha convertido al catolicismo : los dos se aman, pero no hablan el mismo idioma y cada uno de ellos cree haber llegado demasiado tarde en la vida del otro… A pesar de los obstáculos que aparecerán a lo largo de la intriga, el libro tendrá un final feliz, y la boda entre Gonzalve y Zaïde se celebrará « con toda la galantería de los Moros y toda la cortesía de los Españoles ».

Ilustración : Bodleian Library.

Madame d'Aulnoy, grabado del siglo XVIII

Madame d’Aulnoy, grabado del siglo XVIII

Marie Catherine d’Aulnoy (1651-1705) fue una escritora francesa, impulsora de los cuentos de hadas escritos. Sus obras, a través de alegorías y sátiras, se comparan a menudo a las del fabulista La Fontaine, por su crítica de la corte y de la sociedad francesa. Es casada a los 16 años con un hombre de treinta años más que ella, bebedor y libertino. Junto con su madre y unos amigos, imagina una trama para hacer creer que su marido es culpable de asesinato, con el fin de « quitárselo de encima ». Pero el complot es desvelado, el marido liberado y Marie Catherine d’Aulnoy y su madre deben salir de Francia para escapar a la justicia. La madre se refugia en Madrid, en la corte. La joven se marcha a Inglaterra para luego instalarse en Madrid con su madre. Habiendo resuelto algunos asuntos a favor del rey de Francia Luis XIV, le perdonan su delito y puede volver a Francia.

Ilustración : Wikimedia Commons.

Madame d'Aulnoy - Relación del viaje a España, edición holandesa (1696)

Madame d’Aulnoy – Relación del viaje a España, edición holandesa (1696)

Inspirándose en su estancia en España, Madame d’Aulnoy publicó Mémoire de la Cour d’Espagne (Memoria de la Corte de España, 1690) y Relation du voyage en Espagne (Relación del viaje a España, Tomo 1, Tomo 2, 1691), dos obras tituladas como ensayos históricos pero que en realidad son selecciones de cuentos entrelazados con recuerdos autobiográficos. Relation du voyage en Espagne es un relato epistolar, constituido por 15 cartas en las que Madame d’Aulnoy le cuenta a una prima de Francia las aventuras de su viaje. Cada carta es una ocasión para contar pequeñas historias noveladas, todas sobre amores desgraciados, celos, venganzas y traiciones. Más allá del interés propio de los cuentos, Relation du voyage en Espagne es un documento muy valioso por varias razones. En primer lugar, define, probablemente por primera vez, este carácter marcado por fuertes pasiones que otras literaturas tanto han utilizado como el estereotipo del carácter de los españoles. Por otro lado, el hecho de ser mujer le permitió a Madame d’Aulnoy acceder a la intimidad de las damas de la corte de España. Este hecho, combinado con el talento de la escritora con las descripciones minuciosas, hicieron que Relation du voyage en Espagne constituya una magnífica fuente de información sobre la vida privada de las mujeres privilegiadas del país, su intimidad… Además, esta visión de la sociedad española del siglo XVII por una mujer se distingue de otros relatos de viajes a España de la época. Sólo una mujer puede fijarse en la galantería de los hombres, sus usos amorosos, la moda, la gastronomía y describirlos de manera tan minuciosa… En 1692, Madame d’Aulnoy publicó Nouvelles espagnoles (Novelas españolas, Tomo 1, Tomo 2), más historias de amor, celos y traición, algunas ya publicadas en Relation du voyage en Espagne.

Ilustración : Rijksmuseum.

Claudio Coello – Retrato de Nicolasa Manrique de Mendoza y Velasco, 1690-1692

Claudio Coello – Retrato de Nicolasa Manrique de Mendoza y Velasco, 1690-1692

« Se hallaba vestida con una sencillez magnífica (si cabe expresarse de este modo), no llevando nada en la cabeza ; sus cabellos, que eran negros y brillantes, estaban separados a uno y otro lado y formaban dos gruesas trenzas, que se unían por detrás con una tercera. Llevaba una camisola de Nápoles brochada de oro y mezclada de diferentes colores, muy sujeta al cuerpo y por las mangas, guarnecida de botones de esmeraldas y de diamantes. Su falda era de terciopelo verde, cubierta de punto de España. Sobre los hombros, una mantilla de terciopelo color de fuego, forrada de armiño. Así es como las damas españolas van « de trapillo ». Esas mantillas producen el mismo efecto que nuestras manteletas de tafetán negro, salvo que sientan mejor y que son más anchas y más largas ; de suerte que cuando quieren se las ponen sobre su cabeza y se cubren con ellas el rostro. » (Traducción : Relación del viaje a España, Akal, 1986).

Ilustración : Wikimedia Commons.

Beaumarchais – Le Barbier de Séville, ilustración del S. XIX

Beaumarchais – Le Barbier de Séville, ilustración del S. XIX

De amor, traición y celos también habla la denominada Trilogía de Figaro, también titulada Le Roman de la famille Almaviva (La Novela de la familia Almaviva) por su autor Pierre-Augustin Caron de Beaumarchais (1732-1799). Pero esta trilogía teatral lo hace en tono alegre, al componerse de comedias : Le Barbier de Séville, ou La Précaution inutile (El Barbero de Sevilla, o La Inútil Precaución, 1775), La Folle Journée, ou Le Mariage de Figaro (La Loca Jornada, o La Boda de Fígaro, 1778) y L’Autre Tartuffe, ou La Mère coupable (El Otro Tartufo, o La Madre culpable, 1792). Ambientadas en Sevilla, esta comedias en las que las canciones ocupa un lugar importante, ponen en escena al Conde Almaviva, enamorado de la joven Rosine, y su antiguo criado Fígaro, convertido en barbero. El tutor de Rosine, el viejo Bartholo, también quiere casarse con Rosine y será necesaria toda la picardía y la inventiva de Fígaro para que su amo llegue a sus fines… Las dos primeras obras de la trilogía inspiraron dos de las óperas más famosas : El Barbero de Sevilla, de Gioachino Rossini y Las Bodas de Fígaro, de Wolfgang Amadeus Mozart

Ilustración : Gallica.

Alfred de Musset – Don Paez, ilustración de M. Bida (1866)

Alfred de Musset – Don Paez, ilustración de M. Bida (1866)

Don Paez, del poeta y dramaturgo romántico francés Alfred de Musset (1810-1857), es un relato en versos ambientado en Madrid. Publicado en el volumen Premières Poésies (Primeros Poemas, 1829-1835), este relato de juventud, muy ingenuo, es un oscuro drama de celos, con los tópicos habituales del repertorio romántico : serenatas nocturnas, mandolas… No obstante, Don Paez vale sobre todo por su composición poética, sus hermosos versos, que dejan entrever lo que iba a ser la poesía de un Musset más maduro. Don Paez, un oficial español, ama a Juana, una joven condesa de una gran belleza. Después de una noche de amor, Don Paez se reúne con sus compañeros y entre humo y copas de vino, cada uno empieza a contar los encantos de sus amantes respectivas. Hasta que un joven, Etur de Guadassé, nombra a Juana…

Ilustración : Internet Archive.

Madame de Suberwick - Misterios de la Inquisición en España, ilustración de Eusebio Planas (1877)

Madame de Suberwick – Misterios de la Inquisición en España, ilustración de Eusebio Planas (1877)

El personaje de Madame de Suberwick está rodeado de misterio. Alemana o francesa, no se sabe muy bien, firmaba sus obras bajo el pseudónimo de Victor Féréal. Algunas tesis sostienen que se esconde detrás de este personaje un tal Manuel Cuendías. Otra, al revés, dicen que Manuel Cuendías es otro pseudónimo utilizado por Madame de Suberwick. Independientemente de la identidad de esta autora, nos han llegado, de su puño y letra, un libro de viaje por España y sobre todo el enigmático Les Mystères de l’Inquisition et autres sociétés secrètes d’Espagne . Este título de ensayo histórico esconde una novela por entregas que se publicó en Francia en 1845 y nos llegó en 1877 bajo el título Misterios de la Inquisición de España (Tomo 1, Tomo 2). La característica de esta novela es su esfuerzo por « rehabilitar » el pueblo español, víctima durante siglos de la Inquisición, de la Iglesia y de una sucesión de reyes débiles agarrados al poder. Más que gótica (veremos más adelante que la Inquisición española fue muy utilizada por el género gótico), esta novela antimonárquica y anticlerical tiene un fuerte componente sádico-erótico y muestra unos Inquisidores voluptuosos, libidinosos, llenos de hipocresía y de codicia.

Ilustración : Internet Archive.

Victor Féréal – Les Mistères de l'Inquisition et autres sociétés secrètes en Espagne (1845)

Victor Féréal – Les Mistères de l’Inquisition et autres sociétés secrètes en Espagne (1845)

« – Es esto un sueño ? exclamó la joven asustada ante la cínica expresión que habían tomado los ojos del dominico: qué es esto monseñor ! sois vos el gran inquisidor de Sevilla, el sacerdote de Dios, el guardador de virtudes ?
– Nó, gritó el fraile, llevado por la fogosa pasión que le devoraba, no está aquí el grande inquisidor; no está aquí el sacerdote, solo está aquí Pedro de Arbués que te adora; Pedro de Arbués que muere de desesperación y de amor !
Del pecho de la joven salió un ronco é inarticulado grito y su cuerpo quedó frío é inmóvil como si fuese de piedra. El inquisidor se había echado á sus pies. La violencia de su brutal pasión daba en aquel instante un horrible aspecto á su rostro, que ordinariamente era simpático. Pedro de Arbués trató de coger á Dolores ; pero ésta se reducía tanto sobre sí misma que se escapaba como una sombra de las temblorosas manos del fraile. Esto no obstante, Pedro de Arbués tocaba la fimbria de su vestido y Dolores incapaz de hacer un movimiento permanecía rígida y como petrificada ante la estrecha ventana. Ya se recordará que la joven en la situación que el indigno sacerdote la había encontrado, había conservado el Cristo de marfil que estrechó á su pecho. Así es que en el mismo instante en que el inquisidor animado por su miedo, rodeaba su talle con los brazos, Dolores, por un movimiento espontáneo y enérgico, tendió hacia él la santa imagen.
– Pedro de Arbués, gritó : franquea si quieres, tal barrera ! atrévete á desafiar a tu maestro.
El impúdico dominico bajó la cabeza y retrocedió : tuvo miedo. Aquel fanático sacerdote se hallaba dispuesto á violar y á desnaturalizar la Ley de Dios ; mas no á profanar una imagen. »

Ilustración : Internet Archive.

Carmen, inspirado en una acuarela de Prosper Mérimée (1890)

Carmen, inspirado en una acuarela de Prosper Mérimée (1890)

España fue para el escritor francés Prosper Mérimée (1803-1870) una segunda patria. Efectuó su primer viaje entre junio y diciembre de 1830 y, más adelante, realizó numerosas estancias en nuestro país. España impregna literalmente la obra de Mérimée : escribió ensayos sobre el teatro español, correspondencia desde España y por supuesto, numerosas obras de narrativa ambientadas en España, como por ejemplo este breve cuento de juventud, La Perle de Tolède (La Perla de Toledo, audiolibro en francés, 1829) ambientado en la España musulmana. No existe una diferencia muy marcada entre la ficción y la obra ensayística y documental de Mérimée : los mismos materiales sirven para las dos cosas y el autor no duda en dar notas explicativas en medio de un relato o una novela. Todo es pretexto de digresión : las costumbres, los ritos, la religión, los espectáculos, los dialectos o la comida, con especial atención en dar el pequeño detalle que hace que la historia parezca verdadera. Sus personajes predilectos son la gente del pueblo y los marginales : ladrones, verdugos, brujas o gitanas. La gitana más conocida del universo de Mérimée es, sin duda, Carmen (audiolibro en francés, 1845), esta femme fatale que inspirará a Georges Bizet su ópera homónima, estrenada en 1875. No obstante, la historia de Carmen y de Don José, que constituye lo esencial de la ópera de Bizet, sólo ocupa un capítulo (el tercero) de la novela de Mérimée. El protagonista y narrador de Carmen es un arqueólogo francés que, durante un viaje por Andalucía, conoce sucesivamente a Don José, bandido famoso buscado por la policía, y a Carmen, una gitana a cuyos encantos el arqueólogo no es insensible… Pero pronto descubre que Don José está loco por esta mujer manipuladora y que por ella echó a perder una brillante carrera militar…

Ilustración : Gallica.

Prosper Mérimée – Carmen, edición estadounidense de 1901

Prosper Mérimée – Carmen, edición estadounidense de 1901

« Una noche, a la hora en la que ya no se ve nada, estaba fumando, apoyado en el parapeto del muelle, cuando una mujer, subiendo las escaleras que llevan al río, vino a sentarse a mi lado. Tenía en el pelo un ramo grande de jazmín, cuyos pétalos exhalan por la noche un olor embriagador. Estaba simplemente, quizás pobremente, vestida como la mayoría de las grisettes por las tardes. Las mujeres decentes sólo llevan negro por la mañana ; por la noche se visten a la francesa. Al llegar cerca de mí, la mujer hizo deslizar sobre sus hombros la mantilla que le cubría la cabeza, y, en la oscura claridad de las estrellas, vi que era pequeña, joven, bien hecha, y que tenía unos ojos muy grandes. Tiré mi puro enseguida. Entendió esta atención de cortesía muy francesa, y se apresuró en decirme que le gustaba mucho el olor del tabaco, y que incluso fumaba, cuando encontraba papelitos muy suaves. Afortunadamente, tenía de éstos en mi estuche y se los ofrecí. Se dignó en coger uno y lo encendió con un trozo de cuerda encendido que un niño nos trajo a cambio de una moneda. »

Ilustración : Internet Archive.

Retrato de Clara Gazul, edición de 1825

Retrato de Clara Gazul, edición de 1825

En Le Théâtre de Clara Gazul (El Teatro de Clara Gazul, 1825), Prosper Mérimée ya había utilizado España (y Portugal) como telón de fondo de unos breves dramas en prosa. Inspirándose de los autores clásicos (Lope de Vega, Calderón o Tirso de Molina) a la vez que del género gótico, atribuye estos dramas a una imaginaria actriz española, Clara Gazul, de la que se presenta como el simple traductor. Estas historias abordan temas tan variados como la colonización (Les Espagnols au Danemark, Los Españoles en Dinamarca), la revolución portuguesa de 1640 ( Inès Mendo, ou Le Triomphe du préjugé, Inès Mendo, o El Triunfo del prejuicio) o la perversidad de las mujeres y de los eclesiásticos (Une femme est un diable, ou La Tentation de Saint Antoine, Una mujer es un diablo, o La Tentación de San Antonio…)… Pastiche con tintes de ironía moralista, Le Théâtre de Clara Gazul pinta la cultura española con una exageración más propia de la parodia : gritos, llantos, venganzas…

Ilustración : Gallica.

Stendhal, retrato de 1840

Stendhal, retrato de 1840

En mayo de 1830, Stendhal publica en la Revue de Paris un relato titulado Le Coffre et le revenant (El Arca y el aparecido, audiolibro en francés), ambientado en Granada. Es la historia de dos jóvenes amantes, don Fernando de la Cueva y doña Inés Arregui, que se ven separados por el matrimonio forzado de Inés con don Blas Bustos y Mosquera, el temido director de la policía, antiguo monje y antiguo condenado a las galeras. Para escapar a la cárcel, Fernando se exilia a Mallorca, pero a los dos años, vuelve a Granada para ver a Inés, secuestrada por su marido en el palacio de la Inquisición. Un día, Fernando se esconde en un baúl que deben llevar al apartamento de Inés, y los amantes pueden por fin reunirse y amarse. Pero sus efusiones son interrumpidas por la llegada del marido… Stendhal hace un juego de palabras en su título, « revenant » queriendo decir « el que vuelve » pero también se utiliza como sinónimo de « fantasma ». En este caso, nada de sobrenatural, ni nada que se parezca a fantasmas o espectros. De hecho, Stendhal no solía escribir historias fantásticas y la escena en la que Fernando sale de su baúl en un cementerio, aunque tenga un cierto toque gótico al principio, evoluciona rápidamente hacia la parodia, con la caída ridícula del protagonista. El juego de palabras del título lleva a pensar que se trata más de un intento de aprovechar el entusiasmo de los lectores de la época por lo fantástico y lo gótico para atraerlos hacia su obra. No obstante, más allá de la parodia gótica, el relato de Stendhal no está desprovisto de terror : pero se trata de un terror real, el terror político que el autor había podido observar durante un breve viaje a Barcelona en 1829 (entre 1827 y 1832, Cataluña estaba sometida a la ley del todo poderoso Capitán General Carlos de España, famoso por su crueldad y la represión que ejerció sobre los catalanes atraídos por el carlismo).

Ilustración : Wikimedia Commons.

La Puerta mora de Granada, hacia 1830, dibujo de David Robert, grabado por J. B. Allen.

La Puerta mora de Granada, hacia 1830, dibujo de David Robert, grabado por J. B. Allen.

« El calor era abrumador, profunda la oscuridad. Inés se acostó, y en seguida la tranquilidad de su respiración hizo comprender a don Fernando que estaba dormida. Sólo entonces se atrevió a acercarse a la cama. Y vio a aquella Inés que desde hacía tantos años era su único pensamiento. Sola, a su merced en la inocencia de su sueño, le dio miedo. Este singular sentimiento aumentó cuando se dio cuenta de que, en los dos años que él había pasado sin verla, su semblante había tomado una impronta de fría dignidad que él no le conocía. Sin embargo, la felicidad de volver a verla penetró poco a poco en su alma; ¡ formaba su relativa desnudez un contraste tan encantador con aquel aire de dignidad severa ! Comprendió que la primera idea de Inés al verlo sería huir. Fue a cerrar la puerta y retiró la llave. Por fin llegó el momento que iba a decidir todo su porvenir. Inés hizo unos movimientos, estaba a punto de despertarse ; Fernando tuvo la inspiración de ir a arrodillarse ante el crucifijo que ya en Alcolote estaba en el dormitorio de Inés. Cuando ésta abrió los ojos, todavía adormilados, pensó que Fernando acababa de morir lejos y que aquella imagen suya que veía ante el crucifijo era una visión. Permaneció inmóvil y erguida ante la cama y con las manos juntas. » (Traducción : Ciudad Seva)

Ilustración : Wikimedia Commons.

Théophile Gautier – Militona, ilustración de Adolphe Weisz y Adrien Moreau (1900)

Théophile Gautier – Militona, ilustración de Adolphe Weisz y Adrien Moreau (1900)

De su viaje a España en 1840, el escritor francés Théophile Gautier trajo dos importantes obras : Voyage en Espagne (Viaje a España, 1843), el relato de sus aventuras a este lado del Pirineo, y la novela Militona (traducido en español por La Maja y el torero, 1847), además de numerosos poemas. Publicada originalmente por entregas en el diario La Presse, Militona es una novela melodramática con tintes de vodevil que encontró pronto el éxito del público. La novela se ambienta en Madrid a mediados del siglo XIX. Mientras la burguesía acomodada imita la alta costura parisina o londinense y se entretiene con espectáculos importados, los residentes de la clase obrera crean su propia moda e inventan nuevos estilos de baile, música y teatro en los cuales la vida y la muerte, en vez de extravagancias lujosas, son los protagonistas. La trabajadora Militona y el señorito Andrés se conocen en una plaza de toros, mientras el torero Juancho, enamorado de Militona, observa celosamente el nacimiento de un nuevo amor. No faltan los tópicos en esta historia de una Carmen angelical, femme fatale a su pesar : el duelo a navajazos, los sentimientos exacerbados y el trágico desenlace en la arena de la plaza de toros. Pero la característica principal de Militona es que se trata de la primera gran novela tauromáquica de Francia. Es cierto que varios autores evocaron la corrida de toros (Prosper Mérimée, por ejemplo, aunque no fue en Carmen), pero nadie antes de Théophile Gautier describió con tanta meticulosidad el desarrollo de este espectáculo ; su relato exacto a la vez que brutal, sutilmente dramatizado constituye un excelente documento sobre la corrida de toros.

Ilustración : Internet Archive.

Théophile Gautier – Militona, ilustración de Adolphe Weisz y Adrien Moreau (1900)

Théophile Gautier – Militona, ilustración de Adolphe Weisz y Adrien Moreau (1900)

« El torero de esta suerte aclamado, radiantes los ojos, jubiloso el corazón, alzó la cabeza hacia el sitio donde se hallaba Militona, como para ofrecerle, en guisa de homenaje, los bravos que en honor de él partían de todas partes. El momento no era más a propósito, Militona había dejado caer su abanico, y don Andrés, que habíase apresurado a recogerlo con esa solicitud para aprovecharse de las menores circunstancias que caracteriza a las gentes deseosas de añadir un eslabón más a la endeble de un reciente reconocimiento, se lo devolvía, radiante de felicidad y con el más galante gesto del mundo. La joven no pudo por menos que agradecer con una agradable sonrisa y una graciosa inclinación de cabeza la delicada atención del caballero. Aquella sonrisa fue cogida al vuelo por Juancho ; palidecieron sus labios, su rostro se puso lívido, ensangrentáronse sus ojos, se contrajo la mano que asía la muleta, y la punta de su estoque, dirigida al suelo, se clavó convulsivamente por tres o cuatro veces en la arena. El toro, al verse libre de la fascinadora mirada, se aproximó a su enemigo, sin que a éste se le ocurriera ponerse en guardia. »

Ilustración : Internet Archive.

Auguste Villiers de l'Isle-Adam

Auguste Villiers de l’Isle-Adam

Auguste Villiers de l’Isle-Adam (1838-1889), gran admirador de Edgar Allan Poe, fue uno de los instigadores del simbolismo en Francia. Lo irreal, los sueños ocupan un gran lugar en su obra, pero con cierto toque de ironía negra. Les Amants de Tolède (Los Amantes de Toledo, audiolibro en francés, 1888), publicado en el volumen Histoires insolites (Historias insólitas), transcurre en el palacio del Santo Oficio de Toledo. Con un frío sadismo, Villiers pone en escena un Gran Inquisidor Torquemada perverso que imagina un método cruel para que dos jóvenes amantes se disgusten de los placeres carnales y vuelvan a la contemplación de Dios…

Ilustración : Wikimedia Commons.

« Tras una mirada del Inquisidor General, los familiares desvistieron rápidamente a la encantadora pareja, cuyo estupor, algo absorto, no oponía resistencia. Los colocaron uno frente a otro, como dos juveniles estatuas, y los envolvieron juntos en anchas tiras de cuero perfumado que los apretaban suavemente, luego los transportaron, tendidos, corazón sobre corazón, labios sobre labios, al lecho nupcial, en un abrazo que inmobilizaban sutilmente sus ataduras. Un instante después eran dejados solos, para su intensa alegría, que no tardó en dominar su turbación, y fueron tan grandes las delicias que gustaron que entre besos ardientes se decían en voz baja :
-¡Oh! ¡si esto pudiera durar hasta la eternidad !… » (Traducción : Ciudad Seva).

Pierre Louÿs – La Femme et le pantin (1916)

Pierre Louÿs – La Femme et le pantin (1916)

Autor de una amplia obra erótica y pornográfica, Pierre Louÿs (1870-1925) publicó la novela La Femme et le pantin (La Mujer y el pelele, audiolibro en francés) en 1898. Esta historia de una femme fatale que seduce a los hombres para aprovecharse de ellos y arruinarlos se considera como la obra maestra de Louÿs y fue llevada al cine nada menos que cuatro veces además de inspirar una obra de teatro y un musical : Marlene Dietrich y Brigitte Bargot interpretaron el papel de la seductora en las versiones de 1935 y 1959 y Este oscuro objeto del deseo (1977) fue una adaptación de la novela por Luis Buñuel. Durante el carnaval de Sevilla, un francés se enamora de una joven andaluza, Concepción Pérez, que acepta citarse con él. Pero cuando el francés le cuenta su aventura a su amigo don Mateo, éste, para protegerle, se ve obligado a contarle su propia experiencia amorosa con Concepción : fue objeto de la más cruel manipulación y, no obstante, todavía no está curado de su amor por ella… Sin ser autobiográfica, la novela relata varias anécdotas que el autor vivió en España y evocó en su diario de viaje.

Ilustración : Internet Archive.

Pierre Louÿs – La Femme et le pantin (1916)

Pierre Louÿs – La Femme et le pantin (1916)

« El Carnaval en España no acaba, como el nuestro, a las ocho de la mañana, el miércoles de Cenizas. Sobre la alegría maravillosa de Sevilla, el memento quia pulvis es sólo extiende su olor a sepultura durante cuatro días ; y, el primer domingo de Cuaresma, todo el carnaval resucita. Es el Domingo de Piñatas, el domingo de las ollas, la Fiesta Grande. Toda la ciudad popular ha cambiado de ropa y se pueden ver por las calles trapos rojos, azules, verdes, amarillos o rosa que fueron mosquiteras, cortinas o enaguas de mujer que flotan al sol sobre los pequeños cuerpos morenos de una chiquillería gritona y multicolor. Los niños se agrupan por todos lados en batallones tumultuosos, blandiendo un trapo en la punta de un bastón y conquistan las callejuelas a gritos, bajo el incógnito de un antifaz de tela, a través del cual se escapaba la alegría de los ojos. « ¡ Anda ! ¡ Hombre ! que no me conoce ! » gritan, y la multitud de los mayores se aparta delante de esta terrible invasión enmascarada. En las ventanas, en los miradores, se juntan innumerables cabezas morenas. Todas las jóvenes de la zona han venido a Sevilla ese día, y asoman bajo la luz sus cabezas cargadas de pesadas cabelleras. Los papelillos caen como la nieve. La sombra de los abanicos tiñe de azul pálido sus pequeñas mejillas empolvadas. Gritos, llamadas, risas zumban o estallan en las estrechas calles. Unos miles de habitantes hacen, en este día de Carnaval, más ruido que todo París junto. »

Ilustración : Internet Archive.

Antoine Victor Edmond Joinville – Las Favoritas del Sultán (1849)

Antoine Victor Edmond Joinville – Las Favoritas del Sultán (1849)

A night in a moorish harem (Una noche en un harén árabe, 1900) es una novela erótica publicada anónimamente y atribuido a un enigmático Lord George Herbert. Puro producto de su época, esta novela no disimula simpatías por el colonialismo y el sexismo. Cuenta cómo un marinero inglés se ve obligado a pasar una noche en un harén en el que además de mantener relaciones íntimas con las nueve concubinas, todas de nacionalidades distintas, oirá aventuras eróticas relatadas por cada una de ellas. Una de ellas es una española de Sevilla…

Henry Rider Haggard – Fair Margaret, ilustración de J.R. Skelton (1907)

Henry R. Haggard – Fair Margaret, ilustración de J.R. Skelton (1907)

Ilustración : Wikimedia Commons.

Autor de novelas de aventuras exóticas entre las que destaca la famosa obra King Solomon’s Mines (Las Minas del Rey Salomón, 1885) llevada varias veces al cine, el escritor inglés Henry Rider Haggard (1856-1925) publicó en 1907 Fair Margaret (La Bella Margaret, audiolibro en inglés), larga novela histórica ambientada en la España del siglo XV. La protagonista, Margaret, una joven hermosa, se ve involucrada, junto con su familia, en una serie de aventuras peligrosas, por intentar enfrentarse al poder naciente de la Inquisición.

Ilustración : Internet Archive.



Eliseo Meifrén - La Playa de Cadaqués

Eliseo Meifrén – La Playa de Cadaqués

Monsieur Petitfrère (El Señor Petitfrère, audiolibro en francés, 1933) es un ancianito entrañable retratado por el escritor Eugène Dabit (1898-1936), que pertenecía a la escuela proletaria, este movimiento aparecido en Francia durante los años 1930, y que agrupaba a autores hijos de padres obreros o campesinos, autodidactas, y que escribían sobre las condiciones de vida de su clase social. Dabit es sobre todo recordado por su novela Hôtel du Nord (Hotel del Norte, audiolibro en francés, 1929), en la que evoca el día a día de los inquilinos de un hotel llevado por sus padres y que inspiraría al director Marcel Carné la película homónima rodada en 1938, obra que se convertiría en una de las películas míticas del cine galo. En el relato Monsieur Petitfrère, Eugène Dabit evoca con nostalgia y ternura un viaje a Cadaqués a principios de los años 1930. Durante el trayecto entre Figueras y el pueblo al que todavía no estaba asociada la figura de Dalí, el escritor conoce a este ancianito, jubilado francés, casado con una española, modesto pintor aficionado, terriblemente hablador, que todos los años vuelve a Cadaqués a pasar los días de verano pintando sus parajes soleados. El narrador y el viejo pintor inician una amistad de vacaciones llena de conversaciones sobre la pintura y el amor a este país, su paisaje y sus tradiciones, entre ellas, la sardana, que cierra la historia con un toque de nostalgia…

« Estalló una sardana ; el círculo se formó, se extendió. De repente, tan ligeros y rápidos como las figuras de este baile, volvieron a mi mente los recuerdos del Sr. Petitfrère, de camino hacia un balneario gris en el que su cuerpo quizás recobraría algo de fuerza, pero donde su corazón echaría de menos, sufriría. »

Ilustración : Gallica.

Más lecturas :

  • Salamanca y Peñaranda de Bracamonte son el escenario de dos relatos franceses muy similares, La Guérite de la religieuse (La Garita de la religiosa, audiolibro en francés, 1820) de J.P.R. Cuisin y La Nonne de Peñaranda (La Monja de Peñaranda, 1842) de Pétrus Borel. Las dos historias cuentan el trágico destino de una joven y hermosa monja, que, a través de las rejas de su convento, inicia un romance con un joven militar. Después de intercambios clandestinos de miradas y de cartas, los dos amantes planean escapar por la noche. Pero con cuentan con el relevo del centinela de guardia delante del convento… Cuisin añade elementos sobrenaturales, el militar de Borel es un oficial del ejército de Napoleón pero el trasfondo y el terrible desenlace de los dos cuentos son idénticos…
  • Calderon, the courtier (Calderon, el cortesano, 1838), de Edward Bulwer Lytton. Ambientado en España en el siglo XV, este cuento es una historia de amor prohibido, decepción y traición en la corte de Felipe III.
James de Mille – A Castle in Spain, ilustración de E. A. Abbey (1883)

James de Mille – A Castle in Spain, ilustración de E. A. Abbey (1883)

  • John Bull on the Guadalquivir (John Bull en el Guadalquivir, 1861), de Anthony Trollope (1815-1882). Trollope es sin duda uno de los novelistas ingleses más importantes de la época victoriana. Sus novelas constituyen un fantástico testimonio sobre la sociedad de su tiempo. En 1861, publica una colección de cuentos titulada Tales from all countries (Cuentos de todos los países), en los que evoca la cultura, la sociedad o las costumbres de diferentes países. El cuento John Bull on the Guadalquivir es la adaptación de un recuerdo propio : en un barco sobre el Guadalquivir que le lleva a Cádiz, donde ofrecerá el matrimonio a la hija del socio de su padre, un joven inglés un poco prepotente se cruza con un señor ricamente vestido, al que confunde con un torero y, creyendo que el hombre no entiende el inglés empieza a despotricar sobre su forma de vestir…

Ilustración : Internet Archive.

  • A Castle in Spain (Un castillo en España, 1878), de James De Mille (1833-1880). James De Mille fue un escritor canadiense muy prolífico de novelas populares. A Castle in Spain es una enrevesada historia de amores cruzados entre varios jóvenes ingleses, con trasfondo de secuestros perpetrados por bandidos carlistas…
Charles Norris Williamson, Alice Muriel Williamson – The Car of destiny, ilustración de Armand Both (1907)

Charles Norris Williamson, Alice Muriel Williamson – The Car of destiny, ilustración de Armand Both (1907)

  • The Car of destiny (El Coche del destino, 1907), de Charles Norris Williamson (1859-1920) and Alice Muriel Williamson (1869-1933). Los británicos Charles Norris Williamson y Alice Muriel Williamson, pareja literaria a la vez que civil, proponen con The Car of destiny una trepidante historia de amor ambientada en las carreteras de España, con los previsibles incidentes de un viaje en coche (con motor !), en época del matrimonio del rey Alfonso XII con la inglesa Victoria Eugenia de Battenberg. La novela termina con la descripción de la corrida de toros que se celebró en homenaje de los reyes recién casados.

Ilustración : Internet Archive.

  • The Hippodrome (El Hipódromo, 1913), de Rachel Hayward (1886-?). Poco se sabe sobre la escritora estadounidense Rachel Hayward, sino que nació en 1886 y que su verdadero nombre era Rosa Chambers. The Hippodrome cuenta las aventuras de una joven irlandesa que llega a Barcelona para trabajar como jinete en un circo. Nada más llegar, se cruza con un anarquista polaco que la introduce en los círculos terroristas. Una novela sentimental con trasfondo de intrigas políticas, en la que los españoles, personajes secundarios, no salen con demasiada buena imagen…
  • Doktor Gräsler, Badearzt (Doctor Graesler, médico de balneario, texto en inglés, 1917) del escritor y médico austriaco Arthur Schnitzler (1862-1931). Pone en escena a un médico solterón, el Doctor Graesler, que ejerce en Austria durante el verano y en un balneario de Lanzarote en invierno. Su vida parece marcada por la rutina, el egoísmo y la decepción, hasta que un día conoce a una joven que reclama sus servicios para atender a su padre…

Góticos

Eugenio Lucas y Velazquez – Escena de la Inquisición (1851)

Eugenio Lucas y Velazquez – Escena de la Inquisición (1851)

Ilustración : Joconde.

Desde finales del siglo XVIII, los autores de novelas góticas y fantásticas se han inspirado en España para producir algunas de las obras más famosas del género. La Inquisición española fue un telón de fondo magnífico para numerosas novelas, pero también las guerras napoleónicas dejaron su huella en este tipo de literatura.

Matthew Gregory Lewis – The Monk, edición ilustrada de 1913

Matthew Gregory Lewis – The Monk, edición ilustrada de 1913

Obra emblemática del género gótico, The Monk (El Monje, audiolibro en inglés), del escritor inglés Matthew Gregory Lewis (1775-1818), fue publicada en 1796. Esta obra de juventud, Lewis tenía 19 años cuando la escribió, ejerció una gran influencia e inspiró a numerosos autores. No obstante, la historia editorial de esta novela fue bastante caótica : a pesar del gran éxito que encontró desde su primera publicación, fue considerada subversiva por los temas evocados (violaciones, incesto, parricidio, magia negra…) y prohibida. Su autor se vio obligado a expurgarla para poder publicarla de nuevo, pero no le quitó este ambiente terrorífico con el que tanta fama había cosechado. Salpicada de relatos paralelos dentro de la trama principal, la novela ostenta defectos como golpes del azar que aceleran el desenlace, pero no deja de ser una obra trepidante, nutrida de los grandes temas góticos. Madrid, en el siglo XVIII, el padre Ambrosio, prior de uno de los conventos más importantes de toda la ciudad, tiene la reputación de ser un monje muy virtuoso, sobre el que la tentación nunca ha tenido efecto, lo cual le hace sentirse encima de los otros, y mostrarse intransigente y sin compasión por ellos. Pero un día, sin querer, comete una falta muy grave y el Diablo empieza a interesarse por él… Poco a poco, Ambrosio olvidará su virtud y caerá en una espiral de vicios, crímenes y lujuria… La característica de la novela es que Lewis no juzga la conducta de su protagonista y cuenta sus acciones de una manera neutral : Ambrosio es un ser humano de lo más banal, exactamente parecido a los demás…

Ilustración : Internet Archive.

Matthew Gregory Lewis – Le Moine, edición francesa de 1811

Matthew Gregory Lewis – Le Moine, edición francesa de 1811

« De vez en cuando se veía un resplandor en las ventanas de la escalera, cuando el hechizado fantasma pasaba ante ellas. Seguí el rumbo de la luz a través del salón ; llegó al portal y por fin vi a Inés que pasaba por las puertas abiertas. Llevaba la misma vestimenta que había descripto en el espectro. Del brazo le colgaba un rosario ; tenía la cabeza envuelta en un largo velo blanco ; el hábito religioso estaba manchado de sangre y había cuidado de proveerse de lámpara y daga. Avanzó hacia el punto en que yo me encontraba. Corrí a su encuentro y la apreté entre mis brazos.
– ¡ Inés !, exclamé, mientras la estrechaba contra mi pecho.
¡ Inés, Inés, eres mía !
¡ Inés, Inés, soy tuyo !
¡ Por mis venas, mientras fluya la sangre,
Eres mía !
¡ Y yo soy tuyo !
¡ Tuyo mi cuerpo, tuya mi alma !
Aterrada y sin aliento, no pudo hablar. Dejó caer la lámpara y la daga y se desplomó en silencio contra mi pecho. La levanté en mis brazos y la llevé al carruaje. » (Traducción : Biblioteca Digital Moratín)

Ilustración : Wikisource.

Nikolay Gnedich, retratado por Orest Adamovich Kiprensky (1782–1836)

Nikolay Gnedich, retratado por Orest Adamovich Kiprensky (1782–1836)

Don Corrado de Gerrera, o El Espíritu de la venganza y la barbarie de los Españoles (1803) ocupa un lugar particular en el género gótico al tratarse de la primera novela rusa de terror. Su autor Nikolay Ivanovich Gnedich (1784-1833) era poeta y traductor (su traducción de La Ilíada todavía es un clásico). Esta novela fue fríamente acogida por la crítica y el público, que no supieron ver la calidad literaria detrás de lo que parece ser una larga sucesión de crímenes horribles. Sin embargo, su estilo y los temas abordados (la descripción detallada de los sentimientos de los protagonistas, la introducción de lo sobrenatural, el descubrimiento del lado oscuro de la existencia humana) revolucionaron la narrativa rusa y constituyeron la base de la prosa rusa de los años 1820. Ambientada en la España de Felipe II, la novela narra las aventuras de su héroe, oficial del ejército real que se aprovecha de su posición para perpetrar todo tipo de crímenes : homicidio, violaciones y raptos y hasta llegar a encerrar a su propio padre y dejarle morir de hambre. Las andanzas de este villano continuarán hasta que un joven valiente, Don Ribero, desvele sus actos y lo entregue a la Inquisición. Posiblemente influenciado por el Don Karlos de Schiller, Gnedich representa a España como un reino dominado por la violencia, el fanatismo religioso y la superstición.

Ilustración : Wikimedia Commons.

Jan Potocki, retrato de Alexander Varnek (1810)

Jan Potocki, retrato de Alexander Varnek (1810)

La historia editorial de Manuscrit trouvé à Saragosse (Manuscrito encontrado en Zaragoza) fue bastante atropellada. Esta larga novela fue escrita entre 1804 y 1805 por el escritor polaco Jan Potocki (1761-1815). A la vez científico, militar y escritor, Potocki redactó el manuscrito directamente en francés y lo dejó esparcido entre diferentes manos ; sólo se llegó a publicar menos de la mitad de la obra antes de su muerte. En 1815 se imprimieron dos extractos bajo los títulos de Avadoro, histoire espagnole (Avadoro, historia española, Tomo 1, Tomo 2, Tomo 3, Tomo 4) y Dix journées de la vie d’Alphonse Van Worden (Diez días de la vida de Alphonse Van Worden, Tomo 2). Otro escritor polaco, Edmond Chojecki, publicó en 1847 una traducción en su lengua, basada en una copia del manuscrito que supuestamente habría destruido después de la publicación del libro en polaco. La novela cayó en el olvido, hasta el punto que diversos autores famosos (Gérard de Nerval o Washington Irving, por ejemplo) no se molestaron en apropiarse extractos de la novela para publicarlos por su propia cuenta. Habrá que esperar hasta 1958 para que el editor Roger Caillois publique en francés una parte de la novela. Y desde entonces han ido apareciendo versiones nuevas, cada vez más completas, basadas en fragmentos del manuscrito encontrados en diferentes lugares, descubriéndose en el 2002 la última parte… hasta la fecha.

Ilustración : Wikimedia Commons.

Más que una simple novela gótica, Le Manuscrit trouvé à Saragosse explora géneros diversos y es a la vez novela de iniciación, libertina, picaresca, o cuento filosófico. Es a la vez novela del siglo XVIII y de la Ilustración, por el inventario de las sociedades mediterráneas y su análisis etnográfico, y del siglo XIX, con las grandes inquietudes del romanticismo : la emergencia del individuo dentro de la historia colectiva, o el desdoblamiento de la personalidad, no como tema fantástico, sino para evocar la dualidad de nuestro ser : gemelaridad, homosexualidad, incesto, travestismo, sadismo, todas las figuras del deseo están representadas. Al llegar a España para ser capitán del ejército valón, el joven Alphonse van Worden es arrastrado en una extraña aventura, que se convertirá en una prueba iniciática : durante los dos meses que pasa en las Alpujarras, varias personas le cuentan la historia de su vida, que contiene los relatos que les hicieron otras personas, relatos que cuentan a su vez otras historias…

Jan Potocki – Avadoro, histoire espagnole (1813)

Jan Potocki – Avadoro, histoire espagnole (1813)

« El conde de Olavídez no había establecido aún colonias de extranjeros en Sierra Morena; esta elevada cadena que separa Andalucía de la Mancha no estaba entonces habitada sino por contrabandistas, por bandidos, y por algunos gitanos que tenían fama de comer a los viajeros que habían asesinado. De allí el refrán español: Devoran a los hombres las gitanas de Sierra Morena. Y eso no es todo. Al viajero que se aventuraba en aquella salvaje comarca también lo asaltaban, se decía, infinidad de terrores muy capaces de helar la sangre en las venas del más esforzado. Oía voces plañideras mezclarse al ruido de los torrentes y a los silbidos de la tempestad ; destellos engañadores lo extraviaban, manos invisibles lo empujaban hacia abismos sin fondo. A decir verdad, no faltaban algunas ventas o posadas dispersas en aquella ruta desastrosa, pero los aparecidos, más diablos que los venteros mismos, los habían forzado a cederles el lugar y a retirarse a comarcas donde no les fuera turbado el reposo sino por los reproches de su conciencia, fantasmas estos con los cuales los venteros suelen entrar en componendas ; el del mesón de Andújar invocaba al apóstol Santiago de Compostela para atestiguar la verdad de sus relatos maravillosos; agregaba, por último, que los arqueros de la Santa Hermandad se habían negado a responsabilizarse de ninguna expedición por Sierra Morena, y que los viajeros tomaban la ruta de Jaén o la de Extremadura. » (Traducción : Google Books).

Ilustración : CBN Polona (Biblioteca Digital de Polonia).

Lope de Vega - Las Batuecas del Duque de Alba (1638)

Lope de Vega – Las Batuecas del Duque de Alba (1638)

El valle de las Batuecas, en la Sierra de Francia (Salamanca), ha sido víctima, desde hace cuatro siglos de una leyenda negra por culpa de la literatura. Se cree que con la invasión árabe, este valle, colindante con la comarca extremeña de Las Hurdes, se quedó despoblado. En el siglo XVI empezó a correr una leyenda sobre Las Batuecas : según unas versiones, unos cazadores; según otras, unos amantes fugados, habrían llegado a este valle y se habrían encontrado con un pueblo aislado, cuyos habitantes hablaban una lengua desconocida y vivían desnudos. Esta historia no debería haber traspasado del ámbito local y sobre todo temporal ni debería haber sido otra cosa que una leyenda. Pero en 1597, Lope de Vega, durante una estancia en Alba de Tormes, oyó hablar de ella y la aprovechó como punto de partida para una de sus comedias compuesta entre 1604 y 1614 y publicada en 1638, después de la muerte de su autor : Las Batuecas del duque de Alba. Estableciendo un paralelo entre el descubrimiento del Nuevo Mundo, entonces en plena efervescencia, Lope imagina cómo el Duque de Alba, persiguiendo a unos amantes fugados, descubre una población aislada de descendientes de los godos. Por otro lado, en 1633, un autor salmantino, Alonso Sánchez, amigo de Lope, publica De rebus Hispaniae, obra en la que recoge la misma leyenda que en la comedia del dramaturgo. A pesar de que unas crónicas coetáneas redactadas por los monjes de clausura instalados en Las Batuecas la desmintieran, el mito empezó a cobrar veracidad y a difundirse por todo el mundo como un hecho histórico ! Casi un siglo más tarde, en 1721, Montesquieu escribe, en sus Cartas persas que los españoles « han hecho hallazgos inmensos en el Nuevo Mundo y no conocen todavía su propio continente: existe sobre sus ríos tal puente que no ha sido aún descubierto, y en sus montañas naciones que les son ignotas ».

Ilustración : Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

Jacques-Antoine-Marie Lemoine - Retrato de Madame de Genlis (S. XIX)

Jacques-Antoine-Marie Lemoine – Retrato de Madame de Genlis (S. XIX)

Más curioso aún es la novela Les Battuécas (Tomo 1, Tomo 2, traducida en español como Plácido y Blanca, Tomo 1, Tomo 2) publicada en 1816 por la francesa Félicité de Genlis (1746-1830). La juventud de la ambiciosa Stéphanie Félicité du Crest de Saint-Aubin fue marcada por la muerte prematura de su padre, dejando una viuda y dos hijos con serias dificultades financieras. Excelente arpista, de hecho contribuyó al renacer de este instrumento olvidado desde el Renacimiento, Félicité pudo introducirse en la alta sociedad dando conciertos en los salones. Su matrimonio con el rico Conde de Genlis le permite entrar como dama de compañía en la corte, en la que, a partir de 1773, se encarga de la educación del pequeño Luis Felipe de Orleans, que se convertiría en 1830 en el último rey de Francia : Luis Felipe I. Exiliada en Inglaterra durante el Terror, Félicité de Genlis pudo volver a Francia en 1801, gracias a Napoleón, que se sirvió de ella como espía. Murió poco tiempo después de ver a su querido alumno Luis Felipe ascender al trono. Autora de unas ciento cuarenta obras, muchas de ellas obras de educación para la juventud, compuso Les Battuécas a la edad de setenta años. Es la historia de Adolphe y Calixte, novios de la aristocracia, obligados a huir cada uno por su lado ante el peligro de la Revolución. Adolphe y su padre llegan a una aldea completamente aislada de las Batuecas… Madame de Genlis, citando supuestas fuentes históricas que nunca mencionaron la leyenda negra del valle salmantino pero sin nombrar a Lope de Vega, presenta la versión del dramaturgo como un hecho histórico : la colonia de godos aislada por un cambio de rumbo de un río (¡ aquí la francesa nombra el río Tormes que no pasa por la zona !), el posterior descubrimiento del Duque de Alba… En la aldea, Adolphe conoce al verdadero protagonista de la novela : Plácido, prodigio casi sobrenatural, de una belleza incomparable, una fuerza inigualable y una inteligencia insuperable… A pesar de las inexactitudes históricas y geográficas (observemos de paso que el prefacio del editor de la traducción española pone las cosas en su sitio…), la novela, muy bien escrita, establece un paralelo entre la vida idílica de la aldea, utopía socialista antes de hora, en la que no hay ni propiedad ni guerra, y la existencia de las sociedades llamadas civilizadas, en las que reinan injusticias sociales, miseria, lujuria e hipocresía. Una curiosidad literaria por descubrir…

Félicité de Genlis - Las Batuecas, ilustración de la edición española de 1826

Félicité de Genlis – Las Batuecas, ilustración de la edición española de 1826

Ilustración : Wikimedia Commons.

« Se sabe por una tradicion conservada entre los Batuecos que por el año 1009, habiéndose desviado el torrente de Tormes, cerró la única entrada del valle por la que podian penetrar, como si el cielo hubiera querido asegurar enteramente la tranquilidad y seguridad de los pacíficos habitantes de aquella soledad, quienes por la dulzura y la pureza de sus costumbres merecían sin duda atraer sobre ellos toda la proteccion divina : Los Batuecos vivieron asi por espacio de algunos siglos en el centro de España, extrangeros á su patria y separados del resto del universo cuya existencia era aun un problema para ellos, porque por grados olvidaron su lengua materna, unas costumbres que no podían ya seguir, unas leyes que se les habian hecho inútiles, un culto sin templos ni sacerdotes y hasta su primer origen. […] Los Batuecos no tenían ambicion, porque ignoraban que tal pasion pudiera existir, y sus posesiones tan limitadas eran mas que suficientes para sus necesidades. No presumian que fuera posible existiesen manjares mas sabrosos que sus yerbas y sus frutos, un licor mas delicado que la agua fresca y pura de las fuentes, y habitaciones mas agradables que sus chozas. Vivían en una dulce union, porque nada podia excitar entre ellos la envidia ó la emulacion : la fuerza no tenia allí ningún poder, porque solo apreciaban la igualdad, la paz y la tranquilidad, y no habian visto nunca dar coronas al mas osado, al mas valiente ó al mas ingenioso. No ignoraban enteramente que existían otras criaturas fuera de los límites de su imperio, pero si bien habian divisado muchas desde lo alto de sus peñascos, el temor y la indolencia los tenian fijados para siempre en su recinto tranquilo. »

Ilustración : Google Libros.

E.T.A. Hoffmann – Le Sanctus, ilustración de Valentin Foulquier (1822-1896)

E.T.A. Hoffmann – Le Sanctus, ilustración de Valentin Foulquier (1822-1896)

Publicado en 1817 en el volumen Nachtstücke (Cuentos nocturnos), Das Sanctus (El Sanctus, audiolibro en alemán) reúne varias de las características de las obras de E.T.A. Hoffmann : un relato imbricado dentro de otro, la combinación de la literatura con la música y la presencia de lo sobrenatural. La primera historia es la de Bettina, una cantante de ópera que pierde su voz por una razón desconocida. Un día escucha una conversación entre sus amigos. Evocan la historia de otra cantante durante la conquista de Granada : Zulema era cantante en la corte de Boabdil ; su voz embrujaba a los que la escuchaban y dos hombres, uno musulmán y otro cristiano, se disputan su amor… Al escuchar la maravillosa historia de Zulema, Bettina recobra su voz.

Ilustración : Gallica.

« Entre las mujeres apresadas había una cuyo llanto, cuya desesperación llamó la atención de Aguilar. Aproximóse a la mujer cubierta de velos y le dirigió amables palabras, pero como su dolor no podía expresarse en otro lenguaje que el del canto, al tiempo que se acompañaba de una cítara que llevaba colgada por una cinta dorada del cuello, comenzó a cantar a sus acordes una romanza que expresaba con sonidos desgarradores y lánguidos la separación del amado, que la privaba de la alegría de la vida. Aguilar, muy impresionado por los maravillosos cánticos, quiso dejar a esta mujer que volviese a Granada; ella, entonces, se arrojó a sus pies, y quitóse el velo. Aguilar exclamó fuera de sí : ¿ No eres Zulema, la luz del canto de Granada ? La joven, a la que el guerrero había visto ya una vez en Granada, durante una embajada en la corte de Boabdil, y cuyo cántico resonaba aún en su pecho, era Zulema. -Te concedo la libertad, exclamó Aguilar, pero entonces el respetable padre Agustín Sánchez, que llevaba la Cruz en la mano, dijo : -Acuérdate, señor, de que si liberas a la prisionera, cometes una gran injusticia, pues lejos de la idolatría, podría ser iluminada por la gracia del Señor, y entrar en el seno de la Iglesia. » (Traducción : El Espejo gótico)

Charles Robert Maturin

Charles Robert Maturin

Pastor protestante, tío abuelo de Oscar Wilde (al que no llegó a conocer), Charles Robert Maturin (17822-1824) fue un escritor irlandés : publicó teatro, poesías, e incluso sermones, pero su gran especialidad fue la novela gótica. Su obra maestra, reconocida como uno de los clásicos del género, Melmoth the wanderer (Melmoth el errabundo, Tomo 1, Tomo 2, Tomo 3, 1820) transcurre en gran parte en España. Mezcla de Fausto y del Judío errante, Melmoth vende su alma al Diablo a cambio de 150 años de vida suplementarios, años que dedicará a buscar a una persona que acepte cambiarle el pacto… Esta novela se compone de seis historias llenas de apariciones diabólicas, monjes sádicos y tormentas, que se mezclan y entrelazan para expresar el pesimismo más absoluto sobre la humanidad. El Relato del español es la más larga de las seis y sin duda la más estremecedora de todas : cuenta la lucha de un joven de la aristocracia que su familia destina al convento… : muy crítico con la vida religiosa católica, Maturin describe las humillaciones, los castigos corporales y la tortura psicológica que se practicaban en las celdas de los monjes en época de los terrores de la Inquisición…

Ilustración : Internet Archive.

Charles Robert Maturin – Melmoth the wanderer (ilustración para la edición teatral, S. XIX)

Charles Robert Maturin – Melmoth the wanderer (ilustración para la edición teatral, S. XIX)

« Me vi vestido con el indumento del condenado, con las llamas apuntando hacia arriba, mientras los demonios pintados en mi ropa eran escarnecidos por los demonios que me cercaban los pies y revoloteaban en torno a mis sienes. Los jesuitas, a uno y otro lado, me instaban a que considerase la diferencia entre este fuego pintado y el que iba a envolver mi alma por toda la eternidad. Las campanas de Madrid parecían resonar en mis oídos. No había luz, sino un oscuro crepúsculo, como ocurre siempre en los sueños (ningún hombre ha soñado jamás con la luz del sol); había un resplandor confuso y humeante de antorchas, cuyas llamas no tardarían en arder en mis ojos. Vi la escena ante mí : yo encadenado en mi asiento, en medio de tañidos de campanas, prédicas de jesuitas y gritos de la multitud. Un espléndido anfiteatro se alzaba delante : el rey y la reina de España, y toda la nobleza y jerarquía del país, estaban allí para presenciar nuestra quema. Nuestros pensamientos vagan en los sueños ; yo había oído contar un auto de fe en el que una joven judía no mayor de dieciséis años, condenada a ser quemada viva, se había postrado ante la reina, exclamando : « Salvadme, salvadme, no dejéis que me quemen ; mi único crimen es creer en el Dios de mis padres » ; la reina (creo que era Isabel de Francia, esposa de Felipe II) lloró, pero siguió la procesión. Algo así ocurrió en mi sueño. Vi rechazado al suplicante; a continuación, su figura era la de mi hermano Juan, que se agarraba a mí gritando : « ¡ Sálvame, sálvame ! » Un momento después, estaba yo encadenado otra vez a mi silla; habían encendido las hogueras, tocaban las campanas, se oía el canto de las letanías, mis pies abrasados se habían convertido en ceniza, mis músculos crujían, mi sangre y mis tuétanos siseaban, mi carne se consumía como el cuero que se encoge ; los huesos de mis piernas eran dos palos negros, secos, inmóviles entre las llamas que ascendían y prendían en mi pelo… las llamas me coronaban; mi cabeza era una bola de metal fundido, mis ojos fulguraban y se derretían en sus cuencas ; abrí la boca y bebí fuego; la cerré, y noté el fuego dentro ; las campanas seguían tocando y la muchedumbre gritaba, y el rey y la reina y toda la nobleza y el clero miraban. ¡ Y nosotros ardíamos y ardíamos !…En el sueño, yo era un cuerpo y un alma de ceniza. » (Traducción : Scribd)

Ilustración : Special Collections at the University of Kent.

Washington Irving – Tales of the Alhambra, ilustración de C.E. Brock (1910)

Washington Irving – Tales of the Alhambra, ilustración de C.E. Brock (1910)

Escritor e historiador, el estadounidense Washington Irving (1783-1859) vivió en Europa entre 1815 y 1832, lo cual le permitió viajar a España en 1826. Su viaje no fue sólo un viaje de turismo, sino que fue llamado por el embajador de Estados Unidos en España para que estudiara en El Escorial los documentos relativos al descubrimiento del Nuevo Mundo. Gracias a esta estancia, que se prolongó entre 1826 y 1829, vieron la luz varios ensayos históricos como The Life and Voyages of Christopher Columbus (Historia de la vida y viajes de Cristóbal Colón, 1828), Chronicles of the Conquest of Granada (Crónicas de la conquista de Granada, 1829), Voyages and Discoveries of the Companions of Columbus (Viajes y Descubrimientos de los compañeros de Colón, 1831) y una serie de cuentos, inspirados por su propia estancia en la Alhambra, los famosos Tales of the Alhambra (Cuentos de la Alhambra, audiolibro en inglés, 1832). A la vez relato de viaje y colección de cuentos, Tales of the Alhambra tiene como hilo conductor el viaje del propio Irving en Granada, en el que el autor retrata la ciudad, sus gentes y sus costumbres. Los lugares visitados son ocasión para evocar leyendas de tiempos en los que Granada era mora : princesas secuestradas, tesoros escondidos bajo las colinas de la Alhambra…. Tales of the Alhambra son una virtuosa mezcla de ficción fantástica, de historia y de etnografía.

Ilustración : Internet Archive.

Washington Irving – Tales of the Alhambra, ilustración de C.E. Brock (1910)

Washington Irving – Tales of the Alhambra, ilustración de C.E. Brock (1910)

« En tiempos antiguos reinaba en Granada un príncipe moro llamado Mohamed, al cual sus vasallos le daban el sobrenombre de El Haygari, esto es, El Zurdo. Se dice que le apellidaron de este modo por ser realmente más ágil en el uso de la mano izquierda que de la derecha; otros afirman que se lo aplicaron porque solía hacer «al revés» todo aquello en que ponía mano; o más claro: porque solía echar a perder todos los asuntos en que se entremetía. Lo cierto es que, ya por desgracia o por falta de tacto, estaba continuamente sufriendo mil contrariedades. Tres veces le destronaron, y en una de ellas pudo escapar milagrosamente al África, salvándose de una muerte segura, disfrazado de pescador. Sin embargo, era tan valiente como desatinado, y, aunque zurdo, esgrimía su cimitarra con maravillosa destreza, por lo que consiguió recuperar su trono a fuerza de pelear. Pero en vez de aprender a ser prudente en la adversidad, se hizo obstinado y endureció su brazo izquierdo en sus continuas terquedades. Las calamidades públicas que atrajo sobre sí y sobre su reino pueden conocerse leyendo los anales arábigos de Granada, pues la presente leyenda no trata más que de su vida privada. Paseando a caballo cierto día Mohamed, con gran séquito de sus cortesanos, por la falda de Sierra Elvira, tropezó con un piquete de caballería que regresaba de hacer una escaramuza en el país de los cristianos. Conducían una larga fila de mulas cargadas con botín y multitud de cautivos de ambos sexos. Entre las cautivas venía una cuya presencia causó honda sensación en el ánimo del sultán ; era ésta una hermosa joven, ricamente vestida, que iba llorando sobre un pequeño palafrén, sin que bastaran a consolarla las frases que le dirigía una dueña que la acompañaba. Prendose el monarca de su hermosura, e interrogado acerca de ella el jefe de la fuerza, supo el rey que era la hija del alcaide de una fortaleza fronteriza que habían sorprendido y saqueado durante la excursión. Mohamed pidió la bella cautiva como la parte que le correspondía de aquel botín, y la llevó a su harén de la Alhambra. Se inventaron en vano mil diversiones para distraerla y aliviarla de su melancolía ; por último, el monarca, cada vez más enamorado de ella, resolvió hacerla su sultana. » (Leyenda de las tres hermosas Princesas)

Ilustración : Internet Archive.

Petrus Borel

Petrus Borel

Máximo representante del romanticismo frenético, equivalente francés del movimiento gótico inglés, caracterizado por el deseo de un absoluto y la imposibilidad de satisfacer este deseo, dilema existencial cuyo dolor se expresa por una ironía feroz y unos sentimientos llevados a su paroxismo acompañados de delirio visual, Petrus Borel (pseudónimo de Joseph-Pétrus Borel d’Hauterive, 1809-1859), poeta, traductor (en particular del Robinson Crusoe de Daniel Defoe) y escritor, autoapodado « El Licántropo », tuvo una biografía a la medida de su frenetismo literario. Detención por falta de pasaporte, participación en los círculos bohemios parisinos, entre ellos un grupo naturista en una casa de Montmartre, traslado a Argelia como inspector de la administración colonial, matrimonio con la hija mayor de su propia amante, de la que ya tenía dos hijos, y hasta su propia muerte, probablemente a consecuencia de una insolación en Mostaganem en 1895, son algunos de los momentos más reseñables de una vida accidentada. No obstante, Petrus Borel fue un escritor prolífico, publicado y reconocido tanto en su tiempo como más recientemente, en el siglo XX, cuando los surrealistas y André Breton rescataron sus obras, que consideraban revolucionarias. Publicados en 1833, los siete cuentos de Champavert, contes immoraux (Champavert, cuentos inmorales) constituyen un compendio de violencia y de pasión extremos. Aprovechando de paso para denunciar la locura y la injusticia de su tiempo, Borel recrea escenas de sangre y de crueldad llenas de poesía. Don Andrea Vésalius, l’anatomiste (Andreas Vesalius, el anatomista, audiolibro en francés) se inspira en la vida de Andrés Vesalio (1514-1564), anatomista flamenco, autor de uno de los libros más influyentes sobre anatomía humana, De humani corporis fabrica (Sobre la estructura del cuerpo humano, 1543) y médico imperial en la corte de Carlos V. El cuento de Borel presenta a un Vesalius anciano, entregado a sus labores de disección de cadáveres y objeto del odio de la población de Madrid, que ve en él un asesino, un brujo y un nigromante. Su crueldad hacia su joven esposa, de la que conoce la infidelidad, empezará desde el día de su boda… Almas sensibles abstenerse…

Petrus Borel - Don Andrea Vésalius, l’anatomiste, ilustración de André Hofer (1922)

Petrus Borel – Don Andrea Vésalius, l’anatomiste, ilustración de André Hofer (1922)

Ilustración : Internet Archive.

« Nos encontramos dentro del taller y del laboratorio de Vesalius, una amplia estancia cuadrada con un techo abovedado, pavimentada de piedra y con paredes también de piedra. Los muebles consistían en unas cuantas mesas sucias y grasientas, algunos bancos de carpintero, un par de barreños, un armario, y unos cuantos baúles. Varios calderos estaban dispuestos alrededor de la chimenea, cuyo tiro acampanado bajaba directamente del techo abovedado. Colgando del gancho de la chimenea había un caldero hirviendo sobre el fuego. Los bancos estaban tan sobrecargados con trozos de cadáveres que uno corría el riesgo de pisar trozos de carne o extremidades amputadas. El propio profesor quebraba músculos y cartílagos debajo de sus sandalias. » (Traducción de Marian Womack, Paseando con fantasmas : antología del cuento gótico, Páginas de espuma, 2012).

Ilustración : Internet Archive.

Edgar Allan Poe – The Pit and the pendulum, ilustración de Arthur Rackham (1935)

Edgar Allan Poe – The Pit and the pendulum, ilustración de Arthur Rackham (1935)

Las torturas perpetradas por la Inquisición no podían dejar insensible al maestro del relato de terror, el estadounidense Edgar Allan Poe. El cuento The Pit and the pendulum (El Pozo y el péndulo, audiolibro en inglés, 1842) narra la ansiedad de un prisionero de la Inquisición que, después de haber sido torturado, es encerrado en una celda en Toledo donde espera la muerte, con un péndulo colgado encima de su cabeza, como una espada de Damocles… Uno de los cuentos más estremecedores de Poe, en los que transmite la desesperación del hombre que sabe que va a morir…

Ilustración : Wikimedia Commons.

Edgar Allan Poe – The Pit and the pendulum, ilustración de Byam Shaw (1909)

Edgar Allan Poe – The Pit and the pendulum, ilustración de Byam Shaw (1909)

« A pesar de todas las ficciones literarias, semejante idea es absolutamente incompatible con la existencia real. Pero ¿ dónde me encontraba y cuál era mi estado ? Sabía que los condenados a muerte morían con frecuencia en los autos de fe. La misma tarde del día de mi juicio habíase celebrado una solemnidad de esta especie. ¿ Me habían llevado, acaso, de nuevo a mi calabozo para aguardar en él el próximo sacrificio que había de celebrarse meses más tarde ? Desde el principio comprendí que esto no podía ser. Inmediatamente había sido puesto en requerimiento el contingente de víctimas. Por otra parte, mi primer calabozo, como todas las celdas de los condenados, en Toledo, estaba empedrado y había en él alguna luz. Repentinamente, una horrible idea aceleró mi sangre en torrentes hacia mi corazón, y durante unos instantes caí de nuevo en mi insensibilidad. Al volver en mí, de un solo movimiento me levanté sobre mis pies, temblando convulsivamente en cada fibra. »

Ilustración : Wikimedia Commons.

Aloysius Bertrand – Gaspard de la Nuit (1843)

Aloysius Bertrand – Gaspard de la Nuit (1843)

Aloysius Bertrand (1807-1841) fue un poeta y dramaturgo francés ; se le considera como el inventor del poema en prosa, género del cual su obra cumbre, la póstuma Gaspard de la Nuit, Fantaisies à la manière de Rembrandt et Callot (Gaspard de la Noche, Fantasías a la manera de Rembrandt y Callot, audiolibro en francés, 1842), es el máximo exponente. Esta sucesión de cuadros de inspiración romántica, gótica y pictórica, anuncia el simbolismo además de ofrecer una visión pintoresca de la Edad Media, nutrida de la magia de las visiones del poeta. Extraños y fantásticos, además de irónicos a veces, estos cuadros están poblados de todos los tópicos románticos (castillos, campanarios góticos, monasterios, sílfides, gnomos, hadas, alquimistas, vagabundos…)… El libro quinto está dedicado a España e Italia… Maurice Ravel compuso en 1908 un tríptico para piano, igualmente titulado Gaspard de la Nuit.

Ilustración : Gallica.

Aloysius Bertrand – Gaspard de la Nuit, edición de 1820 decorada de dibujos de Rembrandt y de Callot

Aloysius Bertrand – Gaspard de la Nuit, edición de 1820 decorada de dibujos de Rembrandt y de Callot

« La posada, un pavo real en el techo, encendía sus cristales con el incendio lejano del sol poniente, y la senda serpenteaba, luminosa, en la montaña.
« ¡ Silencio ! ¿ no habéis oído nada, vosotros ? Preguntó uno de los guerrillas, pegando su oreja a la apertura de la contraventana.
– Mi mula, contestó un arriero, ha hecho un pedo en el establo.
– ¡ Gavache ! Exclamó el bandido, crees que por un pedo de tu mula voy a armar esta carabina ? ¡ Alerta ! ¡ Alerta ! ¡ Una trompeta ! Aquí vienen los dragones amarillos. »
Y de repente, a los choques de las ollas, a los chirridos de las guitarras, a las risas de las criadas, a la barahúnda de la multitud, sucedió un silencio a través del cual hubiera zumbado el vuelo de una mosca.
Pero sólo era el cuerno de un vaquero. Los arrieros, antes de atar sus mulas para alejarse, acabaron sus botas medio bebidas ; y los bandidos, que excitaban en vano las grasientas maritornes de la negra posada, subieron a los desvanes, bostezando de aburrimiento, de cansancio y de sueño. »

Ilustración : Gallica.

Charles Nodier – Inès de las Sierras, ilustración de Tony Johannot (1846)

Charles Nodier – Inès de las Sierras, ilustración de Tony Johannot (1846)

Al escritor Charles Nodier (1780-1844) se le atribuye una gran importancia en el nacimiento del romanticismo. En Inès de las Sierras (Inés de las Sierras, 1837), tres oficiales franceses de camino a Barcelona se ven obligados a pasar la noche en un misterioso castillo abandonado. El guía que les acompaña les cuenta la trágica historia del lugar : el propietario era un peligroso bandido. Secuestró a su sobrina, Inés de las Sierras, y la obligó a casarse con él. Inés, mujer virtuosa, intentó convencer a su esposo de que dejara su oficio, pero a la primera palabra, la apuñaló y la mató. Desde entonces, Inés vuelve todas las noches a visitar el castillo… Mientras los franceses cenan en el salón del castillo y bromean sobre la leyenda, una mujer vestida de blanco, llevando cadenas, entra, se sienta a cenar con ellos y desaparece… Tres años más tarde, en un teatro de Barcelona, uno de los oficiales cree reconocer entre los actores a la enigmática mujer del castillo embrujado… Todos los ingredientes de la novela gótica están presentes. No obstante, el desenlace final permite explicar de manera racional todos los acontecimientos de aquella noche de fantasmas… Los críticos no se ponen de acuerdo sobre la interpretación de este final tan lógico : ¿ falta de verosimilitud en la trama o parodia del género gótico tan de moda en la época ? El debate está abierto…

Ilustración : Internet Archive.

Charles Nodier – Inès de las Sierras, ilustración de G. Picard (1894)

Charles Nodier – Inès de las Sierras, ilustración de G. Picard (1894)

« – Por el cráneo de mi difunta ! dijo Boutraix levantándose sobre dos bamboleantes y empinadas piernas , cuya oscilación procuraba disimular aparentando dejadez y abandono; no obstante de haber faltado esta hermosa a nuestra divertida reunión, la galantería caballeresca, que es nuestra profesión, nos prohíbe que la echemos en olvido. Bebo este vaso lleno á la salud de la noble dama Inés de las Sierras y a su próxima libertad !
– Por Inés de las Sierras ! clamó Sergy.
– Por Inés de las Sierras ! repetí yo acercando mi vaso medio vacío á los suyos del todo llenos.
– Heme aquí ! Gritó una voz que salía de la galería de los cuadros.
– Hola ! dijo Boutraix volviendo a sentarse. Buena está la chanza; pero quién la ha hecho ?
Yo miré á mis espaldas…. Báscara pálido y trémulo se había agarrado a las barras de mi sillón.
– El tenante del arriero, contesté, a quien el vino de Palamós habrá puesto de buen humor.
– Heme aquí ! Heme aquí ! Repuso la voz. Salud y alegría a los huéspedes del castillo de Ghismondo !
– Es una voz de mujer, y de mujer joven, dijo Sergy, poniéndose en pie con noble y gracioso continente.
Al mismo instante, en la parte más oscura de la sala, distinguimos una blanca fantasma que corría hacia nosotros con increíble rapidez, y que, al llegar cerca de la mesa, dejó caer su mortaja o lienzo que la envolvía. Pasó por entre nosotros, pues estábamos en pie, la mano en el puño de la espada, y se sentó en el lugar de Inés. »

Ilustración : Internet Archive.

Grace Aguilar – The Vale of Cedars, frontispicio de la edición neoyorquina de 1851

Grace Aguilar – The Vale of Cedars, frontispicio de la edición neoyorquina de 1851

Grace Aguilar (1816-1847) fue una novelista e historiadora inglesa judía que se dedicó a estudiar la historia y las tradiciones del pueblo judío. Escrita cuando tenía entre 15 y 19 años, la novela The Vale of Cedars (El Valle de los Cedros, publicado de forma póstuma en 1851) es un romance histórico judío y constituye la última gran novela gótica en la que la Inquisición española cobra el protagonismo. Es la historia de Marie, una joven cripto-judía de la España de los Reyes Católicos, que se enamora de Arthur, un protestante de origen británico. A pesar de que su amor es correspondido, la joven no se decide a abandonar a su familia, su religión, sus costumbres, para seguir a Arthur y se casa, según la voluntad paterna, con un joven judío. Pero, cuando el marido de Marie es asesinado, Arthur es acusado del crimen por la Inquisición y Marie debe elegir entre salvar su propia vida o la del hombre al que todavía ama… Esta novela tenía un doble objetivo : consolidar por una parte la imagen de la mujer judía, acusada a menudo de traicionar su religión y aceptar la conversión demasiado fácilmente ; y, por la otra, ya que está destinada al público inglés mayoritariamente protestante, demostrar la lealtad del pueblo judío hacia Inglaterra, en un contexto políticamente difícil, el de la Ilustración judía… Más allá del discurso político-social , la novela puede leerse como una novela gótica : subterráneos en los que se torturan a los presos, un inquisidor libidinoso, una joven condenada a morir por no abjurar su fe, celdas inquietantes y cruces…

Ilustración : Internet Archive.

Grace Aguilar – The Vale of Cedars, frontispicio de la edición neoyorquina de 1900

Grace Aguilar – The Vale of Cedars, frontispicio de la edición neoyorquina de 1900

« Cuando Marie recobró sus sentidos, se encontró en una escena tan extraña, tan terrorífica, que le pareció que había sido llevada a muchas millas de Segovia, a pesar de lo imposible que pudiera parecer que unas orgías tan horribles pudieran realizarse a tan poca distancia del palacio de los soberanos o de las casas de sus sujetos. Estaba en el centro de un largo subterráneo abovedado, el cual, por las numerosas entradas a diversos pasajes y pequeñas habitaciones que se abrían a uno y otro lado, parecía extenderse mucho más allá de las entrañas de la tierra. Estaba alumbrado por antorchas, pero tan levemente, que la penumbra exageraba los horrores, desveladas por la luz parcial. Instrumentos de tortura de todo tipo (el bastidor, la rueda, el tornillo, el cable, y el fuego), grupos de figuras que parecían sobrenaturales, todas vestidas de gruesa sarga negra y con cinturón de cáñamo ; algunas llevaban repulsivas máscaras para esconder sus caras, y otras estaban envueltas en sus capuchas, a través de las cuales sólo se distinguían los ojos, la forma de la cruz sobre el pecho, y debajo de este emblema, de paz divina, infligiendo tan horribles torturas a otros hombres que la pluma repugna a describirlas. »

Ilustración : Internet Archive.

Robert Louis Stevenson

Robert Louis Stevenson

Olalla (audiolibro en inglés, 1885) es un relato del escritor escocés Robert Louis Stevenson. Fue publicada por primera vez en 1885 en la revista The Court and Society Review, para formar parte en 1887 del volumen de cuentos The Merry Men and Other Tales and Fables (Los Hombres alegres y otros cuentos y fábulas). Este cuento gótico se ambienta en España, durante la guerra peninsular. Un soldado inglés, herido de gravedad en el frente, decide seguir el consejo del médico del hospital y alojarse en una casa de los alrededores durante su convalecencia. Es acogido muy cordialmente por una familia noble pero pobre, compuesta de una madre, su hijo y una hija, mujer hermosa, Olalla, de la que el inglés se enamora locamente nada más conocerla al mismo tiempo que ella se enamora de él. Olalla no para de decirle que se marche, que no se olvide de ella, pero que se marche. Pero una noche, se corta y se pone a sangrar abundantemente… Este cuento gótico, más allá de una simple historia de vampiros, plantea temas como el de la transmisión hereditaria de las taras y la endogamia…

Ilustración : New York Public Library Digital Gallery.

Robert Louis Stevenson – The Merry Men and Other Tales and Fables (1905)

Robert Louis Stevenson – The Merry Men and Other Tales and Fables (1905)

« Ya había cerrado la noche cuando salimos a una meseta y descubrimos a poco un bulto negro, que supuse fuera la residencia campestre. Mi guía, saltando del coche, estuvo un rato gritando y silbando inútilmente, hasta que por fin se nos acercó un viejo campesino, salido de entre las sombras que nos envolvían, con una vela en la mano. A la escasa luz de la vela pude columbrar una gran puerta en arco, de carácter moruno : tenía unos batientes con chapas de hierro, y en uno de ellos, un postigo que Felipe abrió. El campesino se llevó el coche a algún pabellón accesorio, y mi guía y yo pasamos por el postigo, que se cerró nuevamente a nuestra espalda. Alumbrados por la vela, atravesamos un patio, subimos por una escalera de piedra, cruzamos una galería abierta, después trepamos por otra escalera y, por último, nos encontramos a la puerta de un aposento espacioso y algo desamueblado. Este aposento, que comprendí iba a ser el mío, tenía tres ventanas, estaba revestido de tableros de reluciente madera y tapizado con pieles de animales salvajes. En la chimenea ardía un vivo fuego, que difundía por la estancia su resplandor voluble. Junto al fuego, una mesa dispuesta para servir la cena ; y, al otro extremo, la cama ya tendida. Estos preparativos me produjeron una emoción agradable, y así se lo manifesté a Felipe, el cual, con la misma sencillez que ya había yo observado en él, confirmó calurosamente mis alabanzas. » (Traducción : El Espejo gótico)

Ilustración : Internet Archive.

Auguste de Villiers de L'Isle-Adam – A Torture by hope, publicado en la revista Strand Magazine (1891)

Auguste de Villiers de L’Isle-Adam – A Torture by hope, publicado en la revista Strand Magazine (1891)

En La Torture par l’espérance (La Tortura por la esperanza, audiolibro en francés, 1888), Auguste de Villiers de L’Isle-Adam imagina, inspirándose probablemente de El Pozo y el péndulo de Poe, un modo de tortura muy cruel. En las celdas de la Inquisición, un rabino, Aser Abarbanel (Abarbanel o Abravanel era el apellido de una de las familias judías más antiguas de España ; se conoce la existencia de esta familia desde 1310) es torturado hasta la muerte para que abjure : sus verdugos no logran su objetivo hasta que le dejan entrever la esperanza de poder evadirse…

Ilustración : Internet Archive.

Auguste de Villiers de L'Isle-Adam – A Torture by hope, publicado en la revista Strand Magazine (1891)

Auguste de Villiers de L’Isle-Adam – A Torture by hope, publicado en la revista Strand Magazine (1891)

« Bajo los sótanos de la Oficial de Zaragoza, un atardecer de antaño, el venerable Pedro Arbués de Espila, sexto prior de los Dominicos de Segovia, tercer Inquisidor General de España, seguido de un fraile verdugo y precedido de dos familiares del Santo Oficio, éstos dos últimos con antorchas, bajó hasta una mazmorra perdida. La cerradura de una pesada puerta chirrió; entraron en un fétido calabozo, donde la luz que entraba por el pequeño orificio de la parte superior, permitía ver, entre argollas clavadas en los muros, un potro cubierto de sangre, un anafre, un cántaro. Sobre un lecho de estiércol y sujeto por dos grilletes, con el collar de hierro al cuello, se encontraba sentado, huraño, un hombre cubierto de harapos, de una edad ya indefinida. Este prisionero no era otro que el rabino Aser Abarbanel, judío aragonés que, acusado de usura y de despiadado desprecio hacia los Pobres, había sido cotidianamente sometido a tortura desde hacía más de un año. Sin embargo, su « obcecación era tan dura como su piel » y se había negado a abjurar. » (Traducción : El Espejo gótico)

Ilustración : Internet Archive.

Más lecturas :

F.J. Parcerisa – El Alcázar de Segovia (1865). Las aventuras de Rimualdo le llevan al Alcázar de Segovia

F.J. Parcerisa – El Alcázar de Segovia (1865). Las aventuras de Rimualdo le llevan al Alcázar de Segovia

  • Le Diable amoureux (El Diablo enamorado, audiolibro en francés, 1772), de Jacques Cazotte. Un joven español que no cree en los espíritus decide desafiar al Diablo. Pero éste se presenta a la cita bajo los rasgos de una joven de una gran belleza…
  • Rimualdo, or, The Castle of Badajos (Rimualdo, o El Castillo de Badajoz, 1800) de William Henry Ireland (1775-1835). El joven Don Rimualdo, sensible y amante de la naturaleza, es enviado por su padre a la corte de Felipe II con el fin de hacerlo madurar. Allí, Rimualdo conoce al siniestro Marqués de Badajoz, propietario de un castillo oscuro en el que tiene secuestrada a una joven, de la que Rimualdo se enamorada a la primera mirada… Una heroína inocente, traiciones, un monje malo, apariciones espantosas, amores contrariados, asesinatos, encarcelamientos, mazmorras y cámaras encantadas con habitaciones secretas son los ingredientes de esta novela gótica de este escritor inglés especializado en escribir falsas obras de Shakespeare. Observemos que Ireland se documentó mucho sobre la historia y la geografía de España, y que la ambientación geográfica de la novela es muy lograda gracias a abundantes descripciones.

Ilustración : Biblioteca Digital de Castilla y León.

  • The Three Spaniards (Los Tres Españoles, Tomo 1, Tomo 2, 1800), de George Walker (1772-1847). Autor de novelas y pastiches según la demanda del momento, este escritor inglés era un especialista de la novela gótica. Un castillo morisco en el que el sádico Don Tevarro Padilla tiene secuestrada a la hermosa Almira y un convento presidido por la malvada Madre Santa Agatha son los telones de fondo de una novela de escabrosa malignidad y lujuria, en la que el horror y los sobresaltos se suceden a un ritmo trepidante…
  • Don Algonah, or The Sorceress of Montillo (Don Algonah, o La Bruja de Montillo, 1802), de Thomas Hurst. Otra novela ambientada en la corte de Felipe II : una hermosa dama recluida en un castillo por su marido, el villano Don Algonah, que quiere simular la muerte de su primera esposa para poderse casar con otra…
Thomas Hurst – Don Algonah (1804)

Thomas Hurst – Don Algonah (1804)

  • Les Catacombes españoles (Las Catacumbas españolas, audiolibro en francés, 1820), de J.-P.-R. Cuisin (1777-1845?). Ex militar contrario a Napoleón, J.-P.-R. Cuisin fue un escritor muy prolífico, mezclando los géneros con mucha facilidad : se le conocen obras eróticas, manuales prácticos, novelas góticas… Bandidos, raptos y cuevas llenas de huesos humanos constituyen el ambiente de este relato.
  • La Caverne de Tchaffandine, fameux brigand espagnol, ou La Berline attaquée, fait historique (La Cueva de Tchaffandine, famoso ladrón español, o La Berlina atacada, hecho histórico, 1822), de J.-P.-R. Cuisin (1777-1845?). La Caverne de Tchaffandine, fameux brigand espagnol empieza con el atraco por Tchaffandine y sus hombres de un coche en el que viajaba un conde y su mujer, con una niña pequeña. Los bandoleros asesinan brutalmente a la pareja, sin darse cuenta de la presencia de la niña… Ella será la que, años después, matará al asesino de sus padres… Una novela de aventuras ambientada en las montañas de España, que, según un crítico de la época, el autor debió de conocer bien, por sus descripciones en la novela. Desgraciadamente, no lo podremos comprobar, ya que no hemos localizado ninguna copia digitalizada de esta obra.

Ilustración : Bodleian Library.

  • Le Crapaud, roman espagnol (El Sapo, novela española, Tomo 1, Tomo 2, 1823), de Félix Davin. Ambientada en España (empieza en Andújar) en 1823, durante la intervención militar de Francia destinada a ayudar a Fernando VII a recuperar el trono. Una novela trepidante sembrada de subterráneos y esqueletos…
  • Los Españoles (texto en ruso, 1830), de Mijaíl Lérmontov (1814-1841). Esta obra teatral en verso evoca la Inquisición y la situación de los judíos conversos en España para denunciar las persecuciones sufridas por este pueblo en Rusia.
  • Le Vampire (El Vampiro, 1851), de Alexandre Dumas. Una adaptación teatral del Vampiro de Polidori y la lectura de una novela de Charles Nodier marcaron la entrada de Dumas en el romanticismo y fueron al origen de este otro Vampire, inspirado del de Polidori, a la vez drama teatral fantástico y pastiche. Un castillo en España, habitado por un vampiro alado y asediado de sangre, cruces luminosas, cielos que se abren… componen los elementos fantásticos de esta obra que fue publicada en 1865, casi quince años después de su estreno en los escenarios.

Conclusión

François Antoine Bossuet - Una ciudad española (S. XIX)

François Antoine Bossuet – Una ciudad española (S. XIX)

A lo largo del siglo XX, e incluso en el siglo XXI, España sigue presente en la narrativa europea y estadounidense, pero los temas han ido evolucionado… En lugar de las guerras napoleónicas, se evoca la legión en el Marruecos español (Pierre MacOrlan, La Bandera, 1931) y, como no, la Guerra Civil : André Malraux con L’Espoir (La Esperanza, 1937), Jean-Paul Sartre con Le Mur (El Muro, 1939), Ernest Hemingway con For whom the bell tolls (Por quién doblan las campanas, 1940) o Arthur Koestler con Un testament espagnol (Un testamento español, 1937). El erotismo se abre a nuevas perspectivas con Georges Bataille en su Histoire de l’œil (Historia del ojo, 1928) o Jean Genêt en Journal du voleur (Diario del ladrón, 1949). La novela histórica evoca otros puntos de vista : Noah Gordon y la situación de los judíos en el siglo XV en The Last Jew (El Último Judío, 2000). Hasta el turismo ha cambiado : los viajeros ya no se alojan en La Alhambra, sino en enormes hoteles costeros como en Lanzarote (2000) de Michel Houellebecq… Todos estos libros podrían ser objeto de otros Tesoros Digitales… cuando hayan entrado en el Dominio Público…

Ilustración : Wikimedia Commons.

Referencias

Illustración : Wikimedia Commons.

Ilustración : Wikimedia Commons.

Dossier elaborado por Christine Sétrin, con la colaboración de Ángel Pozo. Biblioteca Municipal de Vila-real. Marzo 2013.


Este trabajo está bajo una licencia de Creative Commons Attribution-ShareAlike 3.0 Unported.

 

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1 pensamiento sobre “Héroes, femmes fatales y góticos : España imaginada”

  1. ¡Ole, ole, ole! Sra. Setrin.

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